Durante muchos años, uno de los grandes retos para los profesores de historia ha sido acercar al alumnado a las fuentes originales. Y es que en la mayoría de las ocasiones, el profesorado termina recurriendo únicamente al libro de texto o a una serie de fragmentos seleccionados por las editoriales para abordar los acontecimientos históricos. Sin embargo, todo está cambiando con la irrupción de la inteligencia artificial. Y es que, lejos de limitarse a generar textos y responder preguntas, las herramientas de IA se pueden convertir en uno de nuestros mayores aliados para facilitar el acceso de nuestros alumnos a la fuentes históricas, permitiendo que trabajen en el aula con documentos originales de una manera más comprensible, guiada y significativa.
Ejemplos en el aula de la aplicación de la IA en Historia
La inteligencia artificial en el aula puede tener múltiples aplicaciones. El objetivo no es que esta tecnología se encargue de interpretar la historia por los estudiantes, sino que se convierta en una herramienta que les ayude a investigar mejor, a formular preguntas más profundas y a desarrollar un pensamiento histórico crítico.
Adaptación de las fuentes
Uno de los principios fundamentales de la didáctica de la historia es que el alumnado aprenda cómo se construye el conocimiento histórico. Para ello, siempre resulta imprescindible trabajar con las mismas evidencias que los historiadores utilizan en sus investigaciones. Sin embargo, no todas las fuentes son aptas para su uso en nuestras aulas de Secundaria y Bachillerato, es decir un alumno se puede encontrar con el obstáculo de no poder comprender un documento del siglo XVI, interpretar un tratado diplomático del siglo XVIII o analizar una artículo de prensa del siglo XIX que está lleno de referencias desconocidas.
Este obstáculo obliga al docente a la adaptación de texto, perdiendo una gran cantidad de tiempo para llegar a la modernización del lenguaje, elaborar un glosario con los principales conceptos, resumir el texto o adaptar actividades para su comprensión. Hoy la inteligencia artificial permite realizar parte de estas tareas en pocos minutos, liberando tiempo del docente para centrarse en el aula, pero también para ayudar a nuestros alumnos en el análisis de estos documentos.
Por ejemplo, ayuda a trabajar con alumnos de Secundaria el descubrimiento y la conquista de América de una forma alternativa. Tradicionalmente daríamos una clase magistral, pero con la ayuda de la IA podemos trabajar directamente con fragmentos del diario de Cristóbal Colón, las leyes nuevas de 1542 o escritos del fraile dominico Bartolomé de las Casas.
Para ello, el docente solicitará a la IA la adaptación de los textos al nivel deseado y que explique por separado los conceptos históricos y elabore un pequeño glosario con los conceptos más difíciles facilitando a nuestro alumnado el seguimiento de la clase.
Adaptar el aprendizaje a las necesidades de cada estudiante
También tenemos la posibilidad de adaptar de manera personalizada el aprendizaje de nuestro alumnado. No todos los estudiantes presentan las mismas necesidades, mientras que algunos pueden analizar el documento otros pueden requerir un apoyo adicional. Por ello, la IA nos permite generar diferentes versiones del mismo documento manteniendo su contexto histórico original, pero ajustando a las necesidades educativas especiales de aquellos alumnos presentes en nuestra clase.

Actividades según el nivel
También nos puede ayudar a elaborar actividades con diferentes grados de dificultad, preparar preguntas abiertas para fomentar el pensamiento crítico o para diseñar pequeñas ayudas para nuestros alumnos. En otras palabras, el uso de la inteligencia artificial no solo lo podemos ubicar en Secundaria, sino también en Bachillerato, donde juega una pieza fundamental en el proceso de aprendizaje y la consolidación del pensamiento histórico de nuestros alumnos.
Uno de los principales ejemplos lo tenemos en el momento que trabajamos los juicios de Núremberg donde la inteligencia artificial nos ha permitido acceder a todos los documentos originales del juicio realizado tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Por ello, debemos destacar su importancia en la enseñanza de la historia porque ayuda a nuestros alumnos a poder ver y aprender la historia desde otras perspectivas.


