Asistentes de inteligencia artificial como Grok, ChatGPT o Claude ya forman parte del día a día de docentes y equipos directivos, que los emplean para preparar clases, resolver dudas o agilizar tareas. Sin embargo, la mayoría de estas herramientas funcionan conectadas a la nube, lo que implica que las consultas, documentos o interacciones se procesan en servidores externos. Ajustar la configuración de privacidad puede limitar el uso de estos datos, pero no siempre elimina por completo los riesgos, especialmente en caso de incidentes de seguridad.
Como en el entorno educativo se maneja información sensible, este tema preocupa cada vez más. Por eso surge una pregunta lógica: ¿hay alternativas que realmente prioricen la privacidad? La respuesta es que sí. Hemos recogido los chatbots y sistemas de inteligencia artificial que permiten trabajar sin depender de la nube ni enviar datos fuera del centro.
Para crear asistentes internos: Gemma
Basada en la misma tecnología que Gemini, es capaz de servir como base para crear asistentes personalizados, herramientas de apoyo al profesorado o sistemas internos de consulta adaptados al centro educativo. Otra ventaja es que, al tratarse de un modelo abierto (open-weight), permite adaptaciones según las necesidades pedagógicas: desde ajustar su comportamiento hasta integrarlo en plataformas propias del centro. Eso sí, hay que tener en cuenta que no es una aplicación lista para usar, sino un modelo que requiere cierto desarrollo o integración con otras herramientas para aprovechar todo su potencial.
Según cada necesidad: Ollama
Aunque no es una inteligencia artificial en sí misma, sino una herramienta para ejecutar modelos de IA, permite trabajar directamente en el ordenador sin necesidad de conexión a internet. Todo el procesamiento se realiza en el propio dispositivo, lo que hace posible generar contenidos o resolver dudas sin comprometer la privacidad. Además, cambiar de modelo es sencillo, lo que permite adaptarlo a cada tarea: modelos más ligeros para consultas rápidas o más avanzados para contenidos complejos, en función de las necesidades o de la capacidad del equipo.
Sin filtros ni rastreo: Venice AI
Prioriza que las conversaciones no se utilicen para entrenamiento ni se almacenen de forma permanente. Por ello, está pensada para quienes buscan una experiencia similar a la de los grandes chatbots comerciales, pero con un mayor control sobre sus datos. Con esta solución es posible generar textos, resolver dudas o trabajar contenidos educativos de forma muy similar a otras herramientas; la principal diferencia es que apuesta por una mayor neutralidad, evitando los filtros de seguridad excesivos que a menudo limitan o sesgan las respuestas en los asistentes más conocidos.
Asistente de escritorio: GPT4All
Es una aplicación gratuita que se instala directamente en el ordenador para utilizar modelos de inteligencia artificial sin necesidad de internet. Funciona como un chatbot privado donde los datos nunca salen del dispositivo, garantizando que la información sea confidencial. Su uso es muy sencillo: el usuario escribe una consulta y el sistema genera respuestas en pantalla, facilitando la redacción de textos, el resumen de datos o el apoyo en tareas de estudio. Al funcionar de forma local, se elimina la dependencia de servicios externos y se tiene un control total sobre la herramienta.
Catálogo de IA personalizable: LM Studio
Funciona como un entorno en el que descargar distintos modelos de IA ya entrenados e interactuar con ellos sin conexión a internet y desde una interfaz sencilla similar a la de un chatbot. Esto lo convierte en una opción útil para la privacidad, ya que toda la información se procesa de forma local y no se comparte con servicios externos. En el contexto educativo, resulta interesante para probar y utilizar inteligencia artificial de manera controlada, garantizando que no se comprometan los datos sensibles del alumnado o del propio centro. Y lo mejor es que todas sus funciones son gratuitas.