Lo que comienza como una sencilla manualidad puede convertirse en una lección sobre reciclar, crear y valorar nuestro entorno. Hacer papel reciclado con menores en casa es una buena forma de experimentar ciencia, arte y ecología al mismo tiempo, mientras se transforman residuos en postales cargadas de recuerdos.

Cómo hacer papel reciclado casero en 5 pasos

cómo hacer papel reciclado

Para empezar, se necesita tener a mano papeles que ya no sirvan, agua, un bastidor (puede ser casero, hecho con listones y una malla), flores secas (opcional), una batidora y una tela (como una sábana vieja o una lona).

  1. Trocear el papel y dejarlo en remojo: hay que cortar en trozos pequeños el papel; cuanto más pequeños, mejor. Se colocan en una cubeta con bastante agua y se deja reposar durante al menos dos horas para que se ablanden.
  2. Triturar con la batidora hasta obtener pulpa: una vez reblandecido el papel, se tritura con una batidora hasta conseguir una mezcla homogénea con algo de textura. No debe quedar líquida, sino como una pasta espesa con aspecto de pulpa de papel.
  3. Añadir flores secas u otros elementos decorativos: con la pulpa ya hecha, se añaden pétalos o flores secas hechos trozos con los dedos y mezclados suavemente para que se repartan de forma equilibrada por toda la masa.
  4. Usar un bastidor para formar la hoja: se sumerge el bastidor en la cubeta con la pulpa y se mueve ligeramente para que la mezcla se reparta bien. Cuando esté formada la lámina sobre el bastidor, se escurre con cuidado presionando con una esponja.
  5. Volcar sobre una tela y dejar secar: por último, se coloca una tela sobre una superficie lisa y se da la vuelta al bastidor para volcar la hoja húmeda; asimismo, se recomienda cubrir con otro trapo que absorba el exceso de agua. Ya solo queda dejarlo secar al menos 24 horas. No obstante, si se desea obtener un acabado más liso, se puede colocar peso encima.

Ideas para decorar el papel reciclado

cómo hacer papel reciclado

Una vez seco, el papel está listo para recortar, decorar y dar rienda suelta a la imaginación y convertirlo en lo que se quiera: una postal, un marcapáginas, etiquetas, invitaciones, sobres, flores… 

Papel de colores con pigmentos naturales o pintura

Para dar un toque de color a las hojas recicladas, se pueden añadir unas gotas de pintura al agua o a la pulpa ya batida. También es posible usar colorantes naturales como agua de remolacha, cúrcuma o espinacas hervidas, que aportan tonos suaves y naturales. Esta opción permite, además, explorar con los más pequeños cómo los colores pueden venir de elementos cotidianos de la cocina o el jardín.

Relieves y texturas con cartón reciclado

Si se busca una textura distinta, una alternativa es añadir trocitos de cartón fino (como el de cajas de cereales) directamente a la pulpa o pegarlos sobre el papel una vez seco. Además, usar punzones o perforadoras es ideal para crear manualidades aún más creativas.