¿Funcionan realmente las mesas de luz en Infantil? Esto es lo que dice la ciencia sobre su uso en el aula

Para muchos docentes y expertos esta herramienta ofrece interesantes posibilidades educativas y fomenta la creatividad desde edades tempranas, pero no todos los estudios coinciden en sus bondades y limitaciones.

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mesas de luz en infantil
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Las mesas de luz han ganado una gran popularidad durante la última década y son utilizadas como recurso creativo en muchas aulas de Infantil. Inspiradas en la pedagogía Reggio Emilia, se componen de una superficie plana, translúcida e iluminada que permite calcar, dibujar o experimentar con objetos. Por eso, además de fomentar la creatividad, resultan idóneas para trabajar la exploración sensorial, la lectoescritura o el pensamiento científico desde edades tempranas. Pero, ¿qué dicen los estudios y los expertos sobre su uso? Recopilamos algunas de las conclusiones que comparten docentes y especialistas sobre los beneficios de introducir las mesas de luz en Infantil, así como las limitaciones que perciben y las recomendaciones a tener en cuenta para utilizar esta herramienta de forma adecuada. 

Los beneficios de trabajar con mesas de luz

Diferentes estudios coinciden en que las mesas de luz en Infantil son un recurso idóneo para fomentar la exploración sensorial y científica, aunque no deben considerarse una herramienta ‘mágica’ o extraordinaria por sí mismas. Estos son sus beneficios cuando se integran como parte de una propuesta pedagógica más amplia y abierta: 

Favorecen la exploración sensorial y la percepción visual

Algunas investigaciones sobre exploración visual y visuo-háptica (visión-tacto) sugieren que determinados estímulos multisensoriales como la luz enriquecen la percepción y el reconocimiento de formas y objetos. Y aunque las mesas de luz no crean capacidades perceptivas nuevas, sí amplifican diversas características visuales de los materiales, facilitando su observación: la iluminación desde abajo permite apreciar transparencias, colores, texturas, superposiciones y contrastes que pasarían desapercibidos sobre una mesa convencional. 

Aumentan la atención y el tiempo de permanencia en la actividad

Muchos docentes corroboran que el alumnado permanece más tiempo concentrado cuando trabaja con materiales iluminados, mientras que diferentes estudios sobre estimulación sensorial muestran mejoras en indicadores de atención y autorregulación cuando se utilizan entornos multisensoriales estructurados. Todo ello estaría relacionado principalmente con el carácter novedoso y altamente atractivo del estímulo –la mesa de luz–, y favorecería estados de concentración prolongada, aunque no permanente, durante la actividad.

Promueven el aprendizaje por descubrimiento

La pedagogía Reggio Emilia sostiene que las mesas de luz permiten experimentar con fenómenos físicos sencillos: transparencia y opacidad; mezcla de colores; sombras; reflexión y transmisión de la luz… Por tanto, el alumnado se convierte en explorador más que en receptor de información y comprende mejor estos conceptos y fenómenos gracias a las experiencias manipulativas.

Fomentan la creatividad y la representación visual

Patrones, mandalas, escenas narrativas, diseños geométricos… Los materiales translúcidos invitan a construir este tipo de composiciones y algunas investigaciones incluyen trabajos donde las actividades con luz y sombra se relacionan con mejoras en la expresión artística y la creatividad infantil. En este caso el consenso docente es amplio: la mesa de luz suele funcionar mejor cuando se plantea como un espacio abierto de creación y no como una tarea cerrada.

Contribuyen a la integración de diferentes áreas de aprendizaje

Su versatilidad es uno de los beneficios más repetidos por educadores, ya que una sola herramienta permite abordar múltiples áreas: lectoescritura, matemáticas, ciencias, arte, orientación espacial… La mesa de luz no enseña estos contenidos por sí sola, pero facilita propuestas manipulativas e interdisciplinares que se adaptan con facilidad a las metodologías activas.

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Limitaciones (y precauciones) de las mesas de luz en Infantil

Aunque las experiencias positivas son numerosas y los estudios sobre estimulación sensorial avalan este recurso, los expertos también insisten en que se trata de una herramienta de aprendizaje similar a otros materiales manipulativos o metodologías activas. Estas son algunas de sus limitaciones y las recomendaciones a tener en cuenta antes de introducir las mesas de luz en el aula:

El efecto novedad puede confundirse con aprendizaje

La luz genera fascinación y muchos estudiantes pueden mostrar niveles muy altos de atención durante las primeras sesiones, pero eso no implica necesariamente una comprensión más profunda de los contenidos a largo plazo. De hecho, algunos expertos advierten de que parte del éxito percibido podría deberse simplemente al atractivo visual del recurso.

Exigen una mediación pedagógica de calidad

Para aumentar su eficacia es aconsejable que el docente formule preguntas, proponga retos o introduzca nuevos materiales, puesto que sin esta mediación existe el riesgo de que la actividad quede reducida a una experiencia estética o sensorial poco profunda. En este sentido, los especialistas coinciden en que el valor educativo depende más de la propuesta didáctica que de la herramienta.

Posible fatiga visual si se utilizan incorrectamente

Estudios y expertos optometristas aconsejan una serie de pautas que debe cumplir la mesa de luz para reducir molestias oculares: iluminación uniforme, intensidad adecuada, evitar exposiciones prolongadas o supervisar la distancia de trabajo. A su vez, alertan de que la atención sostenida reduce el parpadeo y puede favorecer molestias visuales o sequedad ocular y de que los niños pequeños son más sensibles a determinados componentes de la luz azul. En todo caso, y aunque no se trata de riesgos graves, no se recomienda su uso antes de los 2 años. 

No sustituyen otras experiencias sensoriales

Algunas voces consideran que se ha producido cierta tendencia a sobrevalorar la dimensión visual de las mesas de luz, argumentando que el aprendizaje infantil necesita también de movimiento, manipulación tridimensional, juego corporal o interacción social. Si esta herramienta se convierte en el centro de la propuesta educativa, podría producirse un desequilibrio a favor de la estimulación visual frente a otras formas de exploración.

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Colaboradora de EDUCACIÓN 3.0
Con una trayectoria de más de 20 años en el mundo de la comunicación, actualmente colaboro con EDUCACIÓN 3.0, donde tengo la oportunidad de desarrollar mi otra gran pasión como periodista: crear contenidos relacionados con tecnología, innovación educativa y formación. En cada artículo, reportaje o entrevista que elaboro busco trasladar a la comunidad docente información rigurosa y relevante tratada con un enfoque divulgativo, práctico y cercano.
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