Para los más pequeños la vuelta al cole es un momento de reencuentro con compañeros, cambios y muchas emociones; pero para las familias supone además un período de muchos gastos. De hecho, la OCU estima que en 2025 las familias españolas gastarán de media 2.390 euros por hijo y año escolar. Aunque estos costes pueden variar en función de la edad o el tipo de centro al que acudan (público, privado o concertado), existen algunos trucos que pueden ayudar a reducir gastos en la vuelta al cole y hacer más llevadera la ‘cuesta’ de septiembre.
Libros de texto
Se trata uno de los gastos más importantes para las familias, y para reducirlo es posible comprar libros de segunda mano a través de plataformas de compraventa online; recurrir a programas de préstamo de libros de texto sostenidos con fondos públicos de las diferentes comunidades autónomas -como el programa ACCEDE de la Comunidad de Madrid-; o comparar los precios y descuentos que ofrecen distintos establecimientos. En este sentido, conviene saber que los libros de Educación Infantil, Bachillerato y Formación Profesional cuentan con un precio fijo y el descuento máximo permitido es del 5%, aunque los precios en los libros de enseñanza obligatoria (Primaria y Secundaria) son libres.
Material escolar
Una de las alternativas para ahorrar en este punto es revisar el material de años anteriores y reutilizar todo lo que esté nuevo o poco usado: cuadernos, bolígrafos, lápices, mochilas… Una vez realizado el inventario y comprobado todo lo que se puede reutilizar, será el momento de crear un listado con lo que hay que adquirir realmente.
Dispositivos tecnológicos
Quienes necesiten o quieran adquirir una tablet u ordenador de cara al nuevo curso, pueden optar por dos alternativas para que la factura no se dispare. Por un lado, se recomienda hacer una búsqueda online o en superficies físicas y comparar las diferentes ofertas que tienen los comercios aprovechando la campaña de vuelta al cole. Por otro, se puede recurrir a equipos reacondicionados que se venden a un precio inferior que los nuevos debido a diversos motivos: que proceden de una devolución, que han sido abiertos o usados mínimamente, que el embalaje está dañado, que han estado expuestos en tienda o que se les han cambiado los componentes internos para asegurar su funcionamiento tras una revisión exhaustiva.
Uniformes y ropa escolar
El uniforme, la ropa deportiva o el calzado de los estudiantes es un gasto del que no es posible prescindir, pero sí existen algunas estrategias para reducirlo: si es posible, reutilizar uniformes de familiares mayores (primos, hermanos…), o intercambiar las prendas con otros estudiantes del centro a los que se les haya quedado pequeño. Y, cuando sea completamente necesario adquirir ropa o calzado, consultar los precios en diferentes establecimientos y, siempre que sea posible, realizar las compras de manera escalonada a lo largo de dos o tres meses antes del inicio del curso.
Actividades extraescolares
Clases de refuerzo, idiomas, deportes… Las actividades extraescolares suponen un complemento a la jornada lectiva de los menores, y aunque no es un gasto obligatorio, muchas familias necesitan apuntarles para facilitar la conciliación o para mejorar sus habilidades sociales, reforzar sus estudios o fomentar hábitos más activos. Para que este coste no aumente en exceso los gastos mensuales, es aconsejable comparar las diferentes empresas que ofrecen estas actividades, que los menores acudan a una clase de prueba antes de pagar el trimestre o el curso completo, o estudiar la oferta de extraescolares que tienen los centros públicos y municipales.
Becas y ayudas
Ya sea para ayudar a sufragar los gastos de comedor o para apoyar en las diferentes etapas educativas, obligatorias o no, existen Becas que es posible solicitar a través de los propios centros, la web del Ministerio de Educación o de las diferentes comunidades autónomas.