Estos son los errores más comunes al crear contraseñas y cómo evitarlos para proteger tus cuentas

Elegir una contraseña segura no siempre resulta sencillo. Descubre los errores más comunes al crearlas –desde reutilizar claves hasta escoger combinaciones fáciles de adivinar– y cómo evitarlos.

6 minutos de lectura
errores más comunes al crear contraseñas

Redes sociales, aplicaciones bancarias, tiendas online, correo electrónico… Todos los servicios digitales que utilizamos a diario requieren una contraseña para acceder. Y disponer de claves seguras, robustas y únicas para cada cuenta se ha convertido en una medida imprescindible para proteger nuestra identidad digital y mantener a salvo nuestra información personal.

Sin embargo, las contraseñas continúan siendo una de las principales barreras de seguridad para garantizar una protección plena, porque muchos usuarios siguen cometiendo errores al crear sus claves de acceso. Por ejemplo, un informe de la empresa NordPass revela que, entre las 200 contraseñas más utilizadas, se encuentran combinaciones sencillas de descifrar como ‘123456’, ‘password’ o ‘admin’. Esto pone las cosas más fáciles a los ciberdelincuentes y, por lo tanto, el riesgo de sufrir de accesos no autorizados es mayor. 

errores más comunes al crear contraseñas

Errores que debemos evitar al crear contraseñas 

A continuación, repasamos algunos de los errores más habituales al crear claves de acceso y las recomendaciones para evitarlos. 

Emplear contraseñas demasiado cortas

Uno de los errores más frecuentes al crear contraseñas es elegir claves con pocos caracteres. Muchas personas siguen empleando combinaciones de seis u ocho elementos porque son más fáciles de recordar, pero los expertos sugieren que apostemos por contraseñas largas, combinando para ello letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos. Otra alternativa es utilizar las llamadas ‘frases de paso’: son combinaciones de varias palabras que resultan sencillas de memorizar para el usuario, pero más difíciles de descubrir a través de ataques automáticos.

Reutilizar la misma contraseña en diferentes servicios

Otro de los problemas relacionados con la seguridad digital es usar una única contraseña para todas las cuentas. Es una práctica habitual, pero supone un riesgo importante: si un ciberdelincuente consigue esa clave en una filtración de datos, podría emplearla para acceder a otras cuentas del mismo usuario.

Para evitarlo, y dado que recordar contraseñas diferentes para cada plataforma puede convertirse en un reto, existen gestores de contraseñas gratuitos que permiten almacenar las credenciales de forma segura y generar claves robustas y únicas. De este modo, solo es necesario recordar una contraseña maestra para acceder al resto. 

Crear claves basadas en información personal

El nombre de nuestra mascota, la fecha de nacimiento, nuestro equipo favorito, el lugar de residencia e incluso el nombre de un familiar son algunos de los datos que muchas personas utilizan para generar sus contraseñas. El problema es que gran parte de esta información suele estar disponible en Internet, especialmente a través de redes sociales, por lo que los ciberatacantes pueden recopilar estos datos y utilizarlos para probar combinaciones personalizadas. 

errores más comunes al crear contraseñas

Cambiar una contraseña añadiendo solo pequeños cambios

Una práctica habitual consiste en modificar ligeramente una contraseña antigua para crear una nueva. Por ejemplo, cambiar un número al final, sustituir una letra por un símbolo o añadir un carácter adicional. Aunque puede parecer una solución rápida, no conviene hacerlo. Si una clave ha quedado expuesta en el pasado, los atacantes pueden probar variaciones similares para intentar acceder a la cuenta. Por ello, cuando una clave necesita renovarse, lo mejor es escoger una completamente nueva.

Compartir las contraseñas con otras personas

Compartir una contraseña con familiares o con amigos puede parecer una acción sin importancia, especialmente cuando se trata de servicios compartidos. Sin embargo, una clave deja de ser completamente segura cuando más personas tienen acceso a ella. Además, no siempre es posible controlar qué ocurre con esa información después: puede almacenarse en lugares inseguros, enviarse por mensajes sin protección o compartirse accidentalmente con terceros. Para evitar problemas, lo aconsejable es utilizar sistemas de acceso compartido que no impliquen que se revele.

Almacenar las contraseñas de forma insegura

Apuntar todas las claves en una libreta, guardarlas en un documento de texto en el ordenador o enviarlas por correo electrónico son hábitos que pueden poner en peligro la seguridad de las cuentas. 

No activar medidas adicionales de seguridad

Una contraseña segura es fundamental, pero no siempre es suficiente. Los ataques informáticos evolucionan constantemente y, por esta razón, es preferible añadir capas adicionales de protección. Una de las herramientas más importantes es la autenticación en dos pasos o verificación multifactor, un sistema que solicita una segunda comprobación además de la contraseña, como un código enviado al teléfono móvil o generado mediante una aplicación de autenticación. De esta forma, aunque alguien consiga descubrir la clave, tendrá más dificultades para acceder a la cuenta.

Avatar de Regina de Miguel
Redactora de EDUCACIÓN 3.0
Seguir
Soy periodista especializada en tecnología, educación y tendencias digitales, con más de dos décadas de trayectoria en medios de comunicación. En mis artículos combino el rigor informativo con un estilo cercano y práctico, explorando cómo la innovación transforma la educación y nuestro estilo de vida digital. Comprometida con acercar la tecnología al gran público, redacto contenidos y análisis que ayuden a los lectores a comprender de manera fácil las tendencias actuales y su impacto en el día a día.
No hay comentarios
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *