Uno de los problemas más habituales en los hogares conectados no es la velocidad de Internet, sino la cobertura real del Wi-Fi: puedes tener fibra de 600 Mbps, pero si el router está en el salón y la habitación donde estudia tu hijo (o desde donde teletrabajas) está al fondo del pasillo, la experiencia puede ser desesperante.
Durante las últimas semanas he estado probando el FRITZ!Mesh Set 1700 en su versión con tres adaptadores, un sistema pensado precisamente para resolver ese problema: amplia la red inalámbrica para que llegue con buena señal a toda la casa, incluso en viviendas grandes o con varias plantas. Y lo interesante es que no necesitas cambiar tu router actual para usarlo.
Qué es exactamente el FRITZ!Mesh Set 1700
El kit está formado por tres repetidores FRITZ!Repeater 1700 que trabajan juntos creando una red Wi-Fi Mesh, es decir, una red única que se extiende por toda la vivienda: en ella, los dispositivos se conectan automáticamente al punto de acceso con mejor señal mientras nos movemos por casa. Cada adaptador es pequeño y se conecta directamente a un enchufe. Incluye Wi-Fi 7 con velocidades teóricas de hasta 3,6 Gbps, soporte para bandas de 2,4 y 5 GHz y un puerto LAN Gigabit para conectar dispositivos por cable si lo necesitamos.
Algo que me pareció especialmente importante cuando empecé a probarlo es que puede utilizarse con prácticamente cualquier router Wi-Fi, no solo con los de la marca FRITZ!. Y también se puede conectar directamente a un terminal de fibra óptica (ONT) si se quiere crear una red independiente.
Instalación del FRITZ!Mesh Set 1700
La instalación de estos adaptadores es tremendamente sencilla, y lo puede hacer cualquier persona, aunque no tenga nada de experiencia: en la app va poniendo paso a paso exactamente lo que hay que hacer, aunque alguna traducción deja un poco que desear. En mi caso, los he probado en una vivienda de tres plantas en la que hay todo tipo de dispositivos conectados: televisores, robots aspiradores, altavoces inteligentes… y, por supuesto, ordenadores.
Decidí instalar los tres adaptadores. El primero cerca del router, al que tiene que unirse por un cable de red. En unos segundos se sincronizó y adoptó automáticamente el nombre y la contraseña de mi red. Los otros dos adaptadores se añadieron todavía más rápido: puse otro en el pasillo de la segunda planta y, el tercero, en la buhardilla, y solo tuve que pulsar un botón para que se añadiera a la red. Incluso puse el mismo nombre de la que tenía anteriormente y ni siquiera tuve que cambiar la configuración de los dispositivos de casa.
La diferencia se notó rápidamente: yo trabajo en la segunda planta, y en muchas ocasiones me encontraba con “señal débil”; también hay cámaras de seguridad instaladas en el exterior de la casa y conectadas a la red doméstica, que más veces de las que me gustaría se desconectaban por falta de conexión. Después de instalar el sistema, el portátil pasó a conectarse automáticamente al repetidor más cercano y las videoconferencias empezaron a ser mucho más estables, y no he vuelto a perder la señal. Además, en todo momento puedo ver qué hay conectado, por ejemplo, y tiene algunas funciones (aunque algo escondidas) relacionadas con los controles parentales.
Lo que más me ha gustado del FRITZ!Mesh Set 1700
Tras varias semanas de uso, lo que más me ha gustado es:
Cobertura uniforme en toda la casa
Lo que más he notado es que desaparecen los puntos muertos de Wi-Fi. No tengo que preocuparme de elegir a qué red conectarme en cada caso, porque el sistema decide automáticamente cuál es el punto más cercano.
Muy útil para hogares con muchos dispositivos
Con el sistema instalado he notado que la red se reparte mejor entre los dispositivos, algo importante cuando varios miembros de la familia están estudiando o trabajando online al mismo tiempo. Por ejemplo, mientras yo estaba subiendo archivos grandes a la nube desde el despacho, mi hijo podía ver vídeos educativos en la tablet sin que la conexión se volviera lenta.
Funciones pensadas para familias
Un detalle que me ha parecido especialmente interesante es que el sistema incluye red de invitados y controles parentales, con los que se pueden limitar horarios o filtrar acceso a determinados contenidos. Esto puede ser útil en hogares con niños o adolescentes, sobre todo cuando el Wi-Fi se ha convertido en una herramienta clave para estudiar.
Un dispositivo preparado para el futuro
El hecho de que utilice Wi-Fi 7 lo hace especialmente interesante en los hogares que, como el mío, todavía utilizan estándares antiguos como Wi-Fi 4 o Wi-Fi 5, lo que limita el rendimiento real de la red doméstica.
Lo que podría mejorar
También hay algunos aspectos que, en mi opinión, podrían mejorar.
La colocación influye mucho
Aunque la instalación es sencilla, hay que dedicar tiempo a encontrar la posición adecuada de cada repetidor. Probé inicialmente a colocar uno de ellos en el dormitorio más alejado del router, pero el rendimiento no era tan bueno porque había demasiadas paredes entre medias. Tras moverlo al pasillo, el sistema empezó a funcionar mucho mejor.
Echo en falta algún puerto extra
Cada repetidor incluye un único puerto LAN Gigabit, que se usa para conectar también los dispositivos por cable. En mi caso lo utilicé para conectar una smart TV en el salón, pero si tienes varios dispositivos cableados en la misma habitación necesitarás un pequeño switch adicional.
- Wi-Fi 7 para un rendimiento muy alto, de hasta 3.600 Mbps – para máxima capacidad, mínima latencia y una eficiencia sobresaliente