La formación bonificada se ha convertido en una vía cada vez más utilizada por los centros educativos que buscan reforzar la preparación de sus equipos sin que suponga una carga económica añadida y difícil de asumir. Así y a través de este sistema, los centros con trabajadores contratados pueden destinar el crédito formativo disponible a acciones de formación vinculadas con las necesidades reales de su actividad, favoreciendo la actualización profesional y la mejora continua.
Esta posibilidad resulta especialmente indispensable en Educación, ya que equipos directivos y docentes se enfrentan de forma constante a nuevos desafíos relacionados con la innovación metodológica, el uso de herramientas digitales, la mejora de la convivencia, la educación emocional o la necesidad de responder a perfiles de alumnado cada vez más diversos. De este modo, la formación continua deja de ser un elemento complementario para convertirse en una necesidad organizativa y pedagógica.
Estas son las premisas de las que parte Fit’ Formación, entidad especializada en formación bonificada para profesionales del sector educativo. Su actividad se centra en la formación 100% online, la tutorización personalizada por especialistas, la actualización permanente de contenidos y la gestión integral de la bonificación. Su labor se dirige a centros educativos de todo el país que buscan formar a sus equipos en materias conectadas con la realidad actual del aula y de la organización escolar.
Áreas más demandadas
Algunas de las áreas formativas más demandadas, según Fit’, son las relacionadas con recursos y herramientas educativas, primeros auxilios, metodologías activas, atención a la diversidad, neuroeducación o competencia digital docente. “Son contenidos que, más allá de su valor teórico, tienen una aplicación directa en el funcionamiento diario de los centros y en la práctica profesional de sus equipos”, afirma Belén Higuera, coordinadora de Formación de la compañía. La posibilidad de acceder a este tipo de formación mediante bonificación permite a muchos centros planificar mejor sus procesos de mejora interna y adaptarse a las exigencias actuales del entorno educativo.
Al ser 100% online, la flexibilidad que proporciona Fit’ “facilita que los profesionales puedan compatibilizar su aprendizaje con la jornada laboral y con la organización interna del centro”, puntualiza Higuera. Esta modalidad permite adaptar ritmos, tiempos y planificación, algo especialmente importante en un sector en el que la disponibilidad horaria suele estar condicionada por la actividad lectiva, la coordinación docente y las tareas de gestión.
Acompañamiento durante todo el proceso
Junto a las ventajas organizativas y económicas, Fit’ da especial importancia al acompañamiento durante todo el proceso. “La intervención de entidades especializadas permite que los centros no sólo accedan a contenidos formativos ajustados a sus necesidades, sino que además puedan delegar la gestión técnica y administrativa vinculada a la bonificación. Este apoyo incluye desde la detección de necesidades y el diseño de planes formativos hasta la tramitación completa del proceso”, explica la coordinadora de Formación.
De este modo, la formación bonificada se consolida como una herramienta útil para que los centros impulsen el desarrollo profesional de sus equipos, mejoren su capacidad de respuesta ante los cambios del sector y refuercen la calidad de su proyecto educativo mediante una planificación formativa adaptada a sus necesidades reales.
(Este contenido ha sido elaborado en colaboración con Fit’ Formación)