Llevaba días queriendo preparar una actividad con los diseños conmemorativos de Google en mi clase de literatura. En concreto, con los referidos a escritores y escritoras. Y, como también tenía ganas de trabajar con realidad aumentada, utilicé la aplicación WallaMe, que es gratuita, bastante intuitiva y permite dejar mensajes virtuales en localizaciones reales. La app permite que otros usuarios registrados pueden identificarlos con el geolocalizador y la cámara de fotos.

Trabajar literatura con Doodles

Estuve probando semanas antes la fiabilidad de la aplicación y, aunque a veces presenta algunos problemas, puedo decir que realiza bien su función. Así que me puse manos a la obra y escondí algunas pistas digitales en el patio del instituto en forma de alusiones a algún detalle literario que estuviera oculto en el Google Doodle. 

Días después, le pedí a la clase que se descargaran dicha aplicación en sus móviles porque la usaríamos más adelante. Cuando llegó el esperado día, ya en el patio, les pedí que se pusieran en pequeños grupos. Entonces les mostré distintos Google Doodles literarios y les anuncié que, con las pistas de la realidad aumentada, tenían que descubrir a qué autores hacían referencia. 


¿De qué escritor se trata?

¡Corrían de un lado a otro por el patio! Cuando encontraban una pista virtual, gritaban como locos. Cuando no las encontraban, también. Mientras tanto, iban apuntando en un papel los nombres de escritores y escritoras que conseguían reconocer.

Trabajar literatura con Doodles

Tras unos minutos, regresamos a la clase y les sugerí que acabaran de descifrar los nombres que les faltaran con la ayuda de internet. En ese sentido, les animé a fijarse en todos los detalles ocultos que había en los Google Doodle. Por ejemplo, dos gárgolas y una bandera francesa eran pistas suficientes para saber que se trataba de Victor Hugo.


Para acabar, un concurso

Cuando se acabó el tiempo que les había dado, recogí los Google Doodles y les pedí que guardaran los apuntes. Entonces hicimos un breve concurso. Mientras les iba mostrando el dibujo, tenían que acertar el nombre del escritor y decir alguna de sus obras emblemáticas.

En la siguiente sesión, estuvimos leyendo fragmentos literarios y relacionándolos con los títulos mencionados en la actividad anterior. Después de todo, la mezcla de literatura y de realidad aumentada supuso una explosión de emociones. La situación no merecía menos.