La inteligencia artificial aplicada a la enseñanza de idiomas permite dejar de lado el modelo tradicional de una formación que es igual para todo el alumnado, personalizando la experiencia de aprendizaje y atendiendo a la diversidad de niveles y ritmos que existen dentro del aula. Así lo hacen los cursos Dexway, donde la IA está integrada de forma transversal en todos los idiomas, niveles y modalidades.
En este contexto, la IA no sustituye al profesorado, sino que se convierte en una herramienta aliada que amplía las capacidades docentes para ofrecer una atención más individualizada. La IA de Dexway ofrece práctica adicional (ilimitada), feedback inmediato y seguimiento continuo, mientras que el profesorado mantiene el control pedagógico del curso.

Las cuatro funcionalidades con IA de Dexway
Lo hace principalmente mediante cuatro funcionalidades que potencian la reconocida metodología propia de Dexway, learning by doing, de aprender a través de la práctica, de forma natural, como un nativo:
Tutores IA
Disponibles 24/7, ofrecen un acompañamiento continuo para explicar conceptos vistos en el curso con ejemplos adicionales y responder dudas sobre gramática, vocabulario o pronunciación. Y todo ello en tiempo real, sin tener que esperar a la siguiente clase e interrumpir el proceso de aprendizaje.
Role-plays con IA
Permiten que el alumnado pueda practicar de forma ilimitada mediante simulaciones de situaciones reales, como entrevistas de trabajo, reuniones, viajes o conversaciones cotidianas. La IA adapta el contexto y el nivel de dificultad según el desempeño de cada estudiante.
Speaking y writing evaluados por IA
Las tareas de expresión oral y escrita se corrigen y comentan al instante, con un completo feedback. Además de una evaluación totalmente objetiva y libre de sesgos, el alumnado recibe recomendaciones de mejora concretos.
Clases de conversación con IA
Dexway ofrece clases individuales de conversación (one-to-one) para practicar las habilidades de speaking de forma ilimitada y con feedback inmediato. La práctica oral deja de depender del tiempo sobrante en clase y se le devuelve la importancia que merece el aprender a hablar un idioma.
Todas estas funcionalidades están disponibles desde el ordenador, la tableta o el teléfono móvil, lo que facilita la flexibilidad para abordar estas tareas dentro y fuera del aula. Además, al practicar de forma individual, el alumnado puede expresarse con mayor confianza, sin la presión que a menudo supone intervenir delante del grupo o cometer errores frente a sus compañeros. Esto favorece una participación más activa y una mejora progresiva de las competencias lingüísticas.
Gracias a esta integración de la inteligencia artificial, los centros educativos pueden ofrecer una enseñanza de idiomas más flexible, personalizada y adaptada a las necesidades reales de cada estudiante, potenciando tanto la autonomía como el papel del docente.


