Ambas plataformas son espacios digitales seguros que ofrecen a los docentes la posibilidad de realizar todo tipo de ideas, ya sea impulsar proyectos educativos innovadores, crear actividades originales para su clase o compartir contenidos con toda la comunidad educativa. Gracias a aplicaciones fáciles de utilizar (Cuaderno multimedia, Blog, Barra cronológica…), ONE y NEO facilitan la diferenciación pedagógica, ofrecen múltiples oportunidades para favorecer la implicación de los alumnos y facilitan el intercambio y la comunicación entre las familias y la escuela. 

Un niño utiliza la plataforma ONE.

Se trata, por tanto, de una solución integral provista de diversas funcionalidades: un espacio seguro de comunicación y colaboración dentro de la comunidad educativa; punto de acceso único a todos los servicios digitales de la escuela; interfaces simples, claras e intuitivas; y herramientas para crear actividades pedagógicas.

ONE y NEO

A medida que el alumno crece, las funciones evolucionan año tras año en la red educativa. En este sentido, ONE se adapta a la edad de los estudiantes ofreciendo funcionalidades simples, que les permiten pasar progresivamente de una situación receptiva a activa y familiarizarse con el entorno digital. NEO, por su parte, se adapta a las escuelas secundarias facilitando una continuidad pedagógica coherente. Ambos comparten el mismo funcionamiento, si bien la interfaz y los servicios evolucionan. 

A medida que el estudiante crece, las funciones evolucionan facilitando la continuidad pedagógica

Los alumnos de ESO disponen de una interfaz más elaborada y aplicaciones colaborativas avanzadas, que permiten a los alumnos colaborar mucho más entre ellos y convertirse en creadores de contenidos. Tanto en ONE como en NEO, los estudiantes también aprenden a proteger o compartir su información personal. Ambas redes sociales educativas cuentan ya con 10 millones de usuarios de 20 países diferentes.

Buenas prácticas

El Instituto Calmecac de San Luís Potosí (México) logró sortear las dificultades acarreadas por la crisis sanitaria, manteniendo el vínculo escuela-familia y sosteniendo la continuidad pedagógica durante el periodo de confinamiento gracias al uso de las plataformas de Open Digital Education. “Estamos muy satisfechos con la plataforma, dado que se adapta a las necesidades educativas que nuestro contexto necesita. Ofrece aplicaciones realmente útiles y sencillas de manejar. Incluso en la distancia en época de pandemia, nuestros padres de familia y alumnos aprendieron a utilizarla y se adaptaron a esta transformación digital mucho más rápido de lo que esperábamos”, explica Arturo Gámez Segovia, director de la institución.