Según el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (2025), durante el actual curso escolar 2025-2026 el 85,2% del alumnado con necesidades educativas especiales está escolarizado en aulas ordinarias. En este contexto, cuestiones como la disponibilidad de personal de apoyo especializado —PT, AL y orientadores—, la dotación de recursos, la formación docente, la adaptación de los espacios y la accesibilidad del currículo forman parte del debate sobre la atención a la diversidad en los centros educativos.
“Es necesario un cambio de paradigma en el sistema educativo y el diseño de un nuevo marco universal sobre el que los docentes podamos trabajar y responder a las necesidades curriculares y de aprendizaje de nuestros estudiantes, pero sin la sobrecarga que actualmente existe”, indica Estrella Alfonso, directora del Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

La importancia del currículo universal para el aprendizaje
La experta recuerda que la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre) incorpora el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) entre los principios pedagógicos del sistema educativo y establece medidas relacionadas con la atención personalizada, la prevención de las dificultades de aprendizaje y la aplicación de mecanismos de refuerzo cuando estas se detecten. “Hay que diseñar un currículo abierto, flexible y basado en competencias que sean accesibles a todo el alumnado si queremos garantizar una educación inclusiva real y una educación universal en las aulas y mejorar el rendimiento de nuestros estudiantes por igual”, destaca.
Para ella, trasladar al aula los tres principios y las nueve pautas del DUA “es esencial para la inclusión real”, pero insiste en “la gran necesidad de formación especializada” por parte de los docentes para entender cómo aplicarlos a cada situación de aprendizaje, en cada actividad y para cada alumno y alumna.
“En el Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana de la Universidad Internacional de Valencia de VIU formamos a docentes para que aprendan a aplicar de manera práctica el DUA y sean capaces de utilizar en su día a día metodologías educativas inclusivas”. Además, el programa aborda competencias relacionadas con la neuroeducación y la intervención psicoeducativa, con contenidos orientados a la detección de dificultades en distintas áreas del desarrollo, como la cognitiva, el lenguaje, la motora, la emocional y la social, así como a su intervención. Para la docente, el profesorado “debe conocer a los estudiantes que tiene en el aula para detectar sus dificultades y sus potencialidades”, explica.

La IA como recurso para la diversidad
En este sentido, las nuevas tecnologías y la IA pueden utilizarse como herramientas de apoyo para adaptar contenidos, facilitar el acceso a la información y personalizar determinadas propuestas de aprendizaje. “En muchas ocasiones se habla de la deshumanización que impulsan la IA y las nuevas tecnologías. Sin embargo, son aliadas que te ayudan a gestionar la diversidad en el aula, personalizar el aprendizaje, a adaptar contenidos haciéndolos más atractivos y visuales”, señala.
Para la profesora de VIU, el uso educativo de estas herramientas requiere que “los docentes sean capaces de entender las posibilidades que ofrecen y aprendan a utilizar las herramientas y programas disponibles adecuadamente, ya que ello impacta positivamente al aprendizaje diverso y contribuye, además, a reducir la sobrecarga de tareas que se tiene actualmente”, explica.
La co-docencia como respuesta al reto de la inclusión
Junto al uso de tecnologías y herramientas digitales, la colaboración entre docentes constituye una de las estrategias estudiadas en el ámbito de la innovación educativa y el desarrollo profesional del profesorado. En este contexto, la co-docencia plantea un modelo de trabajo compartido en el que los docentes pueden planificar, desarrollar y evaluar conjuntamente la enseñanza (Pericacho-Gómez, 2024). Por eso, Alfonso considera necesario “fomentar la colaboración entre los docentes, el intercambio de prácticas educativas de éxito y basadas en evidencia científica”.
La directora del Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) explica, además, que la co-docencia puede tener aplicaciones en la atención a la diversidad. “Cuando hay dos profesores en el aula, puedes acompañar mejor a los estudiantes con necesidades especiales, lo que reduce su percepción de estigma e impulsa la tolerancia e inclusión”, afirma. En este ámbito, VIU ofrece también el Máster Universitario en Educación Inclusiva y Atención a la Diversidad. “Formarse supone un esfuerzo para los docentes, pero resulta beneficioso, ya que las propuestas innovadoras como el uso de herramientas de IA, la co-docencia, DUA dota a los docentes de la capacidad de abordar colaborativamente lo que ocurre en el aula y los retos que el sistema educativo actual les presenta”, indica.
Para ella, responder a la diversidad del aula requiere una acción coordinada y colaborativa entre todos los agentes educativos. “Esto implica compartir y transferir buenas prácticas entre centros y, especialmente, fortalecer una red de colaboración entre docentes, centros educativos y familias que permita ofrecer respuestas ajustadas a las necesidades de cada estudiante. Una apuesta por la inclusión que sitúa al alumnado en el centro y favorece su aprendizaje, participación y bienestar”, concluye.


