En el actual contexto educativo, marcado por la implementación de la LOMLOE y la consolidación de metodologías orientadas al aprendizaje competencial, los materiales didácticos adquieren un papel clave como mediadores entre el currículo y la práctica real en el aula. Por eso, el proyecto Radix, desarrollado por Editorial Casals y dirigido a ESO y Bachillerato, promueve un aprendizaje significativo y centrado en el alumnado a través de situaciones de aprendizaje y retos contextualizados, siguiendo los principios del Diseño Universal de Aprendizaje (DUA).
De igual modo, favorece su participación activa, el pensamiento crítico y la transferencia de lo aprendido a contextos diversos. Para profundizar en sus fundamentos pedagógicos, su aplicación en el aula, su enfoque metodológico, así como su contribución a una enseñanza más competencial e interdisciplinar, entrevistamos a David Puertas Esteve, docente, divulgador y coordinador de Radix Música, que plantea la enseñanza de la música desde un enfoque activo, integrando práctica, escucha y reflexión musical.
Pregunta: ¿Cómo incorpora las situaciones de aprendizaje en el área de Música?
Respuesta: Hace más de 20 años que trabajo en el aula de una forma vivencial, planteando retos y situaciones al alumnado que debe investigar y proponer soluciones. He trasladado esta experiencia a los libros del proyecto Radix de manera que en cada capítulo haya un proyecto central que abarca diferentes competencias y aprendizajes, y que está acompañado de pequeños retos para cada uno de los temas que se trabajan.
P: ¿Se ha tenido en cuenta los intereses del alumnado a la hora de tratar los contenidos?
R: Son el motor básico para empezar a trabajar cualquier tema y conectamos esa chispa inicial con conceptos y elementos que están más alejados de ellos, pero que son importantes para entender la música. Por eso, Radix propone puntos de unión con situaciones que conocen, como los autores e intérpretes, los géneros musicales, la forma musical, la música en los medios de comunicación e, incluso, con la capacidad de las letras de las canciones para hacernos vibrar.
P: ¿Cómo se trabaja la interpretación musical, tan importante en el área de Música?
R: El instrumento básico para trabajar la música en los institutos es la voz. La realidad es que la interpretación con instrumentos es más compleja y difícil de homogeneizar: requiere de grupos pequeños, inversión por parte del centro educativo, formación específica del profesorado y cada centro la lleva a cabo de formas distintas. Pero la interpretación vocal se puede aplicar en todos los niveles sin dificultad. Para conseguirlo, hemos incorporado al proyecto de Música unos tutoriales dirigidos por una directora coral que ayudan a interpretar en grupo cada una de las canciones, sean a unísono, a dos voces o a tres.
P: ¿Qué tipo de actividades prácticas propone Radix para que el alumnado sienta que la música está conectada con su vida cotidiana?
R: Si ponemos atención, nos daremos cuenta de que en el día a día casi todas nuestras actividades están conectadas con la música. Por eso, Radix propone a los estudiantes que abran bien los ojos y los oídos para buscar la conexión musical en todo aquello que hacen.
En este sentido, elaboramos mapas sonoros de su quehacer diario, de su barrio, del instituto; les invitamos a investigar sobre las infraestructuras musicales que hay cerca de su casa (teatros, festivales, coros…); elaboramos listas de éxitos con las canciones que escuchan individualmente y descubrimos las que gustan a toda la clase; analizamos las diferentes capas sonoras de las canciones: melodía, armonía, ritmo, timbres. La música nos permite vivir descubrimientos constantes que nos hacen emocionar. Esa emoción es la que nos conecta con la esencia del arte.
(Este contenido ha sido elaborado en colaboración con Editorial Casals)