Cómo transformar las clases tradicionales en aulas vivas

Gracias al proyecto Samsung Smart School, el CEIP Joaquín Costa de Alcorcón (Madrid) ha podido adaptar sus espacios a un modelo de enseñanza colaborativo y centrado en las TIC. Sus docentes Ana Carmen González, Pedro Durandez y Nuria Gil, nos lo cuentan.

transformar las clases

Para entender el proceso de modificación de los espacios que hemos emprendido, tenemos que remitirnos al curso 2014/2015, fecha en la que el centro entró en el proyecto Samsung Smart School. Esta iniciativa, creada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Comunidad de Madrid y Samsung España, apuesta por el uso de las TIC para impulsar el cambio educativo en centros públicos de Educación Primaria.

Gracias a él, nos hemos formado en el manejo de las tabletas y, sobre todo, en el uso de nuevas metodologías mucho más activas en las que el profesor deja de ser el centro de la clase y pasa a ser un guía del aprendizaje. Así, pusimos en práctica el trabajo con ABP (aprendizaje basado en proyectos), realizamos proyectos colaborativos con otros colegios y, finalmente, llevamos a cabo una importante transformación no sólo en las aulas sino también en distintas zonas del centro.

¿Qué necesitábamos?

Esta transformación responde a necesidades como la de modificar la distribución de las aulas en función de las actividades a realizar en cada momento para atender a la diversidad del alumnado y potenciar las distintas actividades realizadas de manera específica.

transformación aula samsung smart school

Por todo ello, optamos por sentar a los alumnos en grupos de cuatro ya que es la estructura más adecuada para trabajar por proyectos o de manera colaborativa, al facilitar que los alumnos se comuniquen, intercambien ideas o compartan materiales.

Además, diseñamos las aulas como espacios modificables, creando lugares para realizar exposiciones de trabajos y así fomentar que los estudiantes compartan experiencias, difundiendo sus ideas de distintas maneras.

Para llevar a cabo este proceso, el aula debía estar preparada para uso de las TIC, permitiendo que el alumnado crease material digital (vídeos, presentaciones…), buscase información y desarrollase todo su potencial y creatividad. Gracias a la infraestructura proporcionada por Samsung, ya se había avanzado considerablemente en este campo. En definitiva, se intentó crear un ambiente de trabajo que fuera cómodo y agradable para todos.

aula robotica colegio

Espacios más dinámicos y funcionales

Además de crear zonas TIC, pensamos que era necesario favorecer el desarrollo de la atención plena y consciente en todas y cada una de los actividades, realizar prácticas de atención y concentración y entrenar la mente para facilitar el trabajo realizado. Como resultado, hemos creado los siguientes espacios:

  • Aulas: Se han creado ‘aulas vivas’ donde se encuentran zonas de lectura, desarrollo de la creatividad, investigación, de producción y edición de vídeos, espacio maker, de exposición, etc.
  • Zonas comunes del centro: Por ejemplo los pasillos, en donde se desarrolla el proyecto “leemos en todas partes”. Estos entornos se han transformado y decorado para acercar, facilitar y motivar la lectura en los alumnos.
  • Sala mindfulness “Nos paramos a pensar”: Se transformó un aula en un espacio para realizar prácticas de atención plena, tanto para alumnos como para docentes.
  • Aula de tabletas: Cada uno de los alumnos de 5º y 6º trabaja con la suya, pero considerábamos que todos los alumnos del centro debían utilizar esta herramienta en su proceso de aprendizaje. Como consecuencia, se habilitó un aula por la cual todos los estudiantes de 1º a 4º pasan semanalmente. En cada clase de Educación Infantil, para evitar desplazamientos, se ha creado un rincón de tabletas con esta misma finalidad.
  • Aula de programación y robótica: Su objetivo es acercar al alumnado a las competencias STEM, aunque también se pueden trabajar el resto de áreas (Geografía, Lengua, Historia…). Tanto la programación como la robótica son herramientas que nos ayudan a resolver cualquier tipo de problema y donde los resultados se ven rápidamente, sin necesidad que el profesor diga si está bien o mal.

Retos futuros

Aunque se ha avanzado significativamente, queda mucho trabajo por hacer de cara al futuro. Uno de los retos más importantes es el de conseguir una mayor implicación del alumnado en el uso, mejora y diseño de estos espacios, pudiendo incluso ser utilizados por sus familias y por agentes externos al centro. Queda mucho camino por andar.

COMENTARIOS

Por favor, escriba su comentario

  Acepto la política de privacidad

Introduzca aquí su nombre