La asignatura pendiente de los españoles continúa siendo el inglés y aunque, según datos del último estudio de Eurostat, en nuestro país hay un amplio grupo de personas que ha alcanzado un nivel de inglés excelente, también hay una buena parte de la población que todavía con conocimientos prácticamente nulos. Ambas realidades conviven y, muchas veces, dependen de la suerte respecto al sistema educativo o al centro formativo en el que les ha tocado vivir. Y es que el sistema de enseñanza pública es muy variable: hay sistemas bilingües que funcionan muy bien con los que los estudiantes obtienen un nivel alto de forma sistemática pero, en general, la falta de recursos impide que se extienda a todas las regiones y centros de forma homogénea. Ante esta situación, existe una pregunta clave: ¿qué debe hacer la comunidad educativa española para mejorar el nivel de inglés de sus alumnos?

Robin Gravina
Robin Gravina

El profesorado como piedra angular

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Una pieza clave del sistema es el profesorado; este grupo es un reflejo de la situación variable de nivel de inglés que hay en nuestro país. Los datos de la encuesta dirigida por Inmaculada Serna, investigadora de la UNED, a más de cien docentes de centros bilingües de toda España revelaron que la mitad de ellos no estaban formados en metodologías específicas para enseñar un segundo idioma a través de otras asignaturas. Sin embargo, tampoco podemos obviar que hay profesores con un excelente nivel o nativos que aplican técnicas de enseñanza modernas tanto en sistemas de enseñanza obligatoria como en escuelas privadas de idiomas.

Mejorar El Inglés De Los Docentes

Para intentar mejorar el nivel de inglés de los docentes se invierte dinero en su formación, por ejemplo, enviándoles al extranjero durante semanas y ofreciéndoles formaciones en AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras). Aunque esta no es la única forma para aprender un idioma en un centro de educación obligatoria: hay colegios que hacen muchas horas de inglés sin necesidad de aplicar la enseñanza bilingüe. A pesar de estos esfuerzos, la inversión no ha sido suficiente y no se ha hecho en todas las regiones.

Formación y experiencias en el extranjero

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En este punto, el Ministerio de Educación y las diferentes consejerías autonómicas deberían trabajar de manera conjunta en establecer planes a largo plazo con el objetivo de asegurar una cantera de profesores que practican realmente el bilingüismo y que permitan avanzar, de manera práctica, al sistema educativo español. Para ello, hay que prestar mucha atención a la formación que se da a los futuros docentes desde las universidades, tanto en el contenido de las lecciones como en la manera en la que se imparten las clases, ya que la mejor manera de aprender a ser un docente que fomenta la comunicación real en clase es a través del ejemplo de sus propios profesores. 

Además, es importante que las certificaciones solicitadas a los profesores en su habilitación lingüística sean precisas y que realmente se correspondan al nivel real; de no ser así, repercutirá negativamente en el aprendizaje de los alumnos. También es interesante establecer planes de intercambio más profundos con profesores de países anglosajones o, incluso, obligar a los futuros profesores a vivir una etapa de su vida fuera de España. Al final, lo importante es que puedan demostrar de manera clara que son capaces de desenvolverse en inglés en la vida real y no solo a través de un temario establecido.

No todo es grammar

A lo largo de todo este tiempo, el sistema educativo español ha favorecido una metodología principalmente gramatical y de conocimientos, olvidando partes esenciales como el speaking o listening. Para que el nivel mejore, la enseñanza debe poner el foco en la capacidad de comunicarse en el idioma (en las habilidades sociales y la comprensión de diferentes culturas), y no solo en dominar su parte teórica. Para ello, es importante la implementación de evaluaciones más centradas en la parte comunicativa que analicen, por ejemplo, cómo habla en público el estudiante en otra lengua y si es capaz de desarrollar una argumentación coherente, breve y concisa, tanto de manera oral como escrita.

Teach

En esta línea, el Informe PISA (Programme for International Student Assessment), incorporará por primera vez en 2025 la evaluación de inglés. Las tres habilidades que se examinarán serán la comprensión auditiva, oral y la lectura; no habrá ningún ejercicio dedicado a la gramática ni al vocabulario. Los resultados de estas pruebas proporcionarán un conocimiento sin precedentes sobre el nivel de eficacia de la enseñanza y aprendizaje de esta lengua en los diferentes países. Y, observando el panorama, España debería cambiar rápido su manera de enseñar y evaluar esta lengua si no quiere quedar en evidencia.

Por el buen camino

Poco a poco se observa un cambio de tendencia en la enseñanza de idiomas en nuestro país; muestra de esto es la incorporación de la mediación lingüística en los criterios de evaluación. En el contexto de la adquisición de idiomas, la mediación desarrolla una combinación de habilidades receptivas, productivas e interactivas, además de habilidades que implican la capacidad de llegar a un acuerdo e identificar las diferencias culturales. Todas éstas son capacidades fundamentales en la vida y que suponen un avance en el aprendizaje del inglés.

España ha dado el primer paso: ser consciente de la realidad y hacer cambios en el sistema educativo. Se está yendo por el buen camino, pero tomará un tiempo alcanzar el nivel de otros países de Europa y la comunidad educativa española tiene un papel fundamental en esta transformación. Mejorar el conocimiento del profesorado, atender al proceso de evaluación del Informe PISA y trasladar la necesidad futura del dominio del inglés a los alumnos son principios fundamentales para que podamos competir en un mundo cada vez más global.