Un patio interactivo para seguir aprendiendo durante el recreo

Estudiantes, familias y docentes del colegio San Donato de Etxarri Aranatz (Navarra) han trabajado juntos para transformar la zona de recreo. Oihana Urdangarin, jefa de Estudios y profesora de Pedagogía Terapeútica, y Ana Mazkiaran, directora y orientadora, nos lo cuentan.

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patio interactivo

El Departamento de Educación de Navarra nos ofreció la posibilidad de participar en el proyecto Samsung Smart School, dirigido desde el INTEF en colaboración con Samsung. ¿Su objetivo? El desarrollo de las competencias educativas del alumnado utilizando las tecnologías de la información y comunicación. Las características de nuestra escuela, rural y modelo D (enseñanza en euskera como lengua vehicular), se adecuaban al perfil de centro que buscaban.

Un recreo didáctico

Durante el pasado año (curso escolar 2017/2018), trabajamos en la gestión del espacio escolar. Así, el profesorado, tras recibir formación en MOOCs, decidió renovar el patio del recreo y convertirlo en una zona de juego y de enseñanza-aprendizaje. El resultado fue la creación de un patio con 6 áreas de aprendizaje o ‘minimundos’: interacción, intercambio, presentación, investigación, creación y desarrollo.

El primero de ellos, el de interacción, se ubicó en  la pista deportiva: en él se han desarrollado actividades de carácter deportivo como diferentes deportes de pelota, una liguilla estudiantil y subida al rocódromo. Además, esta zona está habilitada para que los estudiantes disfruten de juegos de suelo, de mesa o una ginkana de conocimiento dirigida por alguno de los docentes.

Alumnos jugando al ajedrez en el patio del recreo

En la zona de intercambio, por otro lado, se buscaba que los estudiantes compartieran juegos de suelo, juegos tradicionales como las chapas o actividades de intercambio de conocimiento entre ellos; mientras que en el área de presentación, se desarrollaron también actividades de juego, aprovechando momentos de enseñanza-aprendizaje como la práctica de una coreografía o la exposición de un trabajo ante los compañeros.

También disponemos de un área de investigación que no cuenta con un lugar fijo en el patio ya que las actividades van desde el cuidado de un huerto hasta juegos de orientación por todo el recreo. En este caso, las actividades tienen en común un fuerte componente de experimentación por parte del alumnado.

Además, contamos con una zona de arena en el patio en el que centramos las actividades de creación. Aquí, los estudiantes se centran en la construcción de pequeñas chabolas y los juegos con bloques, pero también se introducen las TIC con el empleo de experiencias de realidad virtual y aumentada.

patio interactivo

Por último, hemos creado un espacio de desarrollo que se encuentra en la fuente de la escuela, donde el alumnado realiza actividades centradas en la persona: la lectura o talleres de resoluciones de problemas y desarrollo de proyectos son algunas de ellas.

Proyecto de colaboración

Las familias colaboraron de manera desinteresada en el pintado de juegos en el suelo, así como en el arreglo y mantenimiento de mobiliario. El alumnado, por su parte, participó en la elaboración del proyecto realizando mapas interactivos por zonas, explicando la transformación y las actividades que se pueden realizar en cada una de ellas, pintando las diferentes zonas de juego o diseñando y realizando carteles con impresoras 3D. Hasta el alumnado de Infantil puso su granito de arena, realizando actividades de aprendizaje con ayuda de un robot que les ayudó a trabajar conceptos matemáticos.

El profesorado, además de participar en la transformación junto a las familias y alumnado, ha creado fichas técnicas de las actividades de enseñanza-aprendizaje que llevaron a la práctica.

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