Juegos clásicos de la infancia que no conocen los niños de hoy

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juegos clásicos infantiles

Con el creciente protagonismo de la tecnología en el tiempo libre de los niños, la tradicional forma de jugar en la calle o en el parque se ha ido perdiendo. Las formas de relacionarse de carácter virtual, ya sea a través de aplicaciones como WhatsApp o con videojuegos online está dejando en el olvido aquellos juegos clásicos infantiles que antaño eran la opción más divertida para socializar y disfrutar en periodos vacacionales como el verano.

1Balón prisionero

La zona de juego está delimitada por un rectángulo grande donde se colocan los miembros de los dos equipos participantes. Entonces, se sueltan varias pelotas a lo largo de la zona, que los jugadores deben utilizar para lanzar y golpear a los jugadores rivales: si te golpean, quedas eliminado y ya no puedes jugar. Sin embargo, si al lanzar la pelota el rival la captura en el aire, el jugador que la ha lanzado queda eliminado. Grandes dosis de adrenalina y actividad física condensadas en un juego muy dinámico y divertido.

2Rayuela

Uno de los juegos clásicos infantiles más completos a nivel de coordinación debido a su mezcla de actividad física, precisión y equilibrio. Consiste en dibujar en el suelo una especie de tablero alargado formado por cuadrados, y cada uno de esos cuadrados tiene dibujado dentro su número correspondiente. Entonces, el jugador debe lanzar algún objeto (lo más común es una piedra) de manera que caiga en uno de los cuadrados. Después, el jugador tiene que recorrer a la pata coja todo el tablero sin pisar el cuadro en el que ha caído la piedra. La piedra debe recogerla, sin dejar de mantenerse a la pata coja, durante el trayecto de regreso al punto de partida.

3Escondite

Posiblemente uno de los juegos clásicos infantiles tradicionales más conocidos y sencillos de realizar, ya que consiste básicamente en esconderse y que no te pillen. Un jugador, que es el que ‘la liga’, se coloca de cara a una pared contando hasta 10: ese es el tiempo que tienen el resto de participantes para esconderse. Entonces, una vez acabada la cuenta, este jugador tiene que buscar al resto sin descuidar el punto de encuentro, que es la zona en la que ha realizado la cuenta. Gana el que la liga si consigue pillar a todos, y el resto gana cuando uno de ellos logra acercarse al punto de encuentro y decir la clásica frase ‘por mí y por todos mis compañeros’.

4El pañuelo

Un juego muy popular tanto en el patio de la escuela como en la calle, ya que es muy rápido y fácil de hacer: se necesitan dos equipos, enfrentados y colocados uno frente al otro, y una persona ajena a los equipos que se sitúa en el centro de ambos y sostiene el pañuelo con la mano. Cada miembro del grupo tiene asignado un número que se elige previamente, y la persona del centro es la que se encarga de decir en voz alta un número al azar. Entonces, un jugador de cada equipo, los jugadores a los que se haya asignado ese número, tienen que coger el pañuelo y regresar a tu sitio sin que el contrincante les toque. La velocidad y la picardía son esenciales.

5La silla

Para jugar, solo es necesario tener un grupo de personas y una silla menos que el número de participantes. No hay límites de jugadores, la única regla es que siempre falte una silla: es decir, que no todos puedan sentarse. Entonces, se pone en marcha alguna canción y cuando la persona que dirige el juego para la canción, todos los jugadores deben intentar sentarse. Aquel que no logre sentarse, queda eliminado. Al iniciar de nuevo el juego, se quita otra silla y así continuamente hasta que alguien se sienta en la última silla, y se proclama ganador.

6Comba

Al igual que el pañuelo, es un juego muy común tanto en la escuela como en la calle, ya que sólo se necesita una comba (similar a una cuerda) y hay múltiples formas de jugarlo: se puede saltar agachado, de pie, varias personas a la vez, en pareja, a la pata coja… Las posibilidades son infinitas, razón por la que proporciona horas y horas de diversión.

7Peonzas

Consiste en hacer girar este objeto sobre la punta, algo realmente complicado si no se le da la velocidad correcta o el ángulo perfecto, un ejercicio complejo de coordinación. Cuanto más tiempo se mantiene girando sobre la punta, mejor ha sido sido el lanzamiento. Las tardes pueden pasarse voladas practicando el movimiento e intentado perfeccionar la técnica para conseguir que la peonza gire siempre a una gran velocidad.

8Escondite inglés

Aunque el nombre es muy similar, poco tiene que ver con el escondite clásico. En este caso, el jugador que ‘la liga’ se coloca en una pared, y el resto se colocan alejados de él en línea recta. El objetivo de los otros jugadores es llegar a la pared donde se encuentra el que la liga, pero sólo pueden moverse mientras este jugador dice esta frase: ‘1, 2, 3, al escondite inglés sin mover las manos ni los pies’. Cuando acaba esta frase se da la vuelta, y si algún participante no está completamente quieto, debe volver al principio. Aquel que antes alcance la pared, es el ganador.

9Las chapas

Antes sí que se le encontraba una utilidad a las chapas de las botellas de cristal, ya que bastaba con recolectar un grupo de ellas para formar un ‘equipo de fútbol’ y competir contra los equipos que habían formado tus amigos. Se dibuja con tiza un rectángulo que simula el campo de fútbol, y con un objeto esférico pequeño que cumpla las funciones de balón comienza el partido. Una de las claves es la personalización, ya que cada uno es libre de pegar y dibujar lo que quiera en sus chapas.

10Gallinita ciega

Un juego totalmente indicado para un terreno lo más liso posible y libre  de obstáculos. En este caso, el que ‘la liga’ debe llevar los ojos vendados, y tras el clásico cántico ‘Gallinita ciega, ¿qué se te ha perdido? / Una aguja y un dedal / da tres vuelticas y lo encontrarás’, tiene que avanzar con los ojos vendados intentando encontrar a los jugadores y adivinar quién es cada uno con solo tocarles las manos y la cabeza.

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