¿Qué hacer con una cámara 3D en el aula?

0

Las tradicionales webcam de los ordenadores o las que pueden conectarse a cualquier dispositivo para grabar imágenes se han utilizado habitualmente en el aula como complemento para las aplicaciones de realidad aumentada, para “dar la vuelta a la clase”, realizar trabajos multimedia o mantener el contacto con otros alumnos y docentes durante la elaboración de trabajos colaborativos.

Sus funciones están evolucionando gracias al uso de cámaras 3D: este tipo de cámaras, básicamente, se componen de una webcam tradicional, una segunda cámara encargada de medir la profundidad y un proyector láser de luz infrarroja para las dimensiones.

Pero, ¿qué aplicaciones tienen las cámaras de este tipo? Son muchas y  muy útiles en el entorno educativo, y dependen del software que se utilice para controlarlas (uno de los más populares en este momento es Intel RealSense). Por ejemplo, funcionan a modo de escáner 3D; así que pueden crear un modelo tridimensional de cualquier persona u objeto que se sitúe frente a una de ellas. De esta forma, se pueden explorar en detalle y en todas sus dimensiones, guardarlas tal cual o manipularlas, compartirlas o imprimirlas en una impresora 3D.

Pero esta función también serviría, por ejemplo, para tomar las medidas exactas que tienen y poder elaborar proyectos teniéndolo en cuenta. Además, sirve para controlar por gestos todos los dispositivos y no tener que recurrir en ningún caso al toque de la pantalla o a los periféricos.

También tiene grandes posibilidades en la elaboración de prototipos y en la animación de personas y objetos, aportando dinamismo en los trabajos multimedia que deban realizar los alumnos en clase; y en el estudio geográfico de los entornos cuando se integran, por ejemplo en un drone. En este caso, permite mapear zonas y reconstruirlas en 3D, estudiar la orografía de la zona…

Comentarios:

Sea el primero en comentar

avatar
wpDiscuz