Vídeos cortos, redes sociales, notificaciones constantes… Los docentes se enfrentan actualmente a un entorno lleno de estímulos que en muchas ocasiones afecta a la capacidad de los estudiantes para mantener la atención (y concentración) en una tarea. Para evitarlo resultan de ayuda técnicas como el microlearning: se basa en crear microcontenidos de entre 3 y 10 minutos sobre un único concepto que se acompañan de elementos interactivos como vídeos, infografías, cuestionarios, tarjetas de estudio, explicaciones breves…
Su éxito no es casual: diversos estudios sobre aprendizaje corroboran que dividir la información en contenidos breves facilita el procesamiento cognitivo, reduce la sobrecarga mental y favorece la retención de conceptos. Además, se adapta a la forma en la que los estudiantes consumen los contenidos digitales hoy en día: rápidos, visuales e interactivos.
Cómo crear píldoras microlearning con IA
Entre las múltiples aplicaciones de la IA para facilitar la labor docente y personalizar el aprendizaje, es posible emplearla para crear estas ‘píldoras’ de microlearning adaptadas a cada grupo y nivel. Estos pasos te ayudarán en este cometido:
Define un único objetivo
Indícale al asistente qué quieres que aprenda el alumnado, el objetivo de la actividad y la duración del contenido. Por ejemplo, comprender la fotosíntesis, resolver una ecuación sencilla o los principales acontecimientos de la Revolución Francesa resumidos en 3, 5 o 10 minutos.
Genera una explicación breve
Un prompt descriptivo y con información lo más detallada posible es la clave para que la IA devuelva el resultado que necesitamos. Para crear una píldora de microlearning deberíamos incluir la etapa educativa, el contenido y la extensión: «Explica la fotosíntesis para alumnado de 1º de ESO en menos de 150 palabras utilizando ejemplos cotidianos y un lenguaje sencillo».
Transforma el contenido en un recurso visual
El siguiente paso es pedir a la IA que convierta la explicación en un formato concreto para favorecer la comprensión y hacer el aprendizaje más atractivo: una infografía, una presentación con un número determinado de diapositivas, un guion para un vídeo corto, una tarjeta resumen a modo de flash card…
Añade una actividad interactiva
Si se desea, también es posible solicitar que genere alguna actividad complementaria para comprobar que el alumnado ha comprendido y asimilado el contenido. Por ejemplo, preguntas tipo test, un quiz de ‘verdadero o falso’ o una tarea práctica de pocos minutos para hacer en grupo.