Si hay un dulce típico de Semana Santa son las torrijas: tradicionalmente se elaboran con pan, leche, azúcar y huevo, y pueden tomarse como desayuno, postre o acompañadas de un café o una infusión a media tarde. Aunque para muchas personas resultan irresistibles, también suelen ser bastante calóricas debido a su fritura y a la cantidad de azúcar o el tipo de pan que se utiliza para elaborarlas. Sin embargo, existen algunas alternativas con ligeras variaciones en sus ingredientes que nos permiten disfrutar de ellas de forma más saludable sin renunciar al sabor (también podéis consultar este artículo con libros con recetas saludables para saber cómo adaptar otros platos).
Debido a la facilidad para preparar estas recetas de torrijas saludables, podemos convertir ese momento en una actividad lúdica para hacer con los más pequeños de la casa, fomentando hábitos de alimentación equilibrados mientras se divierten en la cocina. Proponemos 5 recetas de torrijas caseras, fáciles y saludables para disfrutar haciéndolas (y comiéndolas) en familia.
Torrijas con yogur
Una barra de pan del día anterior, leche o bebida vegetal, 2 huevos, canela, un yogur natural y un par de cucharadas de aceite de oliva o de coco para la sartén son los ingredientes necesarios para hacer esta receta. Para prepararlas, basta con mezclar todos los ingredientes líquidos junto con la canela en un bol y cortar el pan en rebanadas de un grosor de dos dedos para empaparlas posteriormente durante un par de minutos. Por último, se doran ligeramente en la sartén por las dos caras. Al mezclar todos los ingredientes en frío, la elaboración se simplifica bastante, mientras que sustituir el azúcar por un yogur natural ayuda a eliminar calorías de la receta haciendo que sea más ligera.
Torrijas sin azúcar
Esta receta prescinde del azúcar y cambia el pan blanco por rebanadas de pan de molde 100% integral, además de añadir un huevo, un vaso de leche desnatada 0% y un poco de canela. Se mezclan los ingredientes de forma tradicional para después ‘bañar’ el pan y finalizar la preparación pasándolas por la sartén o metiéndolas en una freidora de aire a 190 grados (5 minutos cada lado). Para darle un toque especial, se añaden toppings de chocolate negro al 85%.
Torrijas al horno
En esta ocasión las torrijas mantienen los ingredientes tradicionales pero se cocinan en el horno en lugar de freírlas en la sartén. Se necesita una barra de pan de torrijas, un litro de leche, 3 ramas de canela, 4 cucharadas de azúcar, la piel de un limón y 4 huevos para la elaboración inicial; y azúcar y canela para rebozarlas tras sacarlas del horno. Su preparación sigue los pasos habituales: cortar el pan en rebanadas, hervir e infusionar la leche con azúcar y canela, mojar el pan, rebozar las torrijas en huevo y, por último, meterlas al horno para dorarlas.
Torrijas con pasta de dátiles
Endulzarlas con dátiles y hacerlas a la plancha (sin aceite) son los dos elementos principales para aligerar estas torrijas: se necesitan unos 16 dátiles, aunque es posible añadir o quitar alguno en función del sabor deseado. El resto de ingredientes son los habituales: una barra de pan de torrijas o pan del día anterior, un litro y medio de leche, 2 ramas de canela, la piel de un limón y una naranja, 2 ó 3 huevos para rebozar y aceite de oliva virgen extra para freírlas en una sartén antiadherente. Una vez cocinadas, se prepara un almíbar con agua y pasta de dátiles para bañarlas.
Torrijas de pan integral
En esta receta se recomienda evitar el pan blanco, cuyo ingrediente principal es la harina de trigo refinada, y sustituirlo por una variedad integral de centeno, espelta, trigo sarraceno, almendra… También se omite el azúcar, consiguiendo el aporte de dulzor mediante la canela, el coco rallado, la bebida vegetal de almendra o la leche infusionada. Para dorarlas, se puede optar por rociarlas ligeramente con aceite de oliva virgen extra y calentarlas en el horno, una freidora de aire o la sartén.