Disfrutar de un rato agradable en familia realizando manualidades los lazos familiares, fomenta la creatividad de los menores y desarrolla la psicomotricidad fina. Estas pueden realizarse con infinidad de materiales: goma eva, goma elástica, arcilla… Pero también se pueden hacer con sal y tizas de colores.  ¡Apunta las siguientes ideas de manualidades con sal de colores!


Dibujos al gusto

El objetivo de esta manualidad es dejar volar la imaginación de los pequeños. Para realizarla, es necesario contar con un folio de papel, lápiz, pegamento, sal y tizas de colores. El primer paso será trazar sobre el folio el dibujo que se quiera realizar. Aquí cabe todo: animales, paisajes, personajes… Y, una vez dibujado, es hora de aplicar pegamento sobre toda la creación. Se pinta la sal con tizas para conseguir los colores deseados y, después, se pega con cuidado sobre el dibujo. Terminado este proceso, se deja secar y ¡listo! 


Tarrito de sal

Reciclando un bote de conserva se puede realizar una de las manualidades más típicas en las que la sal es protagonista. El proceso es muy sencillo: con sal teñida con varios colores, los menores deberán de ir rellenando el tarro con diferentes capas. Tienen la posibilidad de combinar los colores que ellos quieran para personalizar su creación. Cuando el bote esté completamente lleno de sal, es hora de cerrarlo y decorar la tapa para darle un toque final. Importante: durante el proceso de creación, hay que evitar girar o mover demasiado el tarro para que no se mezclen las sales de colores. 


Portavelas con sal 

Similar a la manualidad anterior, combina la sal de colores con una vela para aportar un extra de luminosidad al objeto. Para realizarla se necesita un tarro o vaso de cristal, sal de colores y una pequeña vela. El tarro será la base de la creación y deberá ser rellenado hasta la mitad con sal del color escogido. Aquí también es posible alternar capas de colores para que el resultado sea más llamativo. Cuando la sal llegue a la mitad, se coloca la vela, hundiendola ligeramente en el montoncito de sal para evitar que se mueva demasiado. 


Joyas con sal

Para conseguir complementos originales, esta manualidad permite convertir la sal en anillos de colores. El primer paso es teñir sal gorda con acuarelas diluidas en agua. Después, hay que utilizar un botón como base, pasando un fino alambre por los agujeros superiores de este y, una vez listo, aplicar pegamento sobre la base y pegar el botón en un aro. Cuando esté seco, se aplica pegamento otra vez y se añade la sal en la parte superior. Como toque final, es posible aplicar un poquito de purpurina para aportar brillo a la nueva joya.