Cuando pienso en actividades para hacer con mis peques, siempre me centro en tres cosas: que sean adecuadas para todas las edades, que fomenten su creatividad y diversión y, en la medida de lo posible, que sean sostenibles. Por eso, las manualidades con corcho me parecen una opción idónea, ya que es económico, fácil de conseguir y nos ofrece un montón de posibilidades. Además, tan sólo hace falta echarle imaginación y ganas para pasar un rato entretenido y conseguir resultados muy llamativos a partir de unos cuantos corchos de botellas reciclados.
Angelitos para el árbol de Navidad
Basta con reunir unos cuantos tapones de vino, la misma cantidad de cuentas redondas, un cúter, una pistola de silicona, una aguja de crochet, cordones dorados de unos 5 centímetros, y tiras trenzadas doradas o plateadas. Para elaborarlos es necesario cortar los tapones por la mitad y dividir cada trozo en diagonal para que tengan forma triangular. A continuación, se pasa el cordón doblado por el centro de una cuenta y se anuda en el extremo y, seguidamente, se unen las piezas triangulares que formarán el cuerpo del angelito con silicona, sin olvidarse de colocar el cordón entre las dos mitades para anclar la cabeza a él. Finalmente, se recortan las alas –que pueden hacerse con fieltro, foam o láminas de corcho–, se pegan al cuerpo y se decora la cabecita formando una corona con la tira trenzada o el limpiapipas.
Tren de corchos
Además de ser una actividad muy sencilla, es ideal para que los menores lo utilicen también como juguete. Son necesarios tantos tapones de corcho como vagones se quieran hacer, unas láminas de corcho para la base del tren y un cordón para unir los vagones. El proceso es el siguiente: hay que cortar las láminas con forma rectangular y de la misma longitud que los vagones; poner sobre ellas dos corchos tumbados y, finalmente, recortar tres ruedas para cada lado del vagón. La locomotora se crea de la misma forma, añadiendo además dos corchos en vertical, uno en punta para la cabecera y medio corcho sobre la parte delantera para dar forma a la chimenea.
Animalitos del bosque
Un zorro, un conejo, un ratón… La base para crear el cuerpo de estos animalitos es un tapón de corcho que se pinta de marrón, gris, rosa o negro, según su pelaje. Una vez se haya secado, es el momento de caracterizarlos y vestirlos, para lo que son necesarios fieltro, tela, botones, abalorios o todo lo que sirva para darle el estilo deseado. Por ejemplo, para hacer un zorrito se puede recortar un trozo de fieltro ovalado en color blanco para la barriga y otro más pequeño para el hocico, además de dos orejitas en color marrón. A continuación se crea la cola pegando una tira de limpiapipas, se pintan los ojos con rotulador negro y se añade un pompón para la nariz. Se podrían completar con una bufanda, un cinturón o cualquier otro detalle.
Tablón de notas
Esta manualidad sirve para crear un tablón donde pinchar con chinchetas los mensajes y documentos importantes, así como fotografías. Los materiales necesarios son los siguientes: una tabla fina de madera que sirva como base, corchos de botellas de vino (en función del tamaño de la tabla se necesitarán más o menos corchos) y silicona. Solo hay que pegar los corchos en el tablón de manera hasta cubrir toda la superficie y esperar a que se seque.
Portavasos
Para proteger las superficies de las manchas y daños causados por la condensación de las bebidas frías o calientes, se pueden confeccionar posavasos de corcho: además de los tapones de las botellas que recojamos, se necesita silicona, hilo y aguja. Se corta el corcho en pequeños trozos (de unos 5 milímetros) para obtener una especie de ‘monedas’. Luego, cada uno de estos círculos se va pegando al otro con silicona creando una flor y posteriormente se colocan más hasta rodearla por completo. El último paso, una vez se haya secado la silicona, es coser los trozos para que queden completamente fijos como se indica en el vídeo.
Un barco
Los más pequeños se sorprenderán con esta manualidad porque tras hacer su barco con tapones de corcho lo pueden poner sobre el agua y ver cómo flota. Son necesarios cuatro corchos, un trozo de cuerda, dos gomas, papel de colores y un palillo. Se unen tres de los tapones que se sujetan gracias a las gomas (una en cada extremo) y del cuarto corcho se recorta un trozo que se ata con la cuerda al barco. Mientras, con el papel y el palillo se confeccionan dos velas: una de mayor tamaño para el barco y otra pequeña para el trocito de tapón que va atado a él.
Decorar posavasos de corcho
En este tutorial se muestra cómo decorar posavasos con pintura a la tiza de distintos colores, cintas y sellos. Se colocan las cintas para ir ‘seccionando’ el posavasos y así hacer figuras y diseños de distinta formas y colores. Cuando se hayan pintado es posible decorarlos también con sellos de distintos patrones: en este caso se han utilizado sellos con palabras, frases motivadoras, hojas, ojos y animales.
Una maceta para las flores
Se necesitan 40 corchos de botellas de la misma medida y una pistola de silicona caliente. El primer paso es unir los corchos de dos en dos para disponer de 20 corchos alargados. Se van colocando y pegando como indica en el vídeo hasta conseguir un macetero para plantar unas bonitas flores.