Cuando llegan las vacaciones de verano, las actividades con agua se convierten en una forma divertida de aprovechar el tiempo libre, aprender y desarrollar la creatividad mientras los menores se refrescan. Las pistolas de agua son un ejemplo clásico que nunca pasa de moda, pero existen muchos otros juguetes de agua que pueden construirse en casa con materiales sencillos y reciclados.
Hacer juguetes de agua caseros
Desde barcos que flotan hasta objetos sensoriales o fuentes hechas a mano, estos juguetes de agua combinan entretenimiento, experimentación y aprendizaje.
Lanzador de globos
Solo hay que cortar la base de una botella y quedarse con la parte superior (que incluye el cuello) para usarlo como lanzador, ya que servirá como punto de agarre para disparar el globo. Con una banda elástica sujeta alrededor del borde cortado y un trozo de tela o un guante haciendo de bolsa, se forma un soporte para colocar el globo de agua. Al tirar con cuidado de la tela y soltarla, el globo se lanza a cierta distancia, como una catapulta. Es importante hacerlo con precaución y no aplicar demasiada fuerza para evitar accidentes.
Barcos flotantes
Se inserta un palillo en el centro de un tapón de corcho para crear una base estable. A continuación, se prepara una vela recortando un trozo de tela o papel, que se fija en el extremo superior del palillo con pegamento. Una vez montada esta estructura en forma de barco, hay que colocarla cuidadosamente sobre la superficie del agua para que empiece a navegar.
Pistola de agua
Hay que realizar un agujero en la parte inferior de una botella, por donde se inserta un tubo flexible que se sella cuidadosamente con cinta adhesiva o pegamento para evitar fugas. El disparador se crea con un pulverizador de riego de plantas, que se conecta al extremo del tubo fuera de la botella. Al llenarla con agua y accionar el pulverizador, se genera un chorro que permite ‘disparar’.
Fuentes de agua
Estos tutoriales muestran ideas sencillas para construir fuentes de agua funcionales usando materiales como botellas, macetas o piedras. Además de ser una manualidad creativa, esta actividad permite aprender y experimentar con principios científicos esenciales como el ciclo del agua y la presión, al mismo tiempo que se da una segunda vida a objetos cotidianos.
Juguetes sensoriales
Al llenar botellas pequeñas de plástico con agua y añadir unas gotas de colorante alimentario se crean efectos visuales atractivos. Solo hay que cerrarlas bien y agitarlas para observar cómo interactúan los elementos. De hecho, si se incorpora también un poco de aceite, se produce una separación de líquidos que genera una experiencia aún más llamativa. También se pueden añadir trocitos de papel, lentejuelas o pequeños botones, para dar movimiento y color al interior de la botella.

