Ante la situación de confinamiento, los docentes nos hemos visto en la obligación de dar lo mejor de nosotros mismos y ser creativos. Hemos tenido que reinventarnos para seguir llegando a nuestro alumnado desde la distancia, además de lograr que la educación sea igualitaria y llegue a todos los estudiantes. En las zonas rurales las conexiones a Internet son deficientes y en mi caso el 50% del alumnado no cuenta con ordenador. Por este motivo surgió el proyecto ‘1 día + es 1 día menos’, con el que a través de un grupo de WhastApp, una página de Facebook, un perfil en Instagram y un canal de youTube llamado ‘Cabezas de allo  puedo comunicarme con los estudiantes.

Entendiendo la situación y priorizando el humanismo en la educación, todas las propuestas enviadas son motivadoras, dinámicas, lúdicas e impulsan el aprendizaje competencial tan necesario en estos momentos.

Objetivos y metodología 

Con ‘1 día + es 1 día menos’ se fomenta el aprendizaje significativo a partir de contenidos didácticos lúdicos, se proporciona atención de calidad a todo el alumnado (con el objetivo de lograr un desarrollo integral del mismo), además de  atender a la diversidad de los estudiantes y a las diferentes situaciones socioeconómicas. También, se investiga, analiza y propone alternativas para trabajar contenidos curriculares diversos.

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Así, se trata de resolver problemas empleando distintos métodos y estrategias basados en el aprendizaje centrado en el alumno, el trabajo cooperativo y por proyectos, la importancia del juego y la reflexión, la experimentación directa e investigación por parte del alumnado, el desarrollo del aprendizaje significativo y la creatividad. 

Retos, enigmas, desafíos…

Son tres los recursos utilizados para llevar a cabo el trabajo con los estudiantes: materiales de uso fungible que estén disponibles en casa, reciclados y un teléfono móvil con conexión a Internet. 

De este modo, cada día a la hora de entrada al aula (9:40) les propongo un reto, enigma, desafío, experiencia o circuito que deben resolver, siempre teniendo en cuenta el carácter motivador y los recursos de los que cuentan los estudiantes en sus hogares. Disponen de la actividad tanto en el grupo de WhastApp como en los perfiles de Facebook, Instagram y el blog del centro. En algunos casos también en en el canal de YouTube.

¿Me cuentas un cuento? educación coronavirus en zonas rurales

El alumnado comienza a responder a través del grupo de WhastApp con imágenes, vídeos o audios, dependiendo de la propuesta. En muchas ocasiones, unos responden a otros o deben completar el material elaborado por sus compañeros. Cada semana se trabaja una propuesta artística, científica, lingüística o matemática siendo algo distinta los viernes, ya que con la actividad titulada ‘Quiero escuchar tu voz’ se trata de que los alumnos envíen audios a sus compañeros proponiendo actividades que los demás deben resolver. Además, hemos iniciado un proyecto educativo que lleva por título, ‘Son de Tomiño a beira do Miño’ (basado en la metodología ABJ).

A las 14:40 (hora de salida del centro) acaba la jornada. En ese momento, reviso sus propuestas y les envío las apreciaciones que considero necesarias. En otras ocasiones se autoevalúan o evalúan.

Implicación de la comunidad educativa y valoración

El alumnado necesita motivación para que su aprendizaje sea significativo y con este tipo de trabajo he logrado su máxima implicación. Por otro lado, las familias juegan un papel fundamental en este sentido: apoyan la experiencia y contribuyen al buen funcionamiento del grupo ya que son guías en el proceso de enseñanza- aprendizaje de sus hijos. 

En definitiva, con ‘1 día + es 1 día menos’ valoramos la motivación, el aprendizaje significativo, el trabajo en equipo-cooperación, la atención a la diversidad, la creatividad, el desarrollo de las competencias clave y el fomento de las inteligencias múltiples de los estudiantes mientras trabajan en sus hogares.