Los expertos en ciberseguridad alertan: el phishing es la principal puerta de entrada para los ciberataques en los centros educativos

Son mensajes que suplantan la identidad de los directores, el personal administrativo o los canales oficiales del centro, exponiendo datos de menores, la actividad académica y la reputación institucional. Explicamos sus riesgos y las medidas para prevenirlos.

phishing en centros educativos

¿Sabías que se estima que el sector educativo sufre aproximadamente el 14% de todos los ataques cibernéticos que se dan en el mundo? Es el que más experimenta, por encima del comercio, el sector bancario o las instituciones públicas. Y el problema no hace más que empeorar. De hecho, según un estudio de la firma Check Point Software, el volumen de ataques digitales al sector educativo ha crecido un 73% en el último año, siendo el phishing el método más habitual. Ante esta situación, los expertos en ciberseguridad alertan de los numerosos riesgos que conlleva esta amenaza digital y proponen algunas medidas que pueden aplicarse para prevenirla.  

Riesgos del phishing

El ‘phishing’ es el envío de mensajes fraudulentos que simulan proceder de direcciones oficiales del centro, plataformas o, incluso, de los equipos directivos, dificultando su detección. Aunque su impacto en el sector educativo es heterogéneo y de diferente gravedad, uno de los riesgos más importantes y directos según los expertos es el robo de datos personales: cuando un estudiante o docente facilita sus datos de acceso a través de un correo fraudulento, los atacantes pueden entrar en plataformas educativas, modificar datos, suplantar identidades o acceder a comunicaciones privadas, afectando directamente tanto al aprendizaje como a la privacidad.

También es el principal método de entrada para ataques de ransomware, ya que al pinchar sobre un enlace malicioso puede instalarse un software que bloquee los sistemas informáticos del centro y exija un rescate económico para recuperar el acceso. De producirse, esta situación puede paralizar durante días o semanas la actividad académica y administrativa.

Otro de los grandes peligros del phishing es la pérdida de información confidencial, especialmente cuando se trata de menores. Y es que en los centros educativos se almacenan datos especialmente sensibles como los expedientes académicos, informes psicopedagógicos, historiales médicos o información financiera de las familias. De hecho, los especialistas en ciberseguridad advierten de que se han registrado en algunos casos transferencias fraudulentas desde cuentas del propio centro o desde asociaciones de familias (AMPA) con el consiguiente perjuicio económico.

A todo lo anterior se suma el posible incumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que puede acarrear sanciones legales; o el daño reputacional y la consiguiente pérdida de confianza por parte de las familias, que podría conllevar una disminución de matrículas y, en definitiva, el deterioro del prestigio institucional.

phishing en centros educativos

Los expertos también recuerdan que muchos centros cuentan con presupuestos limitados en ciberseguridad, personal con escasa formación técnica y entornos de comunicación muy abiertos; una combinación que aumenta su vulnerabilidad frente a campañas de phishing cada vez más sofisticadas.

Cómo prevenir el phishing

Los especialistas en ciberseguridad coinciden en que la prevención es la mejor defensa frente a este escenario y, al igual que se pueden seguir algunos consejos para proteger los datos personales del centro, también sugieren medidas para ayudar a prevenir los ciberataques o minimizar sus consecuencias:  

Formación en ciberseguridad

Docentes, estudiantes y personal administrativo deben aprender a identificar señales de alerta en los correos electrónicos: direcciones sospechosas, enlaces acortados, errores gramaticales o solicitudes urgentes de información confidencial.

Implantar protocolos de seguridad robustos

Crear contraseñas seguras y únicas para cada servicio, activar la verificación en dos pasos, mantener actualizado el software de protección y realizar copias de seguridad periódicas o establecer accesos restringidos según los niveles del usuario son prácticas aconsejables para fortalecer la seguridad y reducir el impacto de un posible incidente.

Diseñar un plan de acción frente a incidentes

La notificación inmediata de cualquier anomalía, el aislamiento de los sistemas afectados y la protección de la información comprometida son pasos esenciales para limitar el daño.

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Colaboradora de EDUCACIÓN 3.0
Con una trayectoria de más de 20 años en el mundo de la comunicación, actualmente colaboro con EDUCACIÓN 3.0, donde tengo la oportunidad de desarrollar mi otra gran pasión como periodista: crear contenidos relacionados con tecnología, innovación educativa y formación. En cada artículo, reportaje o entrevista que elaboro busco trasladar a la comunidad docente información rigurosa y relevante tratada con un enfoque divulgativo, práctico y cercano.
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