Los pasados días 7 y 8 de abril arrancaron las primeras actividades THE SUMMIT by SIMO EDUCACIÓN, el evento virtual que organizado por IFEMA en colaboración con EDUCACIÓN 3.0, ofrece un espacio de análisis e interacción entre la comunidad educativa de España e Iberoamérica y el ecosistema tecnológico con el fin de compartir experiencias y aprendizajes. A lo largo de los próximos meses, este SUMMIT seguirá profundizando en distintas temáticas, talleres y presentaciones en torno al mundo de la virtualización y el impacto del COVID en la actividad docente, que culminarán en un ejercicio de conclusiones que se desarrollará durante la celebración presencial de SIMO EDUCACIÓN, del 2 al 4 de noviembre en IFEMA MADRID.  

El programa de los días 7 y 8 de abril,  desarrollado a través de la plataforma Semana de la Educación Live Connect, que ya registra cerca de un millar de participantes,  contempló la celebración de las mesas redondas: “Educar en la virtualidad” y “Equipamiento TIC en tiempos de pandemia y para una educación tras la pandemia COVID”, con las intervenciones de diversos expertos del sector que analizaron la nueva realidad educativa, la eficacia de las metodologías o las tecnologías aplicadas en el aula durante la pandemia, o el papel del docente, entre otros aspectos. Además el INTEF ofreció un taller sobre “Metodologías activas y tecnologías en el Aula del Futuro”.


Sesión del INTEF

THE SUMMIT arrancó el día 7 de abril por la mañana con la sesión sobre el proyecto “Metodologías activas y tecnologías en el Aula del Futuro”, coordinado por el INTEF en colaboración con las comunidades autónomas. Con él, se propone mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje a través de las metodologías activas, mediante el uso de tecnologías y de un enfoque flexible en el uso de los espacios de aprendizaje, sean físicos o virtuales, todo con la idea de promover y mejorar el desarrollo competencial del alumnado. 

El modelo del Aula del futuro combina metodología, tecnología y actividades a través de zonas de actividad: Investiga, Explora, Desarrolla, Interactúa, Crea y Presenta. Para ello, se dispone de modelos de situaciones y actividades de aprendizaje que los docentes pueden llevar al aula. La sesión presentó las bases pedagógicas de la apuesta del Aula del Futuro y un ejemplo práctico de un centro educativo.


Mesa redonda ‘Educar en la virtualidad’

Por la tarde se celebró el encuentro ‘Educar en la virtualidad’ moderado por Francisco Javier Palazón, director de EDUCACIÓN 3.0., en el que se abordaron las dudas e inquietudes que ha generado este escenario obligado por la pandemia. En ella, participaron Tere Vida, gerente de Innovación Educativa de Educaria; Javier Delicado, director de Tecnología Educativa de Santillana; Teresa Rabazas, profesora titular de Historia de la Educación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM); Ignacio Olavarría, profesor de Ciencias Sociales de Secundaria y Bachillerato en la Comunidad de Madrid; Andrea Henry, presidenta de la Confederación Estatal de Estudiantes CANAE; y Amaia Arroyo Sagasta, doctora en Comunicación y Educación, profesora e investigadora en Mondragon Unibertsitatea (MU).

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Todos ellos comenzaron haciendo un balance de la situación vivida por docentes, centros, estudiantes y sus familias a lo largo de este último año. Tere Vida (Educaria) destacó que ha sido “un año de cambios y de aprendizajes”. Javier Delicado (Santillana) señaló que, a pesar de ser un “año “horrible, los profesores han salvado fantásticamente la situación”. Con él estuvo de acuerdo Teresa Rabazas (UCM), quien aseguró que “los docentes han sido los grandes héroes de esta crisis, al igual que los sanitarios”, pero recordó que esta crisis ha provocado “una mayor desigualdad educativa para las familias con mayor vulnerabilidad”. 

Según Ignacio Olavarría (profesor de Secundaria), se ha podido salir hacia adelante gracias al esfuerzo de toda la comunidad educativa que ha ido “colocando parches que, de momento, van funcionando” pero se preguntó si esos parches “se van a mantener o si se puede aprovechar esta circunstancia para transformar la educación”. Para Andrea Henry (CANAE), “se ha roto el estigma que existe sobre los estudiantes de que no quieren volver a clase” y en cuanto a las familias, Amaia Arroyo Sagasta (MU) destacó que “se han dado cuenta de lo que supone estar más inmersos en el proceso de aprendizaje”.

La pedagogía en la educación online

El debate continuó con una reflexión sobre la pedagogía: ¿se puede trasladar el proceso de enseñanza-aprendizaje tal cual a la pantalla del ordenador o la nueva educación online necesita de nuevas pedagogías? Ante esta pregunta, Arroyo Sagasta (MU) afirmó que no es posible el traslado de la clase ‘tradicional’ a la pantalla: “Estamos hablando de un entorno completamente diferente, por lo que el diseño didáctico en los procesos online tiene que tener en cuenta las características diferentes”. Por su parte, Rabazas (UCM) aseguró que hay que tener en cuenta las edades de los estudiantes y las asignaturas que se imparten: “La enseñanza online en Infantil es inviable. Necesitan interacción con el profesorado y es imposible desde el punto de vista pedagógico”. 

Por otro lado, Delicado (Santillana) opinó que “centralizar la educación en un solo medio es un error. Al igual que la alimentación, comer un poco de todo es saludable, usar un poco de herramientas diferentes es enriquecedor”, y terminó su intervención poniendo el foco sobre el empeoramiento de la salud visual del alumnado tras tantas horas delante de las pantallas durante el confinamiento. Pero no todo ha sido negativo. Por ejemplo, Vida (Educaria) señalaba que “los docentes han entendido más que nunca que el contexto individual del alumno importa, por lo que es necesario personalizar el aprendizaje y la interacción con los estudiantes”. El profesor Olavarría, por su parte, aseguró que “es necesario contar con la infraestructura para ello, pero una metodología activa sí puede llevarse a la educación tras la pandemia”. Por último, Henry (CANAE) explicó que, para los estudiantes, las clases han dado un giro de 180 grados: “Se ha convertido en un sistema muy frío: antes nos pedían que nos calláramos en clase y ahora nos piden constantemente que participemos en las clases online”, zanjó.

Digitalización, brecha digital y evaluación

Otra cuestión del debate fue si se creía que estaban mejor preparados para esta situación los centros que empleaban metodologías activas antes de la pandemia. Olavarría consideró que “los que mejor se han adaptado son los que habían apostado por la digitalización”, es decir, centros que utilizaban antes herramientas de comunicación y plataformas de gestión con su alumnado y las familias. Sin embargo, Arroyo Sagasta (MU) apuntó que las quejas que recibió durante el confinamiento de muchas familias señalaban que muchos docentes, incluso los más participativos en las clases presenciales, no supieron trasladar esa forma de enseñar al mundo online. Además, a todo ello se añade la brecha digital, como apuntó Rabazas (UCM): “Por mucha metodología activa que usemos, si tenemos una brecha digital en el acceso o en el uso, sobre todo en la escuela pública, nos da igual”. 

Las últimas dos preguntas del encuentro giraron en torno al agotamiento que puede haber del modelo online y sobre lo que se ha aprendido para mejorar el futuro educativo. “No podemos estar agotados del modelo online porque esto no es el modelo online. Improvisar y sobrevivir no es un modelo. Un modelo se diseña, se elabora”, afirmaba Arroyo Sagasta (MU). En la misma línea, Vida (Educaria) señaló que “ahora somos más expertos porque hemos estado más expuestos a la tecnología, tenemos más criterio para saber qué queremos usar, cómo usarlo y qué necesito como profesor para que mis alumnos aprendan de la mejor manera posible”. Para ello, según Olavarría , “necesitamos mayor inversión, bajar las ratios, plataformas digitales que nos puedan poner en contacto a los profesores y familias, un acercamiento al currículo en Secundaria y Bachillerato, y necesitamos que la sociedad sea más exigente porque los retos del futuro también lo van a ser”. 

Por último, todos los expertos estaban de acuerdo en que existe un problema importante con la evaluación online y que será necesario diseñar otra forma de evaluar al alumnado en un futuro. 


‘Equipamiento TIC en tiempos de pandemia y para una educación tras la pandemia’

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Al día siguiente y con el título ‘Equipamiento TIC en tiempos de pandemia y para una educación post COVID’ se celebró la segunda mesa redonda del programa. Participaron Julio Albalad Gimeno, director del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (INTEF); Eusebio Córdoba Medina, director en el CEIP San Sebastián en Archidona (Málaga); Antonio Gómez Pavón, responsable de Educación de Logitech; Carlos Alonso, Education Lead de HP; Diego Granja, responsable del Vertical de Educación de Samsung y Mario Espósito, CEO/Fundador de Classlife Education. De nuevo moderada por Francisco Javier Palazón, director de EDUCACIÓN 3.0., los ponentes analizaron la situación y el aprendizaje vividos en los centros en el último año, así como la evolución de la digitalización en la educación, tanto en el presente como en el futuro.  

Así, haciendo un balance de la situación vivida por la comunidad educativa, todos los expertos calificaron el último año de ‘caótico’, ‘agotador’ y ‘difícil’. Julio Albalad (INTEF), destacó la competencia y capacidad digital de toda la comunidad educativa para hacer frente a la brecha digital: “Nos hemos dado cuenta de la importancia de la presencialidad”. Por su parte, Eusebio Córdoba (CEIP San Sebastián en Archidona) indicó que el confinamiento “destapó muchas vergüenzas en relación al uso de la tecnología en los centros educativos, aunque a pesar de todo, las cosas salieron adelante”. 

No obstante, también afloraron adjetivos positivos por parte de los ponentes. Antonio Gómez (Logitech), señaló que “ha sido un año que ha cambiado todo el sistema en muy poco tiempo. Nos espera un futuro muy prometedor”. Una cuestión en la que también coincidió Carlos Alonso (HP): “Hago un balance optimista y esperanzador porque el sistema educativo es muy complejo y, en estos meses, todos los actores educativos nos hemos apoyado y comunicado mucho más que antes”. Diego Granja, (Samsung), no quiso olvidar el papel de los docentes: “Se ha demostrado la buena forma en la que está el profesorado y se ha dado visibilidad a una situación que antes no se veía como es la brecha digital”. Por último, Mario Espósito, (Classlife Education), consideró que “todos los avances tecnológicos han llegado para quedarse”.

Preparación tecnológica de los centros

Los ponentes también reflexionaron sobre lo aprendido y sobre la preparación tecnológica de los centros. Para Albalad (INTEF), ha sido una oportunidad para el sistema educativo, aunque señaló que todavía existen muchas diferencias tecnológicas entre los centros. “Hay centros con programas educativos con libros digitales. En cambio, otros no tienen medios ni recursos. Tendríamos que haber estado mejor preparados”. Por su parte, Córdoba (CEIP San Sebastián en Archidona) se mostró algo pesimista sobre aprendido estos últimos meses. “No veo mucha disposición a un cambio debido a la vuelta a la presencialidad. Quizá perdamos una oportunidad de oro en torno a la tecnología”; mientras que Granja (Samsung) coincidió con Albalad en que “no estábamos tan preparados como pensábamos. Nos ha llevado a tomar decisiones inmediatas, como dispositivos que no sabemos muy bien cómo utilizar. Hay que reflexionar sobre un plan de acción”. 

Esta última opinión fue subrayada por Alonso (HP), que remarcó la importancia de hacer las cosas bien: “Tanto las administraciones como la industria y la comunidad educativas tenemos que aprovechar este momento para trazar un plan, ver dónde estás y dónde quieres ir”. Gómez (Logitech) destacó el recorrido que aún queda por hacer: “Veníamos de un entorno tecnológico beta. Hay que seguir evolucionando porque este modelo está para quedarse durante mucho tiempo”. Espósito (Classlife Education) remarcó que las instituciones que han tenido mejor respuesta han sido las que disponían de una ‘mentalidad digital’ y que contaban con “una planificación de uso en los dispositivos”.

Infraestructuras y digitalización

En cuanto a la infraestructura mínima que deben poseer los centros y las familias para una digitalización real de la educación, tanto Granja (Samsung) como Alonso (HP) apelaron a estudiar lo que se necesita y para qué se necesita. Además, Gómez (Logitech) añadió que “los mimbres ya los tenemos y que, con ellos, el objetivo es evitar las brechas digitales en el futuro. Toda la tecnología que podemos tener dentro de cinco años, ya la podemos utilizar”. Mientras que Espósito (Classlife Education) destacó algunas herramientas: “La realidad virtual será importante para la experiencia educativa a distancia, también las herramientas de voz y los moocs basados en vídeos”. 

Albalad, en este punto, volvió a insistir en la formación digital de los docentes. “No podemos poner proyectores en los centros de 1.000 euros para poner un powerpoint”; mientras que Córdoba (CEIP San Sebastián en Archidona) señaló la relación entre las infraestructuras y los presupuestos. “En la escuela pública es un hándicap muy importante. Nos llegan dispositivos, pero a veces no nos sirve”. 

Entonces, ¿la digitalización ha llegado para quedarse? En esta última pregunta Alonso (HP) fue contundente. “La vuelta atrás es impensable, pero con capacitación del profesorado. Ese es el punto de enganche, el trampolín”. Algo en lo que también coincidió Granja (Samsung): “La digitalización va a depender del centro y del nivel de formación del profesorado. A lo que Albalad (INTEF) añadió la colaboración entre las distintas instituciones para que la digitalización se mantenga: “O vamos todos a una o esto no va a funcionar”. Incluidas las familias, como señaló Córdoba (CEIP San Sebastián en Archidona).

Por su parte, Gómez (Logitech) destacó la competencia de las universidades y la flexibilidad en el aprendizaje como claves para seguir apostando por la digitalización en los centros. “Es indispensable poner el foco en la competitividad educativa, y continuar apostando por el modelo híbrido, especialmente en casos de enfermedad, problemas familiares u otras cuestiones que impidan acudir al aula”. Una cuestión, la de la competencia, que también remarcó Espósito (Classlife Education). “La educación superior tiene más capacidades de digitalización y hay que extrapolarlo al resto de niveles”. 

Para finalizar, los ponentes ofrecieron un mensaje para el futuro. “Estamos ante un reto y hay que aprovecharlo”, subrayó Albalad (INTEF) mientras que Córdoba destacó la importancia de la tecnología para los estudiantes: “Tenemos que investigar lo que la tecnología nos ofrece para cambiar el aprendizaje del alumnado”. Por su parte, Gómez (Logitech) consideró que como país ahora no nos podemos quedar atrás. “La educación es un sector de futuro en nuestro país”, a lo que Alonso (HP) añadió la colaboración como elemento fundamental. “Hay que hacer más piña, estar más conectados y unidos”. Además, Granja (Samsung) aconsejó ir “paso a paso para los tiempos que vienen”. Por último, Espósito (Classlife Education) recalcó la valentía en el ámbito educativo y la necesidad de un liderazgo. “No dejemos que nos sorprenda el futuro, construyamos el futuro que queremos”.