Cuando un niño o niña pide su primer móvil, la conversación suele dirigirse a una pregunta: ¿a qué edad es recomendable dárselo? Sin embargo, después de probar el SPC WUUM ONE, se me ocurre otra cuestión: ¿es necesario que sea un smartphone Android “normal”, o hay otras opciones?
Por un lado, un móvil convencional permite instalar prácticamente cualquier aplicación, acceder a redes sociales, navegar por Internet, utilizar mensajería y descargar juegos. Después, podemos añadir controles parentales, limitar horarios o bloquear determinadas aplicaciones.
Pero, por otro, hay opciones como la propuesta de SPC, que ha planteado el WUUM ONE justo al revés. La idea es empezar con un dispositivo más limitado y ampliar sus posibilidades progresivamente. Lo he probado con mi hijo de 5 años que, en la actualidad, no necesita mensajería y no sabe escribir, pero sí quiere hacer fotos y grabar vídeos, escuchar música o utilizar alguna app. Por eso, ni siquiera he instalado una SIM (permite eSIM), sino que lo hemos probado conectado a la red Wi-Fi de casa; es lo primero que pide al encenderlo por primera vez después de elegir el idioma.

Primero, para música
Todo se gestiona desde una app, SPC Circles, que funciona a modo de control remoto desde el móvil del padre o la madre. Cuando la instalas en el móvil, tienes que crear una familia para invitar a todos los miembros. Luego, sugiere redactar un contrato para fomentar el uso responsable y consciente que va a hacer el menor de su dispositivo. Y, a partir de ahí, eliges las funciones. También se pueden seleccionar los contactos que pueden enviar un mensaje o llamar al teléfono, y a los que pueden contactar ellos a su vez; o gestionar el parental para establecer límites de uso. Personalmente, he configurado Family Link, que está disponible; sigue siendo un terminal con Android 15.
Tamaño compacto
El WUUM ONE tiene una pantalla de 5 pulgadas y pesa 161 gramos. En un mercado en el que los smartphones superan habitualmente las 6 pulgadas, resulta pequeño. Pero para usar con menores, tiene su sentido: es más manejable para ellos y más sencillo de transportar. Es muy curioso que, además, tiene unos botones bajo la pantalla dedicados al control de la música, para que puedan gestionarla ellos solos.
Aunque con él hemos podido ver vídeos e incluso jugar a algún juego, no es un móvil pensado para hacer uso intensivo: el funcionamiento resulta suficiente para tareas básicas como llamadas, mensajes, navegación por los menús y las funciones habituales, pero en juegos exigentes se ralentiza y la pantalla no es demasiado grande para ver contenido multimedia continuamente.
En concreto, el WUUM ONE tiene conectividad 4G, procesador MediaTek MT6765, 4 GB de RAM —a los que se suman 8 GB de memoria virtual— y 64 GB de almacenamiento ampliables mediante microSD.

¿Y la cámara?
Incorpora una cámara trasera de 13 megapíxeles y una frontal de 5 megapíxeles, con grabación de vídeo hasta Full HD; más que suficiente para que un menor comience a experimentar con la fotografía o participe en videollamadas. Las fotos y vídeos se pueden editar de forma básica, recortar o añadir algunos filtros. Además, hay una opción para mejorarlos automáticamente y añadir anotaciones y textos. En los vídeos también es posible estabilizar la imagen si la grabación ha salido muy movida.
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