Existen reglas básicas que los padres deben tener en cuenta a la hora de ayudar a su hijo en la preparación de la EBAU 2026. Así, además de ayudarles a preparar un espacio adecuado para estudiar, también deben apoyarles en sus dudas: no darle directamente la respuesta, sino guiarle para que la encuentre por sí mismo. Ante una duda, es preferible recurrir a preguntas como: “¿cómo lo harías tú?” o “¿por dónde empezarías?”. De este modo, desarrolla el pensamiento crítico, refuerza su autonomía y gana seguridad en sus capacidades.
Si el estudiante se bloquea con facilidad o pregunta constantemente antes de intentar resolver una tarea, puede ser señal de que está recibiendo demasiada ayuda. El objetivo no es resolverle los problemas, sino acompañarle lo justo para que cada vez dependa menos del adulto.
Rutina: más importantes que las horas de estudio
La clave no está en estudiar más, sino en hacerlo mejor. Establecer rutinas sólidas y realistas favorece la concentración y reduce la procrastinación. Es recomendable fijar una franja horaria estable, dedicar los cinco primeros minutos a planificar el día y trabajar en bloques cortos: por ejemplo, 0-40 minutos de estudio y 5-10 de descanso (técnica tipo Pomodoro).
También conviene fomentar el estudio ‘activo’: no basta con leer o subrayar, es más eficaz hacer esquemas, resúmenes, ejercicios prácticos o explicarse el temario en voz alta, como si se enseñara a otra persona. Al final de la jornada, repasar lo aprendido ayuda a consolidar la memoria y detectar dificultades. Anotar los objetivos cumplidos, por pequeños que sean, refuerza la motivación y la sensación de progreso.
Cuando la EBAU se acerca
A medida que se aproximan los exámenes, la organización cobra aún más importancia. Planificar el calendario con las fechas clave y dividir el temario en bloques diarios evita el estrés de última hora. Puede ser útil aumentar algo el tiempo de estudio, pero siempre de forma equilibrada. La prioridad debe ser la práctica: hacer simulacros de examen, resolver ejercicios tipo EBAU o explicar temas sin apoyo de apuntes.
Los simulacros son especialmente valiosos porque permiten entrenar en condiciones reales: con tiempo limitado y sin consultar materiales. Esto no solo ayuda a detectar errores, sino también a mejorar la gestión del tiempo y reducir la ansiedad. Después, es importante revisar los resultados con calma, entender los fallos y corregirlos.
El apoyo emocional también cuenta
La preparación de la EBAU 2026 suele ir acompañada de nervios, presión e inseguridad. En este contexto, el papel de los padres es fundamental para crear un clima de confianza. Conviene evitar mensajes que generen más presión y, en cambio, reforzar el esfuerzo y el trabajo realizado, más allá de los resultados. Dormir bien es innegociable, ya que la memoria necesita descanso para consolidar lo aprendido. También es recomendable mantener hábitos saludables como realizar algo de ejercicio o desconectar brevemente cada día. Estudiar sin pausas ni descanso es contraproducente.
Los expertos coinciden en que los padres deben acompañar, pero nunca sustituir al estudiante. Ni hacerle dependiente resolviendo todo por él, ni dejarle solo hasta el punto de que se sienta perdido. Su papel debe ser el de guía: ayudarle a organizarse, establecer prioridades y mantener una rutina. Supervisar sin invadir, estar disponibles sin presionar y confiar en su capacidad para salir adelante.