Los alumnos, actores de su propio aprendizaje en el proyecto ‘La vuelta de… la vuelta al mundo en 80 días’

0

Pasar del ‘profecentrismo’ al ‘alumnocentrismo’ es el objetivo de ‘La vuelta de… la vuelta al mundo en 80 días’, el proyecto del Colegio Juan de Lanuza, de Zaragoza, ganador del premio a la ‘Mejor experiencia innovadora’ en SIMO EDUCACIÓN 2016. Isabel Petisme, docente del centro, nos cuenta en qué consiste.

Los profesores nos empeñamos en querer controlarlo absolutamente todo en el aula pero, ¿por qué no darle la vuelta a esta situación? Es lo que hemos intentado con el proyecto ‘Le tour… du tour du monde en 80 jours’, realizado con los alumnos de Francés de 4º de ESO. Consiste en la presentación en francés de una nueva versión del clásico de Jules Verne, utilizando para ello las nuevas tecnologías (iPad, Apple TV, herramientas on line, apps, códigos QR o realidad aumentada). Mi responsabilidad es mi materia, en la que soy experta, pero las TIC no. Con este proyecto he aprendido que si no sé utilizarlas ¡no pasa nada! Mis alumnos y yo aprendemos juntos, unos de otros. Quería enseñar a mis alumnos a no temer ni rehuir lo que no conocen, sino a adueñarse de ello para ser más fuertes, más sabios, más competentes y, para ello, tenía que predicar con el ejemplo.

Fases de desarrollo

Así pues, nos lanzamos a la piscina y, tras determinar los elementos esenciales del libro y combinarlos con los objetivos curriculares, resultaron cuatro líneas de trabajo, cada una asociada a una herramienta o aplicación de iPad que los alumnos no conocían (personajes: Facebook; lugares: Google Maps; drama: iMovie y TouchCast Studio; e ilustraciones interactivas: ThingLink).

Cada grupo asumió la responsabilidad de una de esas líneas de trabajo y de su herramienta con el encargo de convertirse en expertos y enseñar su manejo al resto de la clase. No sólo tuvieron que explicar su uso, sino también su aplicación concreta en relación al libro. Además, tuvieron que organizar las tareas de sus compañeros de modo que todos y cada uno de los alumnos de la clase acabaran realizando una parte de los productos de cada línea de trabajo y, por lo tanto, manejando todas las aplicaciones asociadas. Por supuesto, esto supuso desarrollar su dominio de la lengua francesa. En definitiva, ellos mismos determinaron el cronograma del proyecto, su organización y las rúbricas de evaluación de la competencia digital que pretendían alcanzar y os puedo asegurar que sus estándares fueron más que exigentes.

Evaluación

Una vez llegados al final de la fase de producción, los grupos tuvieron que enfrentarse a una evaluación sincronizada: yo me centré en la evaluación de las competencias lingüísticas, quedando para ellos la autoevaluación y coevaluación de la responsabilidad individual y grupal en las tareas y en el uso de las TIC.

En conclusión, este proyecto ha supuesto una transformación radical de los roles establecidos de profesor-alumno. Aquí la transmisión del conocimiento ya no es unidireccional, sino que libera al profesor de la presión u obligación asumida de ser el único experto de la clase y le otorga un papel de guía. Así, nuestros alumnos se convierten en actores de su propio aprendizaje, independientemente de las limitaciones de la competencia digital de los docentes que trabajen con ellos.

Si tú también has desarrollado un proyecto innovador, todavía estás a tiempo de enviar tu experiencia a SIMO EDUCACIÓN y optar a uno de los premios. ¡El plazo se acaba este viernes 9 de junio! Para más información, pincha aquí

Comentarios:

Sea el primero en comentar

avatar
wpDiscuz