Inteligencia Artificial: bienvenidos a la escuela más inteligente

Lejos de llenar las aulas de robots, el uso de Inteligencia Artificial en los centros educativos permite que la enseñanza se adapte mejor a las necesidades de cada estudiante y que los docentes puedan centrarse en lo que mejor saben hacer: enseñar.

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inteligencia artificial en la escuela

¿Llegará un día en el que los robots sustituyan a los docentes de carne y hueso? Esta es una de las primeras preguntas que surgen cuando se hace referencia a la Inteligencia Artificial (IA) relacionada con el entorno educativo. Tiene su razón de ser: buena parte de las noticias que aúnan ambos mundos y se publican en los medios de comunicación tienen como protagonista a algún simpático robot humanoide que imparte clases magistrales o somete a los estudiantes a exámenes para evaluar sus conocimientos.

Esto hace pensar en un porvenir en el que los robots ocupen las aulas y pasillos en colegios, institutos o universidades. Pero los expertos coinciden al afirmar que no es un planteamiento realista y que se trata de una imagen que queda muy lejana. “No me imagino a una máquina sustituyendo al docente ya que, de momento, los robots no son capaces de pensar por sí solos”, afirma Miguel Ángel Abellán, programador y profesor de programación, además de cofundador, coordinador y mentor en Programo Ergo Sum, una Iniciativa sin ánimo de lucro que busca acercar la programación de ordenadores, videojuegos y aplicaciones a personas de todas las edades.

ia en al escuela

Asistente personal

Y es que el mayor valor de la IA en el proceso de enseñanza-aprendizaje es su capacidad para apoyar la labor docente y facilitar las tareas automáticas. Y para eso, no es necesario un robot; basta con un ordenador o dispositivo inteligente en el que se haya instalado un programa o aplicación. Ejemplo claro de estas labores podrían ser las administrativas, la evaluación de trabajos, la corrección de exámenes tipo test… “Por eso, se espera que el uso de la IA pueda reconfigurar el trabajo tanto dentro como fuera de las aulas aumentando la eficiencia y la eficacia del proceso de enseñanza”, corrobora Lissette Lemus, gestor de Transferencia de Tecnología en el Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC (IIIA-CSIC).

De esta manera, los sistemas dotados de esta tecnología permiten a los docentes dedicar más tiempo a la preparación de sus clases y a atender a sus alumnos, ofreciendo un conocimiento más profundo de cada uno de ellos y pudiendo saber con certeza y en cuestión de segundos en qué temas o materias experimentan mayores dificultades y si es conveniente repasar una lección. “En la medida en que es capaz de evaluar, la IA también puede identificar las lagunas de conocimientos que tienen los estudiantes y ofrecer contenidos especializados para cubrirlas”, explica Carme Roig, coordinadora de Lenguas Extranjeras de la Generalitat de Catalunya.

Itinerarios de aprendizaje

En función de ello, es posible diseñar unidades didácticas adaptables de forma dinámica al estudiante, crear diferentes itinerarios de aprendizaje, adaptar ejercicios e, incluso, el currículo a sus necesidades personales.

Itinerarios de aprendizaje

Es lo que se conoce como aprendizaje adaptativo, un método que se basa en la medición, recopilación y análisis de datos (Learning Analytics) sobre el alumnado, su entorno y sus interacciones con el objetivo de adaptarse a sus necesidades específicas (ver reportaje ‘Al ritmo del alumno’ , nº 26 de la revista). “Gracias a ello, la IA puede ayudar a sacar lo mejor de cada estudiante. Pero lo más importante es que tiene que servir como apoyo para que los humanos sean más humanos: piensen, sean críticos, sientan y vivan”, afirma Miguel Luengo-Oroz, Chief Data Scientist en UN Global Pulse, una iniciativa promovida por la Secretaría General de Naciones Unidas para aprovechar de manera segura y responsable el Big Data, la Inteligencia Artificial y otras tecnologías emergentes como un bien público.

Esto es un pequeño extracto del reportaje de portada publicado en el Número 32 de la Revista Educación 3.0 impresa, correspondiente a otoño 2018. Para poder leerla completa es preciso suscribirse: podéis hacerlo como centro o como particular llamando por teléfono (91 547 00 95) o a través de la página web. 

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