Niños y adolescentes están expuestos diariamente a cientos de mensajes y vídeos que circulan por redes sociales o aplicaciones de mensajería. Pero no todo lo que reciben es cierto y no saber cuestionarlo puede llevarles a compartir información falsa o dejarse influir por contenidos manipulados. Por eso, aprender a distinguir una información fiable de un bulo, reconocer cuándo una imagen ha sido manipulada o desconfiar de un titular demasiado llamativo forma parte de la alfabetización mediática: una competencia clave para desenvolverse en el entorno digital actual.
Para trabajarla, hemos seleccionado cinco propuestas que van desde actividades para analizar noticias hasta juegos de mesa centrados en la deducción, la argumentación y la detección del engaño, todos ellos ideales para entrenar el pensamiento crítico.
Actividad práctica para identifica bulos y noticias falsas
Abuelos y niños ponen a prueba juntos su capacidad para detectar la desinformación con esta actividad propuesta por el Incibe que consiste en analizar distintas noticias y decidir si son verdaderas o falsas a partir de las pistas que ofrecen. Para ello, deben fijarse en los titulares, las imágenes, el lenguaje empleado o la coherencia de la información antes de comprobar la solución.
Desmentir bulos con evidencias científicas: Attack the fake
¿Y si para ganar hubiera que desmontar una noticia falsa utilizando pruebas? Esa es la mecánica de este juego de cartas para mayores de 12 años en el que los participantes deben reunir las evidencias científicas necesarias para desmentir los bulos y continuar en la partida. Así, cuando aparecen afirmaciones como “las vacunas causan autismo” o “El cambio climático no existe”, tienen que rebatirlas utilizando cartas inspiradas en estudios, investigaciones y el método científico.
Convertirse en periodista para destapar bulos: Noticia oculta
Jóvenes de entre 14 y 18 años juegan a ser periodistas de un periódico ficticio para descubrir quién está difundiendo noticias falsas dentro de la redacción. Para lograrlo tendrán que analizar pistas, debatir con el resto de jugadores y tomar decisiones basadas en la información disponible. Además de fomentar el trabajo en equipo, invita a reflexionar sobre el impacto de la desinformación y la importancia de contrastar las noticias antes de compartirlas.
Interpretar pistas y valorar la credibilidad: El camaleón
Uno de los jugadores desconoce la palabra secreta y debe intentar pasar desapercibido mientras el resto trata de descubrirlo interpretando las pistas que aporta cada participante. Para lograrlo es necesario poner en marcha habilidades de análisis de información: observar con atención, detectar bulos, valorar la credibilidad de lo que dice cada jugador y argumentar las propias sospechas antes de emitir un juicio.
Detectar bulos: Traidores a bordo
Cada participante (a partir de 10 años) asume en secreto el papel de pirata o amotinado y deberá convencer al resto de que dice la verdad, aunque su verdadero objetivo pueda ser engañar a la tripulación. Las partidas obligan a interpretar el comportamiento de los demás, analizar sus argumentos, detectar posibles engaños y justificar las propias acusaciones antes de señalar a un sospechoso. Más allá de la diversión, el juego enseña a no aceptar cualquier afirmación sin más, sino a buscar pruebas antes de confiar en ella.