¿Necesitas darle un toque de cercanía y dinamismo a tus presentaciones, tutoriales, clases online…? ¿Has probado a hacerlo con vídeos protagonizados por avatares? Gracias a la IA no necesitas contar con conocimientos avanzados sobre animación o edición para crearlos: basta con que prepares un sencillo guion o unas cuantas instrucciones y estas herramientas lo elaboran por ti.

Heygen
Aprovecha la tecnología de procesamiento de lenguaje natural y el aprendizaje automático para simular interacciones similares a las humanas: los avatares interpretan y generan respuestas que parecen naturales, creando una experiencia de visualización atractiva. Además, a medida que las interacciones aumentan, la IA aprende y se adapta refinando continuamente sus respuestas. Dispone de una biblioteca con más de 500 avatares, aunque cualquier usuario puede crear uno partiendo de cero o su propio gemelo digital. Su versión gratuita permite la creación de hasta 3 vídeos al mes y 1 avatar de vídeo personalizado.
Akool
Genera avatares interactivos, lo que permite conducirlos en tiempo real –en reuniones, atención al cliente o retransmisiones en directo– para crear contenido de vídeo conversacional e instantáneo. Se integra, además, con aplicaciones empresariales API, es compatible con salida de vídeo en resolución 8K y admite la traducción instantánea de un guion a varios idiomas: tras crear un vídeo, es posible obtener automáticamente las versiones en 10 idiomas diferentes en cuestión de minutos para llegar a público de diferentes nacionalidades o lugares del mundo.
Pictory
Webs, formaciones, comunicaciones internas, redes sociales… El avatar se adecúa a múltiples proyectos y finalidades, ya que es posible situarlo en diferentes espacios de la escena, ajustarlo u ocultarlo según el protagonismo que se le quiera dar. La plataforma también da la opción de editar su voz, aspecto, tamaño, apariencia, o el fondo y el estilo del borde, sincronizando de forma automática el movimiento de sus labios con el guion. Además, permite emplear diferentes avatares por escena y es compatible con más de 130 idiomas.
Vidnoz
Aunque dispone de un banco de imágenes con más de 1.900 avatares, es posible crear uno propio partiendo de una fotografía o un dibujo. Promete la transmisión de emociones naturales y gestos precisos, así como un lenguaje corporal realista y sincronización labial perfecta, pudiendo elegir entre más de 2.600 voces de IA. Su modalidad gratuita permite un máximo de 300 caracteres de texto para que reproduzca el avatar, que equivalen a unos 20 segundos de vídeo, y el programa añade subtítulos automáticamente.
Synthesia
Convierte las instrucciones de texto en vídeos con avatares realistas, permitiendo escoger entre múltiples personajes predefinidos o crear uno seleccionando la ropa, el aspecto físico o la voz. También es posible generar un ‘gemelo virtual’ clonando la apariencia y el sonido propios, y situarlo en un entorno realista para transmitir la información de una manera cercana. Además, cuenta con sincronización de labios automática que se adapta hasta 140 idiomas, y la opción de reproducir escenas con varios avatares para simular conversaciones que amenicen la información.
Deep Brain AI
Se distingue de otras herramientas por su capacidad para generar avatares hiperrealistas que emulan movimientos y expresiones humanas complejas, y su motor de IA generativa aprende de cada instrucción para mejorar la precisión en la animación facial con el tiempo. Dispone, a su vez, de numerosas plantillas de vídeo para adaptar el ambiente visual a la temática o el formato de publicación: redes sociales, negocios, educación y formación, noticias…
Elai.io
Resulta interesante para la creación de vídeos educativos y de formación, ofreciendo más de 80 avatares completamente personalizables y distribuidos en cuatro tipos: selfie, estudio, fotografía y mascota animada. Otro de sus puntos fuertes es su integración con plataformas de LMS (sistemas de gestión de aprendizaje), lo que la convierte en una opción idónea para las instituciones educativas que necesitan crear tutoriales interactivos o lecciones virtuales. Además, el programa cuenta con una función para incluir cuestionarios interactivos repartidos a lo largo del vídeo, lo que ayuda a dinamizar los contenidos y fomenta la participación.
D-ID
Basta con subir una foto o un vídeo para que la plataforma lo convierta en un avatar animado con movimientos realistas de ojos, labios y expresiones faciales. Una de sus características más innovadoras es ‘Talking Photos’: transforma imágenes estáticas en personajes virtuales que facilitan la comunicación de determinados mensajes (históricos, personales…) con mayor cercanía. También traduce de forma automática y masiva los vídeos para adaptar los contenidos a diferentes idiomas en unos minutos.
Fliki
Además de transformar mensajes de texto, presentaciones, blogs y hasta tweets en vídeos, este editor se caracteriza por una interfaz muy sencilla y la posibilidad de escoger entre diversos avatares con más de 2.000 voces y estilos de narración diferentes. De hecho, es capaz de ajustar la entonación y velocidad del habla, lo que añade un nivel extra de personalización a los vídeos.
Colossyan
Adapta el contenido en función del público al que se dirige y ofrece recomendaciones sobre el tono, el estilo, la vestimenta, el acento o el enfoque del mensaje. Incluso permite personalizar los avatares basándose en datos demográficos. Hace posible, además, la creación de un avatar digital propio en cinco minutos: tan sólo es necesario grabar un vídeo de 20 segundos con diferentes movimientos y ángulos para utilizarlo posteriormente en cualquier proyecto con distintos entornos y atuendos.