‘Dando Forma Al Medievo’, un proyecto para aprender Historia a través del diseño 3D

0

Introducir las TIC en el estudio de la Historia es el objetivo del proyecto multidisciplinar ‘Dando forma al medievo’. Se ha puesto en marcha en el Colegio Menesiano San José de Reinosa (Cantabria) y nos cuenta todos los detalles Manuel Ángel Gutiérrez Vielba, profesor de Tecnología implicado en esta iniciativa.

Desde hace cuatro años venimos apostando por la robótica, la programación con Scratch y la impresión 3D. Así, y durante este tiempo, se han ido trabajando tanto a nivel curricular como de actividad complementaria todas estas herramientas obteniendo una gran acogida entre los alumnos.

No obstante, este año nos propusimos ir más allá y es ahí donde nació este proyecto multidisciplinar (asignaturas de Geografía e Historia, Plástica y Tecnología) para los alumnos de 4º de ESO titulado ‘Dando Forma Al Medievo’: en él, el Scracht y el programa de diseño 3D Tinkercad han sido las herramientas mediante las cuales hemos abordado la temática bajo-medieval a través de la recreación de tres construcciones: una catedral, un monasterio y una ciudad amurallada.

Trabajando en 3D

Desde la asignatura de Geografía e Historia se diseñó un dossier en el que se incluyó una breve contextualización, un apartado con las características más representativas de cada construcción, referentes históricos y un listado con los elementos arquitectónicos a incluir en los diseños tridimensionales; siempre potenciando la creatividad de los chavales.

Al mismo tiempo, en la asignatura de Plástica iban preparando unas láminas con escenas medievales en las que debían aparecer las estructuras creadas en la clase de Tecnología. Después de escanear estas láminas, se introdujeron como fondos en un proyecto de Scratch donde tuvieron que contar una historia (incluyendo esos mismo fondos junto a personajes de la época para recrear una o varias escenas medievales).

A lo largo del proceso, se supervisó que los diseños cumplieran las condiciones mínimas para posteriormente ser imprimidos en PLA de 1,75 mm en las impresoras 3D de las que dispone el colegio.

El último paso fue una exposición oral de los diferentes proyectos, de modo que todos conociesen las características propias de las diferentes construcciones y su funcionalidad en la sociedad medieval.

El modo de evaluación vino dado a través de tres líneas. Los profesores de las diferentes materias hicimos un registro individual de observaciones en base a los progresos de cada alumno en el trabajo cooperativo (con el fin de registrar un seguimiento). Por otro lado, empleamos rúbricas de evaluación donde se especificaron los criterios en base a los cuales se iba a calificar. Además, facilitamos a los alumnos un cuestionario para que reflexionaran sobre su propio proceso de aprendizaje.

Finalmente, una vez terminado el proyecto, comprobamos la satisfacción por parte de nuestros alumnos al enseñarles las piezas impresas de sus trabajos con una buena proporcionalidad y con detalles que manifiestan que el trabajo ha sido desarrollado a fondo.

Comentarios:

Sea el primero en comentar

avatar
wpDiscuz