Con el creciente protagonismo de la tecnología en el tiempo libre de los niños, la tradicional forma de jugar en la calle o en el parque se ha ido perdiendo. Las formas de relacionarse de carácter virtual, ya sea a través de aplicaciones como WhatsApp o con videojuegos está dejando en el olvido aquellos juegos clásicos infantiles que antaño eran la opción más divertida para socializar y disfrutar en periodos vacacionales como el verano.


La zapatilla por detrás

Zapatilla por detrás

Sentados en círculo, los jugadores tienen que esperar que el que la paga coloque una zapatilla detrás de uno de ellos. Mientras se canta la canción que da nombre al juego ‘A la zapatilla por detrás, tris tras, ni la ves, ni la verás…’, este tiene que ir dando vueltas y esperar a que los demás terminen de cantar y cierren los ojos para poder colocar el objeto a la espalda de uno de sus rivales. Quien tenga la zapatilla, tendrá que correr tras el que se la ha puesto e intentar pillarle antes de que se siente en su lugar. 


Polis y cacos

polis y cacos

Para jugar a este divertido juego hay que formar dos equipos: la policía, que tendrá que capturar al equipo rival, formado por los cacos. Estos últimos se esconden por donde pueden y, tras contar hasta 100, los polis inician su busca y captura. Cada vez que pillen a un caco, este tendrá que quedarse en la cárcel, una zona delimitada anteriormente, pero podrá ser salvado si uno de sus compañeros le choca la mano. Si los policías consiguen arrestar a todos los ladrones, ganarán el juego. De lo contrario, los cacos se harán con la victoria.


Las cuatro esquinas

niños corriendo campo

Muy sencillo: cuatro jugadores se colocan en cada esquina de un cuadrado y el quinto de ellos en el centro. El objetivo del juego es cambiar de esquina tras contar hasta tres sin que el jugador central consiga hacerse con el lugar antes que uno de ellos. Quien pierda, pasará a ocupar el centro y deberán repetir la misma dinámica. 


Palmas

palmas

Es uno de los juegos más populares y que cuenta con una gran variedad de formatos. Chocando las palmas de las manos de diversas maneras al ritmo de una canción, es posible jugar a este entretenido pasatiempo que puede practicarse en cualquier lugar. Chocolate, La calle 24, La canción de los horóscopos… son muchas las posibilidades que aporta este juego. 


El teléfono escacharrado

telefono

Contando al oído del compañero un mensaje que tiene que ir circulando hasta el último jugador, tienen lugar divertidas confusiones al formar frases completamente diferentes a la que dijo el jugador inicial. Cuantas más personas participen, mayor será la dificultad. Es una manera sencilla de pasar el rato y reírse comprobando que el mensaje inicial y el final no tienen nada que ver.


Balón prisionero

Balón prisionero juegos clásicos infantiles

La zona de juego está delimitada por un rectángulo grande donde se colocan los miembros de los dos equipos participantes. Entonces, se sueltan varias pelotas a lo largo de la zona, que los jugadores deben utilizar para lanzar y golpear a los jugadores rivales: si te golpean, quedas eliminado y ya no puedes jugar. Sin embargo, si al lanzar la pelota el rival la captura en el aire, el jugador que la ha lanzado queda eliminado. Grandes dosis de adrenalina y actividad física condensadas en un juego muy dinámico y divertido.


Rayuela

Rayuela

Uno de los juegos clásicos infantiles más completos a nivel de coordinación debido a su mezcla de actividad física, precisión y equilibrio. Consiste en dibujar en el suelo una especie de tablero alargado formado por cuadrados, y cada uno de esos cuadrados tiene dibujado dentro su número correspondiente. Entonces, el jugador debe lanzar algún objeto (lo más común es una piedra) de manera que caiga en uno de los cuadrados. Después, el jugador tiene que recorrer a la pata coja todo el tablero sin pisar el cuadro en el que ha caído la piedra. La piedra debe recogerla, sin dejar de mantenerse a la pata coja, durante el trayecto de regreso al punto de partida.


Escondite

Posiblemente uno de los juegos clásicos infantiles tradicionales más conocidos y sencillos de realizar, ya que consiste básicamente en esconderse y que no te pillen. Un jugador, que es el que ‘la liga’, se coloca de cara a una pared contando hasta 10: ese es el tiempo que tienen el resto de participantes para esconderse. Entonces, una vez acabada la cuenta, este jugador tiene que buscar al resto sin descuidar el punto de encuentro, que es la zona en la que ha realizado la cuenta. Gana el que la liga si consigue pillar a todos, y el resto gana cuando uno de ellos logra acercarse al punto de encuentro y decir la clásica frase ‘por mí y por todos mis compañeros’.

Escondite juegos clásicos infantiles

El pañuelo

Un juego muy popular tanto en el patio de la escuela como en la calle, ya que es muy rápido y fácil de hacer: se necesitan dos equipos, enfrentados y colocados uno frente al otro, y una persona ajena a los equipos que se sitúa en el centro de ambos y sostiene el pañuelo con la mano. Cada miembro del grupo tiene asignado un número que se elige previamente, y la persona del centro es la que se encarga de decir en voz alta un número al azar. Entonces, un jugador de cada equipo, los jugadores a los que se haya asignado ese número, tienen que coger el pañuelo y regresar a tu sitio sin que el contrincante les toque. La velocidad y la picardía son esenciales.

El pañuelo juegos clásicos infantiles

La silla

Para jugar, solo es necesario tener un grupo de personas y una silla menos que el número de participantes. No hay límites de jugadores, la única regla es que siempre falte una silla: es decir, que no todos puedan sentarse. Entonces, se pone en marcha alguna canción y cuando la persona que dirige el juego para la canción, todos los jugadores deben intentar sentarse. Aquel que no logre sentarse, queda eliminado. Al iniciar de nuevo el juego, se quita otra silla y así continuamente hasta que alguien se sienta en la última silla, y se proclama ganador.

La silla juegos clásicos infantiles

Comba

Al igual que el pañuelo, es un juego muy común tanto en la escuela como en la calle, ya que sólo se necesita una comba (similar a una cuerda) y hay múltiples formas de jugarlo: se puede saltar agachado, de pie, varias personas a la vez, en pareja, a la pata coja… Las posibilidades son infinitas, razón por la que proporciona horas y horas de diversión.

Comba juegos clásicos infantiles

Peonzas

Consiste en hacer girar este objeto sobre la punta, algo realmente complicado si no se le da la velocidad correcta o el ángulo perfecto, un ejercicio complejo de coordinación. Cuanto más tiempo se mantiene girando sobre la punta, mejor ha sido sido el lanzamiento. Las tardes pueden pasarse voladas practicando el movimiento e intentado perfeccionar la técnica para conseguir que la peonza gire siempre a una gran velocidad.

Peonzas juegos clásicos infantiles

Escondite inglés

Aunque el nombre es muy similar, poco tiene que ver con el escondite clásico. En este caso, el jugador que ‘la liga’ se coloca en una pared, y el resto se colocan alejados de él en línea recta. El objetivo de los otros jugadores es llegar a la pared donde se encuentra el que la liga, pero sólo pueden moverse mientras este jugador dice esta frase: ‘1, 2, 3, al escondite inglés sin mover las manos ni los pies’. Cuando acaba esta frase se da la vuelta, y si algún participante no está completamente quieto, debe volver al principio. Aquel que antes alcance la pared, es el ganador.

Escondite inglés

Las chapas

Antes sí que se le encontraba una utilidad a las chapas de las botellas de cristal, ya que bastaba con recolectar un grupo de ellas para formar un ‘equipo de fútbol’ y competir contra los equipos que habían formado tus amigos. Se dibuja con tiza un rectángulo que simula el campo de fútbol, y con un objeto esférico pequeño que cumpla las funciones de balón comienza el partido. Una de las claves es la personalización, ya que cada uno es libre de pegar y dibujar lo que quiera en sus chapas.

juego infantil de Las chapas

Gallinita ciega

Un juego totalmente indicado para un terreno lo más liso posible y libre  de obstáculos. En este caso, el que ‘la liga’ debe llevar los ojos vendados, y tras el clásico cántico ‘Gallinita ciega, ¿qué se te ha perdido? / Una aguja y un dedal / da tres vuelticas y lo encontrarás’, tiene que avanzar con los ojos vendados intentando encontrar a los jugadores y adivinar quién es cada uno con solo tocarles las manos y la cabeza.

Gallinita ciega, juegos clásicos infantiles