Plataformas educativas, recursos interactivos, herramientas colaborativas, aplicaciones basadas en inteligencia artificial… La tecnología ya forma parte de la enseñanza diaria y la competencia digital docente se ha convertido en una de las capacidades clave para cualquier educador. Pero más allá de saber utilizar herramientas digitales, es fundamental que el profesorado las integre en el aula de forma pedagógica, segura y eficaz para mejorar el aprendizaje del alumnado. Aunque contar con una certificación que avale estos conocimientos no es un requisito obligatorio para ejercer la docencia, desde las administraciones educativas se está impulsando progresivamente su homologación y acreditación. Te explicamos qué áreas y niveles contempla el marco de referencia de la Competencia Digital Docente y los principales beneficios de conseguir tu certificación en verano.
¿Qué áreas forman parte de la Competencia Digital Docente?
Toda la información relativa a estas competencias está recogida en el Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente, que establece seis áreas de aplicación relacionadas con las distintas dimensiones del trabajo educativo: compromiso profesional, contenidos digitales, enseñanza y aprendizaje, evaluación y retroalimentación, empoderamiento del alumnado y desarrollo de la competencia digital del alumnado. También se han fijado seis niveles de conocimientos similares a los utilizados en el aprendizaje de idiomas con el objetivo de que los docentes puedan acreditarlos oficialmente y progresar en ellos a lo largo de su carrera profesional:
- A1 (Novel): conocimientos básicos y teóricos sobre las tecnologías digitales, pero con poca experiencia en su uso práctico
- A2 (Explorador): empleo de herramientas digitales en la práctica docente, pero sin adoptar un enfoque integral o coherente en su uso.
- B1 (Integrador): hace referencia a los docentes que han integrado las tecnologías digitales en una variedad de contextos y con diversos propósitos, utilizándolas en muchas de sus prácticas educativas
- B2 (Experto): se relaciona con la comprensión profunda y crítica de las herramientas digitales y su uso de manera creativa y eficaz para mejorar las prácticas educativas.
- C1 (Líder): utilización de un amplio repertorio de estrategias digitales sabiendo elegir la más adecuada para cada situación específica, así como reflexionando sobre sus prácticas y desarrollándolas gracias al intercambio con otros compañeros y a su propia experimentación.
- C2 (Pionero): representa un nivel de excelencia y liderazgo en la utilización de tecnologías digitales en el ámbito educativo. Los docentes que lo alcanzan son aquellos que cuestionan las prácticas contemporáneas y exploran nuevas formas de innovación en la educación.
Por qué el verano es el momento idóneo para conseguir la acreditación
Para los docentes es esencial contar con competencias digitales que les permitan desenvolverse con soltura en un entorno educativo en constante cambio. Aparte de su desempeño en el aula –para diseñar experiencias de aprendizaje innovadoras, mejorar los procesos de evaluación, ahorrar tiempo en tareas organizativas, favorecer la inclusión de todo el alumnado…–, acreditar estos conocimientos puede resultar útil en procesos relacionados con la formación permanente, oposiciones o para su desarrollo profesional dentro de determinadas administraciones educativas. Sin embargo, durante el curso no siempre es sencillo encontrar el momento adecuado, mientras que el verano ofrece algunas ventajas para centrarse en este objetivo:
Tiempo libre para formarse
Clases, reuniones, correcciones, tareas administrativas… La exigente rutina del curso deja pocos momentos libres para complementar la formación individual, más allá de los seminarios o talleres colectivos impartidos en el centro educativo. Sin embargo, el verano ofrece una mayor flexibilidad para realizar cursos o completar itinerarios formativos sin prisas.
Obtener conocimientos para el curso siguiente
Aprovechar una parte del verano para aprender (y acreditar) nuevos conocimientos sobre competencias digitales es una oportunidad para poner en práctica las capacidades adquiridas a partir de septiembre. También permite recopilar y revisar los materiales de clases pasadas con tranquilidad y organizar determinadas actividades o tareas para optimizar en el nuevo curso.
Acreditación para oposiciones o bolsas
Obtener la certificación durante los meses de julio y agosto es una opción interesante para contar con el título registrado antes de que se abran los plazos de baremación de próximos procesos selectivos o bolsas de empleo.
Conseguir puntos para el concurso de traslados
Las comunidades autónomas suelen baremar estos méritos en otoño, por lo que realizar todo el proceso y la acreditación durante el verano ayuda a sumar esos puntos que pueden marcar la diferencia entre un destino u otro.
Mayor oferta formativa especializada
Universidades, sindicatos y consejerías de educación ofertan todo tipo de cursos intensivos (en modalidades online o presenciales) durante los meses de julio y agosto.
Cómo obtener la acreditación en Competencia Digital Docente
La certificación puede obtenerse a través de diferentes vías, incluyendo formación específica, reconocimiento de experiencia profesional, evaluación de evidencias o procedimientos combinados. Para facilitar este proceso, instituciones como el INTEF (Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado) también ponen a disposición de los docentes cursos, recursos y experiencias de aprendizaje vinculadas directamente al desarrollo de la Competencia Digital Docente. Además, es posible consultar las convocatorias y los programas formativos gratuitos que ofrecen las distintas comunidades autónomas a través de sus centros de formación, o recurrir a universidades y centros de formación docente para conocer los programas centrados en competencias digitales, innovación educativa y tecnologías aplicadas al aula que pueden contribuir a avanzar en los distintos niveles de acreditación.