Una escapada de fin de semana, un viaje de trabajo, unas vacaciones de pocos días… En muchos casos no es necesario llevar una maleta grande y, aunque podemos optar simplemente por una mochila ergonómica, si vas a viajar en avión sin facturar no todos los modelos valen: es aconsejable elegir mochilas de cabina que nos ofrezcan una adecuada capacidad de almacenamiento y múltiples compartimentos para mantener todo organizado. ¿Lo más importante? Que se adapten a las medidas establecidas por compañías low cost como Ryanair, Vueling o EasyJet, evitando quebraderos de cabeza y los costes adicionales que aplican por facturar equipaje. Hemos seleccionado algunas de las mejores mochilas de cabina para viajar ligero y cómodo sin renunciar a llevar todo lo necesario.
American Tourister Take2Cabin
Está disponible en cuatro tamaños, aunque las dimensiones de la variante ‘S’ (40 x 25 x 20 centímetros) aseguran su compatibilidad con la mayoría de aerolíneas, permitiendo su colocación bajo el asiento. Para facilitar la organización, cuenta con un compartimento inteligente interior, además de portabotellas y otro bolsillo exterior con cremallera. Dispone también de bandas acolchadas para la espalda, un asa superior y otro lateral para manipularla con facilidad y tanto el tejido externo como el forro interno están fabricados con plástico PET reciclado postconsumo.
Samfolk
Con una capacidad de 20 litros y un peso de 0,9 kg, promete una gran ergonomía gracias a sus bandas acolchadas y ajustables para los hombros y a su protección almohadillada para la espalda. Incluye, a su vez, una correa de equipaje que se desliza sobre el asa de la maleta para facilitar los desplazamientos y un orificio destinado tanto a los cables de carga como a los de los auriculares. Otro de sus puntos fuertes son sus 11 bolsillos, entre los que se encuentra uno antirrobo para el pasaporte o el móvil, uno interior para pequeños accesorios y uno frontal de acceso rápido.
Vankev
Viene con un tamaño estándar de 40 x 30 x 20 centímetros, pudiendo extenderse hasta 5 centímetros más en profundidad para adaptarse a múltiples compañías aéreas. Ofrece un diseño aprobado por la TSA (Administración de Seguridad del Transporte) con una apertura de 180 grados y tres compartimentos principales: frontal para accesorios, extensible para ropa (con un bolsillo impermeable y uno de malla) y otro exclusivo para portátiles de hasta 16 pulgadas. Se comercializa en seis colores diferentes (beige, azul marino, azul claro, gris claro, gris oscuro y negro) y dispone también de una correa esternoclavicular desmontable que distribuye el peso de la mochila por el pecho, aliviando la presión en hombros y espalda.
Cabin Max Manhattan
Diseñada con materiales resistentes al desgaste como la sarga y el eco-ante, integra un revestimiento impermeable y UV para protegerla tanto de la humedad como de los rayos ultravioleta. Se diferencia de otros modelos porque, además de sus bandas acolchadas para llevarla como mochila, se acompaña de una correa con protector para portarla como bolso de hombro. Al mismo tiempo, incorpora un compartimento trasero acolchado idóneo para portátiles de hasta 17 pulgadas o tablets.
SZLX
Posee un compartimento con función de compresión al vacío: permite extraer el aire del interior a través de una válvula –de forma manual o mediante su bomba recargable– para generar más espacio de almacenamiento. Esta bolsa se cierra con una cremallera hermética y está específicamente sellada para aislar y guardar los objetos con olor. Cuenta, además, con separación húmeda/seca, un puerto USB y un espacio independiente para zapatos.