La tarea de elegir un portátil para clase no siempre es sencilla. Y es que la variedad de modelos disponibles, junto con las diferentes necesidades del alumnado y los docentes que necesitan un equipo no solo para seguir el ritmo de las clases, sino gestionar las tareas habituales de su jornada y mantener la comunicación con estudiantes y familias, puede generar dudas a la hora de tomar una decisión acertada. Además, factores como la autonomía, el peso o la resistencia cobran especial importancia. Por ello, antes de decantarse por una opción u otra, conviene que valoren una serie de aspectos que les ayudarán a encontrar el equipo más adecuado. Estos son los principales consejos a tener en cuenta al elegir un portátil para clase.
La pantalla
Es probablemente uno de los elementos más determinantes, porque condiciona la experiencia de uso. En primer lugar, conviene fijarse en el tamaño: entre las 13 y las 15 pulgadas está el equilibrio ideal entre comodidad visual y portabilidad. Un panel más pequeño puede resultar incómodo para leer o trabajar con varias ventanas, mientras que uno excesivamente grande dificulta el transporte diario. A ello se suma la resolución, importante para que los textos e imágenes se vean con claridad. Lo aconsejable es optar como mínimo por una pantalla de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución.
Más allá de estos factores básicos, también es necesario considerar la tecnología del panel. En este caso, una pantalla IPS produce una menor fatiga visual si el uso es prolongado, su durabilidad es mayor y los ángulos de visión son más amplios. Por su parte una pantalla OLED garantiza colores más vivos y un mejor contraste.
Asimismo, el nivel de brillo (este valor se mide en nits) marca la diferencia al utilizar el portátil en aulas muy luminosas e, incluso, en exteriores, siendo aconsejable partir al menos de 250 nits. Por último, otros elementos como el acabado de la pantalla (mate o brillante), la incorporación de tecnologías de reducción de luz azul o la frecuencia de refresco pueden influir en la comodidad de uso a largo plazo, por lo que conviene no pasarlos por alto.
El procesador
Es el cerebro del portátil y determina en gran medida su rendimiento y su fluidez. Centrándonos en los estudiantes, el procesador influye, por ejemplo, en seguir sin problemas las clases online, consultar materiales, realizar trabajos, navegar por Internet o utilizar plataformas educativas para entregar tareas y revisar contenidos. Por su parte, para el profesorado es relevante al preparar sus clases, gestionar recursos digitales, crear y corregir actividades, así como impartir sesiones por videollamada o trabajar con varias herramientas a la vez.
Lo adecuado es optar por procesadores de gama media como un Intel Core i5 o AMD Ryzen 5, que ofrecen un equilibrio adecuado entre rendimiento y eficiencia para responder con solvencia a la mayoría de usos académicos. Para necesidades más básicas, como tomar apuntes o consultar contenidos, son suficientes opciones como un Intel Core i3 o Ryzen 3. Quienes utilicen programas más exigentes —como herramientas de edición, programación o aplicaciones específicas— deberían considerar gamas superiores como un Intel Core i7 o Ryzen 7.
La memoria RAM
Este componente determina la capacidad del portátil para trabajar con varios programas al mismo tiempo sin ralentizarse. Se considera que una memoria RAM de 8 GB es el mínimo aconsejable para un uso básico y 16 GB son adecuados para un uso más exigente o a largo plazo.
El almacenamiento
En cuanto al almacenamiento, no solo importa la cantidad de espacio disponible, sino el tipo de unidad. En la actualidad, los discos SSD o de estado sólido se han convertido en la mejor opción porque proporcionan una mayor velocidad de arranque, apertura de programas y transferencia de archivos en comparación con los tradicionales HDD. Aunque en términos de capacidad 256 GB pueden ser suficientes para un uso básico centrado en documentos y navegación, lo más adecuado es optar por 512 GB en el caso de utilizar una gran cantidad de archivos y contenido multimedia.
Otros aspectos a considerar
Junto a la pantalla, el procesador, la memoria RAM y el almacenamiento, hay otros aspectos que deben valorarse al elegir un portátil para el aula.
Autonomía
Como quizás no siempre se tiene a mano un enchufe en el aula, la biblioteca o la sala de profesores, lo ideal es un portátil que ofrezca al menos entre 8 y 10 horas de uso real.
Peso y portabilidad
Los equipos compactos y ligeros (entre 1 y 1,5 kg aproximadamente) se transportan de un sitio a otro cómodamente.
Resistencia y calidad de fabricación
Al estar expuesto a golpes, desplazamientos y un uso intensivo, hay que valorar un portátil para el aula con un chasis sólido, materiales reforzados e, incluso, modelos que incorporen certificaciones de resistencia frente a caídas o derrames. Además, existen portátiles con acabados antimicrobianos, pensados para mejorar la higiene en un contexto de uso compartido en el aula.
Teclado y trackpad
Un teclado que sea cómodo, con un buen recorrido de las teclas y, si es posible, retroiluminado, facilita la escritura en cualquier entorno. Por su parte, un trackpad preciso mejora la navegación sin necesidad de usar el ratón.
La conectividad
La presencia de puertos USB, USB-C o HDMI permiten conectar diferentes dispositivos y ampliar las posibilidades de uso del portátil en el aula, así que cuantos más, mejor. Mínimo son recomendables una salida de vídeo HDMI, dos puertos USB-A y un puerto USB-C. Gracias a estas conexiones, es posible, por ejemplo, acoplar un ratón o un teclado externo para trabajar con una mayor comodidad; conectar un monitor adicional para ampliar el espacio de trabajo; o vincular el portátil a un proyector para realizar exposiciones. Asimismo, es posible utilizar memorias USB.
Gracias por el artículo
Muchas gracias, esto me ayudará a elegir la pc para mi hijo universitario.
Me ha parecido un artículo muy claro y accesible para cualquiera. Muchas gracias.
Muchas gracias Pablo. Yo soy profe de música de primaria. Me estoy poniendo al día en Tics y necesito un cambio de ordenador. Estaba pensando en uno de sobremesa pero tras leer y leer, creo que ya me ha quedado claro que es mejor un portatil.
Me gustaría llevar la música a todas las áreas de primaria y «abusar» un poco de la tecnología para ello. Que características debería tener el ordenador?
Muchas gracias.