La alternativa a Scratch que da vida a robots virtuales
RoboBlocky es una plataforma gratuita para iniciarse en la programación por bloques que cuenta con un apartado específico para docentes y una completa guía con lecciones y actividades.
RoboBlocky es una plataforma gratuita para iniciarse en la programación por bloques que cuenta con un apartado específico para docentes y una completa guía con lecciones y actividades.
La programación por bloques de colores es la opción más extendida para que los estudiantes den sus primeros pasos en esta disciplina. Pero, ¿qué pasa cuando los docentes quieren llevar este aprendizaje más allá y hacerlo aún más motivador? Tienen alternativas como RoboBlocky, un simulador online gratuito con el que el alumnado arrastra estos bloques de colores para controlar un robot virtual que se llama Linkbot.
Para utilizar su versión básica no es necesario registrarse pero, en caso de hacerlo, se accede a varias funciones adicionales que no tienen ningún coste. Este es el caso del apartado ‘My Classes’ ubicado en la parte superior derecha de la interfaz; una herramienta útil para el profesorado, ya que permite crear y gestionar grupos de estudiantes, asignar actividades y hacer un seguimiento tanto individual como colectivo del progreso. El alumnado, por su parte, ingresa en ‘My Classes’ introduciendo un código de seis letras proporcionado por el docente, sin necesidad de utilizar una cuenta personal.
Asimismo, este simulador de programación posee una completa guía con lecciones y actividades para sacarle mucho más partido, sobre todo si es la primera vez que se utiliza en el aula.
Índice de contenido:
Como suele ser habitual en las plataformas de programación basadas en bloques, la interfaz de RoboBlocky está diseñada para que sea intuitiva y fácil de usar desde el principio.
Es el espacio de trabajo, situado en el centro de la pantalla, donde se ensamblan los bloques de colores para crear los programas que controlan los robots virtuales, simplemente arrastrándolos, soltándolos y encajándolos entre sí. Al igual que en otros lenguajes de programación visual, estos bloques están organizados en categorías que representan diferentes funciones y aspectos clave de la programación. Los que ya no se necesiten se pueden arrastrar a la papelera, ubicada en la esquina inferior derecha del área de trabajo.
Se encuentra a la izquierda de la interfaz. Es un tablero formado por diversas cuadrículas que se puede personalizar en tamaño y fondo (para ello, hay que dirigirse a la pestaña 'Settings') y simula el entorno por el que se mueve el robot virtual programado; esto es muy práctico y útil porque permite ver cómo funcionan los programas creados y corregir posibles errores. Con controles para iniciar, pausar y detener la simulación, también es posible ajustar otros parámetros, como la duración de las acciones o la velocidad de los movimientos, para que el control sobre el robot sea lo más preciso posible.
RoboBlocky incluye varios controles adicionales que enriquecen la experiencia de los estudiantes. Uno de los más destacados es el botón ‘Arduino’. Y es que aunque RoboBlocky está orientado principalmente a la programación visual por bloques, también facilita la escritura y ejecución de código en lenguaje C para Arduino. Así, se pueden diseñar programas en RoboBlocky para probarlos con los robots virtuales Linkbot y posteriormente aplicar esos conocimientos para programar robots físicos basados en Arduino.
Los docentes que deseen que su alumnado pase de la programación por bloques a la textual solo tienen que pulsar el botón ‘C’ para que RoboBlocky muestre el código correspondiente en lenguaje C.