Con el verano a la vuelta de la esquina, los cambios en la alimentación son clave para hacer frente al calor durante esta época del año. Junto con las rutinas saludables, incorporar frutas y verduras de temporada es una manera de mejorar la alimentación y cuidar la salud de menores y adultos: sandía, melón, albaricoques, calabacines o tomates son algunas de los alimentos a los que echar mano en los meses estivales. Además, si estos provienen de mercados o huertos locales, permitirán a los más pequeños comprender la importancia del comercio de proximidad y de calidad. Apunta las recetas veraniegas para hacer en familia que os proponemos a continuación. 

Brochetas de frutas

Frutas recetas veraniegas

Fáciles de hacer y saludables, las brochetas son ideales para hacer un postre o merienda diferente. El primer paso es escoger la fruta de temporada que más guste a los niños y, después, pelarla y cortarla en pequeños trocitos. Una vez lista, es el momento de ‘atravesarla’ con un pincho de madera o plástico. Para darles un toque extra de sabor, es posible mojarlas en un poco de cacao puro o miel.

‘Calabacetis’ con pesto y zanahoria

Calabacín  recetas veraniegas

Este plato, que actualmente está muy de moda, consiste en cortar los calabacines  de tal forma que parezcan espaguetis. Colorido y original, el calabacín puede cortarse a mano o con ayuda de una mandolina (similar a un cortador), al igual que la zanahoria, que también debe ir cortada en tiras. Cuando ambos estén listos, llega el momento de hacer el pesto. Mezclando hojas de albahaca, ajo, piñones, queso parmesano y un chorrito de aceite se obtiene esta salsa que aportará un sabor especial al plato. 

Sopa de melón

Melón

Para los amantes de esta fruta veraniega, su versión en sopa es una manera refrescante de consumirla. Para realizarla se necesita un melón, nata líquida y una pizca de sal y pimienta. Se corta el melón en pequeños trozos y se añade al vaso de la batidora junto a la nata, la sal y la pimienta para convertirlo en una sopa líquida. Cuando esté formada, se guarda en la nevera para que se enfríe lo máximo posible. Como toque final, es posible añadirle unos trocitos de jamón serrano, que le aportarán una mezcla de sabor dulce y salado. 

Granizado de frutas

Granizado

Con esta receta se consiguen una refrescante bebida a base de frutas para tomar como merienda o como postre en la piscina o en la playa. Su ventaja es que puede realizarse con cualquier fruta o incluso mezclar varias para lograr nuevos sabores. Su elaboración es muy sencilla: hay que cortar la fruta en trocitos y pasarla por la batidora añadiendo un poco de azúcar y hielos, que proporcionarán a esta bebida el  toque helado.

Ensalada de mango, pollo y aguacate

Ensalada

Las ensaladas son el plato más común del verano gracias a su versatilidad y su frescura. En esta se combina pollo, verdura y fruta, lo que le aporta proteínas, vitaminas y minerales. Para su elaboración se necesitan un par de pechugas de pollo (previamente cocinadas a la plancha), un mango, un aguacate, tomates, lechuga, aceite y sal. Estos últimos se pelan, cortan y preparan, y se mezclan junto al pollo en un recipiente. Para aderezarla, se puede preparar una salsa de mostaza y miel.