Los estudiantes se ponen a colorear y… ¡sus dibujos cobran vida! Es lo que ocurre cuando se utiliza una app de realidad aumentada como Quiver, disponible para  dispositivos Android e iOS. Su funcionamiento es sencillo: a través de la cámara de cualquier dispositivo, escanea los dibujos anteriormente coloreados por los menores para mostrar una animación de sus personajes en tres dimensiones, dándoles la oportunidad de disfrutar de su pintura en movimiento. 

Primeros pasos con Quiver

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Es importante destacar que, para que funcione, es imprescindible utilizar los dibujos recopilados por la herramienta, que se pueden descargar e imprimir desde su web. En concreto, se encuentran ubicados en la parte superior derecha del inicio de la página, en el botón ‘Coloring packs’, y están agrupados por categorías. La plataforma cuenta incluso con una pestaña dedicada a la educación, donde se muestran hojas con temáticas como los animales, las células y algunas ciudades del mundo. Aunque muchas de ellas son de descarga gratuita, otras solo pueden guardarse con la versión premium, que no tiene coste pero para la que es necesario registrarse. 

YouTube video

Una vez se han impreso y repartido las fichas, es el momento de colorear. El alumnado puede utilizar los tonos que más le gusten y personalizar el dibujo a su manera. De este modo, los más pequeños trabajan la motricidad fina, el control ojo-mano, y desarrollan la creatividad y la sensibilidad artística, así como la capacidad de concentración y expresión.

Hora de escanear

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Quiver Education

Para ver el dibujo en movimiento, los estudiantes (siempre con ayuda del docente) deben abrir la aplicación Quiver y presionar ‘Play’ para escanear la obra coloreada. El alumnado los verá en 3D y podrá interactuar con ellos: reproducir y pausar la animación, descubrir los diferentes efectos de sonido asociados con cada página y capturar fotos y vídeos de las creaciones para compartirlas con todo el mundo.

Sobre el autor
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Pepa Agüera

De pequeña preguntaba mucho y escribía otro tanto. Conjugué esas dos variables y ahora soy periodista. Me apasiona la cultura en todas sus formas, pero también la actualidad y la política. Compro libros por encima de mis posibilidades.