Cómo evitar los peligros de las redes sociales para los menores

Internet es una herramienta muy utilizada en el ámbito personal y educativo. Y los menores hacen uso de la misma desde temprana edad. Por ello, es importante conocer sus riesgos y también una serie de recomendaciones para que aprendan a utilizarla con responsabilidad y tranquilidad.

redes sociales adolescentes

Millones de personas de todas las generaciones navegan a diario en la Red. Unas buscan conocimientos o fuentes de información para sus trabajos o estudios. Otras forman parte de compañías y entidades públicas ligadas a las nuevas tecnologías y al sector servicios. Muchos autónomos y pymes ofrecen sus productos a través de webs y plataformas especializadas. Desde hace años hay universidades online. Los medios de comunicación ofrecen sus versiones digitales. Y cualquiera entabla contacto con sus familiares, amigos y con desconocidos a través de las redes sociales.

Se vive en el universo de Internet, y como en todo espacio social se producen situaciones variopintas y complejas. ¿Por qué es importante que Internet sea una Red segura para los menores?

Para la abogada y especialista en Tecnologías de la Información y Comunicación, Marian Rojo, “Internet es una representación en general de nuestra vida desde otra circunstancia. Interactuamos a través de ella en sociedad, y es necesario que asegure la convivencia y la integridad de las personas que participan en ella”.

Que las familias estén alerta cuando sus pequeños usan las nuevas tecnologías y navegan por Internet es determinante, como incide la periodista y especialista en Comunicación y Marketing, Nuria Martínez: “Los padres no son conscientes del peligros de las redes sociales al que exponen a sus hijos cuando les dejan un teléfono o un ordenador con conexión a Internet. Ahora mismo entre los peligros de las redes sociales y las amenazas destacan el ciberacoso; o el ‘grooming’, que es cuando un adulto se hace pasar por un menor para contactar con niños y luego intenta abusar de ellos. Otro problema ocurre cuando los menores se envían imágenes pornográficas”.

El trabajo de la policía

La Policía Nacional recibe a diario denuncias por ciberacoso. ¿Cómo trabajan para dar respuesta a esas demandas?

Así lo describe el subinspector del Grupo de Redes Sociales de la Policía Nacional, Víctor Fernández: “Nuestro Grupo de Redes Sociales, que gestiona y administra los perfiles de la Policía en ellas, es líder a nivel mundial. La Policía Nacional es el cuerpo más seguido del mundo, en segundo lugar está el FBI de Estados Unidos. Llevamos más de 10 años publicando información útil; respondiendo a las dudas e inquietudes o intentando resolver los problemas digitales que tienen los usuarios de las redes sociales” Además de este Grupo de Redes Sociales, la Policía cuenta con cientos de investigadores especializados en Internet y Nuevas Tecnologías -ciberagentes que patrullan la Red para detectar situaciones de riesgo, problemáticas e incluso conductas delictivas, e investigan todas las denuncias que se reciben en el ámbito de las TIC-”. 

“Internet es una representación en general de nuestra vida desde otra circunstancia” (Marian Rojo, abogada y especialista en Tecnologías de la Información y Comunicación)

El acceso a la Red

Los países de la Unión Europea acordaron que los 16 años fuera la edad mínima para que los jóvenes puedan acceder a la Red. Sin embargo, cada estado es libre para adaptar esa jurisprudencia a sus circunstancias. En España se ha establecido la edad mínima en los 14 años. ¿Por qué?

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Con la clarividencia que aportan el Derecho y la Historia, Rojo responde a esta cuestión: “La normativa europea de Protección de Datos establece que es a los 16 años, y permite a los países miembros fijar otra edad y que pueda ser desde los 13 años. En España se ha establecido los 14 años porque es la tradición de nuestro Código Civil, que considera que los menores son capaces de actuar por su propia cuenta y en su propio nombre para determinadas actuaciones entorno a esa edad. La madurez de las personas cambia de unas y otras, y a lo largo de la Historia se ha considerado más o menos madura en función de su edad.”

Por su parte, ante esa circunstancia, Martínez aporta un matiz distinto: “No me parece bien, en el fondo nos tendríamos que acoger a la normativa europea. En el curso que hemos impartido ‘Contra el acoso escolar’ comprobamos que los menores tienen acceso a Internet con 9, 10 y 11 años. Y acceden a contenidos y páginas que los padres desconocen. Cuanto más se retrase el acceso a Internet mucho mejor porque el proceso de maduración de los niños les permitirá diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal”.

La sensatez personal no es una medida matemática. Por eso es fundamental que cada menor que accede a Internet aprenda su uso, sea consciente de los riesgos y de las oportunidades que conlleva, y sepa establecer límites equilibrados para evitar situaciones tóxicas. 

¿Cuáles son los principales peligros de las redes sociales para niños y adolescentes?

Esta es la medida del agente Fernández: “Siempre recomendamos ante perfiles tóxicos que nos encontramos en las redes sociales tres medidas fundamentales: la primera, el respeto. Igual que respetamos a la gente cuando esperamos la cola para comprar el pan, y no insultamos a nadie, pues lo mismo tenemos que hacer si somos participantes de un foro, de una red social o si participamos en un chat.

“No se les forma (a los estudiantes) con los criterios suficientes para discernir entre buenos contenidos y noticias falsas” (Nuria Martínez, periodista y especialista en Comunicación y Marketing)

La segunda, cuando nos encontramos con un perfil tóxico de alguien que incluso lanza injurias o calumnias que son dos delitos establecidos en el Código Penal. El primer paso es ignorarlo, pues cuanta más atención le prestemos más le estamos alimentando y reforzando su conducta. El siguiente paso es bloquear ese perfil e impedirle que se pueda comunicar con nosotros. Y el tercer paso denunciarlo, si hay delito recogido en el Código Penal, hacer una captura de pantalla de todo lo ocurrido, recopilar la mayor cantidad de pruebas posibles y personarse en una comisaría de la Policía Nacional para denunciar esos hechos”. 

Desde su visión, Rojo apunta que “los menores tienen que alcanzar la madurez suficiente para discernir el peligro. Muchas veces una persona de más edad o con más destreza puede ser más precavida a la hora de interactuar con otras personas o de facilitar determinada información que le puede poner en riesgo. En cambio, el menor es más vulnerable a los engaños y a cualquier tipo de vulneración en Internet”.

peligros Red

El trabajo de campo realizado en los últimos años por Martínez y sus compañeros, y recogido en el libro ‘Todos a una contra el acoso escolar’ (El Hilo Ediciones) les lleva a identificar estas tristes realidades: “Cuando éramos pequeños, a cualquiera le llamaban empollón o gafotas, pero los insultos y las broncas puntuales se quedaban dentro de la clase. El problema ahora es que esas disputas salen en las redes sociales y se magnifican. Los padres nos identificamos muchísimo con los progenitores de la víctima de acoso, pero nunca nos imaginamos que nuestros hijos estén participando en un proceso de acoso contra otros compañeros.

Y luego está la madurez de los niños. En el ensayo ‘¿Por qué dejé de ver porno?’, de Ran Gavrieli, Martínez señala que los adolescentes tienen libre acceso a ese material e identifican que esas imágenes son la realidad en sí. De este modo, se contribuye a que el papel de la mujer se cosifique y sea sumisa en las relaciones sexuales, lo que incluye en un repunte de la violencia machista entre los adolescentes. No se les forma con los criterios suficientes para discernir entre buenos contenidos y noticias falsas”.

Recomendaciones para menores, familias y centros 

Cada persona necesita una instrucción tecnológica que vaya de la mano de una formación humanística. Una educación basada en principios democráticos y que respete los derechos humanos es muy pertinente en la actualidad. ¿Qué recomendaciones hacer a los menores, a las familias y a los centros educativos para potenciar un uso seguro de Internet?

Padre con hijo Internet

Desde la visión jurídica y humana de Rojo, “los menores que sean precavidos con las personas con las que hablan y las redes en las que participan. Que no se fíen de aquellas que no saben quiénes son, que nunca faciliten datos de carácter personal -su ubicación o fotografías-. Y que no acepten en los foros en los que participan a personas que no sean de su máxima confianza.

Por su parte, las familias han de tener mucho cuidado con lo que publican sobre los menores, sobre todo temas de ubicación (si el menor está en un lugar determinado, o si va a tal colegio, o si se queda solo en casa). Además de fomentar el diálogo y la educación entre los menores y sus padres, explicarles en casa cómo es un uso seguro de las redes sociales. Que vean también que sus mayores dan ejemplo usándolas con responsabilidad, continúa Rojo.

En los centros escolares, hay que educar de manera transversal en un uso responsable de Internet, que se les explique a los niños el mundo de las Nuevas Tecnologías, que no se les deje al margen porque hoy es imposible pretender que los menores no tengan acceso a Internet, o no se beneficien de las ventajas que presenta la Red”, afirma Rojo. 

Martínez, por su parte, recurre a la experiencia atesorada en años trabajando con menores para identificar las buenas prácticas a aplicar: “La sensibilización y concienciación empiezan en Infantil. Muchos padres dan los móviles a sus hijos de 2 ó 3 años para que se entretengan, y cuando se dan cuenta no están viendo a Bob Esponja, sino un contenido que ha saltado en Youtube. 

“Hay que educar de manera transversal en un uso responsable de Internet” (Marian Rojo)

Para hacer frente a los riesgos es necesario: dejar cerradas sus cuentas; estar pendientes de lo que publican; y trabajar las emociones y los sentimientos con nuestros chicos es algo que nuestra comunidad educativa tiene que plantearse porque muchos de los problemas proceden de ahí. Cuando les haces ver que lo que les pasa a otros niños también les puede ocurrir a ellos, se dan cuenta y asumen que lo que han hecho está mal”.

Y los medios de comunicación, ¿qué pueden hacer?

A partir de su práctica jurídica, Rojo propone lo siguiente: “Los menores se fijan mucho en lo que se emite en los medios. La Agencia Española de Protección de Datos en sus publicaciones propone un uso del lenguaje adecuado, y en cómo se debe actuar ante las nuevas tecnologías. Los medios han de informar a los menores y educarlos dentro de los límites que las compañías mediáticas tienen. Además, han de dar ejemplo no publicando determinadas cosas como víctimas que son menores, agresores que son menores, o hijos de famosos sobre los que se hacen comentarios que perjudican su intimidad u honor”.

Y desde los años de vivencias como comunicadora, Martínez propone “contribuir a que siempre que publiquemos información, tuviésemos un párrafo que dijese: es necesario que los niños tengan un control cuando navegan por Internet, es imprescindible que nos hagamos eco de sucesos que afectan a jóvenes como la pederastia o el tráfico de pornografía infantil.

Los medios no tienen que publicar solo cuando sale algo malo, también es necesario publicar noticias positivas que inviten a reflexionar, a que los padres tomen conciencia de que sus hijos no están pasando el rato y no les va a pasar nada porque estén delante de un ordenador”.La Policía Nacional es líder y pionera en el ámbito de la comunicación en redes sociales, y, por ello, ha publicado la Primera Guía de Seguridad para jugadores de videojuegos. Como recuerda el subinspector Fernández, “cualquier ciudadano puede contactar con nosotros en tiempo real (Twitter @Policía, en Facebook @PolicíaNacional o en Instagram @PoliciaNacional). Esta Primera Guía de Seguridad para jugadores de videojuegos ofrece herramientas para que la gente no se convierta en víctimas de delitos a millones de jugadores de videojuegos”.

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