Halloween es una fecha en la que los disfraces, los caramelos y las historias de miedo se unen para que tanto los más pequeños como los adultos disfruten de momentos divertidos. Hacer una fiesta en casa y decorarla con todo tipo de manualidades es una idea para celebrar este día en familia. Y, para darle un toque más de emoción, pueden prepararse diversas recetas de Halloween como estas. Apunta los ingredientes y ¡a cocinar!

recetas de Halloween

De aperitivo 

Huevos con araña

Esta versión de la típica receta de huevos rellenos es una idea con la que comenzar a ‘picar’. Se necesitan huevos cocidos, atún, mayonesa y aceitunas negras. El primer paso es cocer los huevos, pelarlos, cortarlos por la mitad y, una vez fríos, extraer con cuidado las yemas y mezclarlas con el atún y la mayonesa. Después, se introduce la pasta formada en su interior y se colocan sobre ella las arañas. ¿Cómo? Cortando las aceitunas negras por la mitad para formar su cuerpo y reservando algunas para hacer pequeñas tiras que representarán las ocho patas de este insecto. 

Momias de hojaldre

Con salchichas, queso y hojaldre se crea este divertido y sencillo tentempié de Halloween. Primero se envuelven las salchichas con las tiras de hojaldre y con trocitos alargados del queso escogido. Una vez envueltas, se meten al horno a una temperatura de 180º durante unos 10 o 15 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado. Como toque final: unos ojos con aceitunas negras. 

Para comer o cenar

Crema de calabaza con tela de araña

Rico y saludable, el ingrediente principal de este plato es uno de los que más representan la festividad de Halloween: las calabazas. Para la crema se necesitan calabaza, patata, cebolla, quesitos y una pizca de sal y pimienta. Se pelan y cortan los tres primeros ingredientes y se ponen a cocer en agua durante unos 20 minutos. Después, se incorporan los quesitos y se bate todo hasta que quede con una consistencia de crema y se añade sal y pimienta. Para el detalle ‘de miedo’, se dibuja sobre la crema una telaraña con crema agria o bechamel. 

Pizza fantasmagórica

Harina, agua, aceite y un poquito de sal son los ingredientes necesarios para crear la masa que servirá como base de esta pizza. Se mezclan todos los ingredientes para crear la masa y una vez amasada y reposada, se estira para formar dos círculos y se comienza a añadir el tomate, el queso o los ingredientes al gusto que quieran ponerse sobre ella. Antes de hornearla durante 15 minutos a unos 180º, hay que crear los fantasmas. Se corta queso de cuña simulando estas formas y se colocan con un poco de separación alrededor de esta para que, cuando se funda, aporte esa sensación de fantasmas levitando por la pizza. 

De postre

Dedos de bruja

A través de la básica receta de galletas de mantequilla pero alargando la masa para darle forma de dedos se puede crear esta receta para tomar de postre o merienda. Para las galletas se necesitan mantequilla, harina, azúcar, sal y un poquito de ralladura de limón. Se derrite la mantequilla y se bate junto al azúcar para después añadir la harina, la pizca de sal y la ralladura. Se mezcla todo hasta obtener la masa que debe refrigerarse en la nevera durante 30 minutos para que sea más fácil de amasar. Pasado el tiempo, se estira en forma de dedos, se añade una almendra en la parte superior para simular una uña puntiaguda y al horno durante unos 15 minutos. 

Frutas terroríficas

Esta receta sirve para incentivar a los menores a comer fruta gracias a su divertida y saludable presentación. Manzanas, plátanos y mandarinas son las escogidas para elaborar este postre. Las ‘manzanas monstruo’ se cortan en cuartos y se quita un pequeño trozo en su parte central, que será la boca, para rellenarlo con crema de cacahuete y un pedazo de fresa que simulara la lengua. Para los ojos se pueden comprar ojos de azúcar comestibles. Los plátanos y las mandarinas se pelan y con ayuda de una manga pastelera rellena de chocolate se dibuja sobre ellos unos ojos, una boca y una nariz con expresiones de miedo. 

Y para beber 

Sangre fresca

Este cóctel sin alcohol permitirá a los menores disfrutar de una copa de sangre como si se tratasen de auténticos vampiros. Los ingredientes necesarios son zumo de arándanos, frutos del bosque como frambuesas, arándanos, grosellas o moras y hielos. Se añade el zumo en un recipiente y se añaden los frutos machacados para triturarlo todo junto. Se añaden los cubitos de hielo para refrescar la bebida y unos lichis en conserva como detalle final que flotarán sobre el zumo como si fuesen unos ojos.