El 20 de marzo de 1991, Conor, hijo del cantante británico Eric Clapton, murió accidentalmente al caer del piso 53 de un rascacielos en Manhattan (Nueva York) con sólo 4 años de edad. A raíz de este trágico suceso, su padre compuso ‘Tears in Heaven’ (Lágrimas en el cielo). Y esta es la canción que nos ha servido de guía a la hora de realizar nuestro proyecto ‘Después de la vida’, un trabajo educativo sobre la muerte realizado con estudiantes de Educación Primaria.

La muerte: un tabú para muchos menores 

Por regla general, hablar de la muerte en esta etapa educativa siempre ha sido un tema tabú. Personalmente, no recuerdo haberlo hecho en el colegio en mis tiempos de estudiante. De hecho, conforme van pasando los años, cada vez vemos menos menores en los tanatorios y en los entierros. “Mejor buscar un plan alternativo para que no se traumaticen, que no tienen edad para esas vivencias…”, opina la mayoría. Pero no todos pensamos lo mismo. 

Por ello, después de hablar con gente sobradamente preparada, decidí realizar el proyecto ‘Después de la vida’, un trabajo educativo sobre la muerte, que ha ayudado a muchos estudiantes a sobrellevar un poco mejor su vida cuando la muerte les ha tocado de cerca.

Sensibilizando al alumnado

Durante el diseño del borrador del proyecto empezaron a surgir las primeras dudas. Recuerdo que consulté por Internet y no encontré ningún trabajo realizado en Primaria sobre esta temática. Hablé con varias psicólogas de confianza y todas veían muy positivamente las innovadoras iniciativas. Pero mi duda volvió a resurgir cuando observé que las propuestas no tuvieron buena aceptación en el colegio e, incluso, tuve que soportar el “no son temas para Primaria”, por parte de una compañera. Era comprensible, porque se trataba de una temática muy arriesgada que sacaría de la zona de confort a profesorado, familias y alumnado. Pero aún así, decidimos sacar adelante este proyecto, que se englobó tanto en la asignatura de Religión como en la de Tutoría. Por ello, todos los estudiantes de las diferentes religiones que tenemos en las clases se sintieron partícipes del mismo.

‘Después de la vida’ cubre dos grandes objetivos vertebradores: sensibilizar al alumnado frente a la muerte, ya sea desde el punto de vista cristiano como desde el laico (ya que tenemos alumnado que no cursa la asignatura de Religión); y conocer el patrimonio funerario de la ciudad de Alcoy, que tiene uno de los cementerios más bonitos de España. 

Después De La Vida Muerte

Respecto al primer objetivo, trabajamos los tipos de enterramientos y ritos que existen en las diferentes religiones que profesa el alumnado de clase y se explicó el significado de inhumar e incinerar, así como también la diferencia entre un cementerio (‘ciudad que duerme’) y una necrópolis (‘ciudad de los muertos’). Para trabajar la lectura, hicimos uso de diferentes textos bíblicos y oraciones dedicadas a los familiares difuntos y recibimos la visita de diferentes sacerdotes para aprender de primera mano la diferencia entre una misa ordinaria y una de funeral. Después,  realizamos un ‘Compara y Contrasta’ de las mismas para entender qué tienen en común y cuáles son las diferencias. También se realizaron diferentes asambleas y se aprovecharon entrevistas a los familiares más longevos para tratar el tema y recordar a los familiares que habían partido de este mundo. Y, como banda sonora, todos los días sonaba en clase ‘No se han ido del todo’ del cantautor Martín Valverde. 

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Patrimonio de Alcoy

Para completar el segundo objetivo, que hace referencia al patrimonio de la ciudad, realizamos una unidad didáctica sobre el cementerio San Antonio Abad de Alcoy, considerado uno de los más bonitos de España por los monumentos funerarios que lo forman: los panteones modernistas, las tumbas del pueblo, la fosa común, las catacumbas, la parte militar, la civil, la de los sacerdotes... El alumnado aprendió los tipos de inscripciones latinas de las lápidas (R.I.P., R.I.P.A., D.O.M., D.E.P.),  el material con los cuales están realizadas y su relación con la industria pesada de la ciudad como, por ejemplo, las tumbas artísticas de hierro.

Además, ‘Después de la vida’ tuvo una doble tarea final: la Oración por los difuntos en la capilla del colegio y la salida al cementerio San Antonio Abad. Respecto a la primera, se invitó a los familiares del alumnado a la capilla del colegio para participar en una celebración de recuerdo dedicada a los familiares difuntos. Y respecto a la salida al cementerio, se realizó la ruta para conocer en directo los monumentos funerarios que hacen de este cementerio un lugar diferente y original, destacando, por encima de todo lo visitado, el panteón modernista de Agustín Gisbert. Una vez terminada la ruta patrimonial, los estudiantes, sentados en el suelo del edificio de la fosa común, recordaron momentos vividos con sus familiares difuntos. Después, visitaron sus tumbas para tener un encuentro libre, sincero e íntimo. Arreglaron las lápidas, trajeron flores, les ofrecieron dibujos y mensajes íntimos, para vivir un día que nunca podrán olvidar.