¿Cómo aprovechar el tiempo de vacaciones con los niños?

Elisenda Pascual i Martí, psicóloga especialista en crianza respetuosa y autora del libro ‘Criar y Jugar’, reflexiona en este artículo sobre la importancia de disfrutar del tiempo de ocio sin olvidarse de las normas y rutinas. Además, aporta varios consejos para hacerlo con éxito.


Como cada año, llegan las vacaciones de verano. Días y días de ausencia de rutinas escolares, calor y el fin de las colas matutinas en las carreteras. Parece que, en este clima de distensión y granizados, la crianza toma una nueva dimensión. ¿Cómo podemos aprovechar el tiempo de vacaciones con los niños?

Comprender que el verano nos regala vacaciones a las personas adultas acompañantes es tan importante como sostener el compromiso que adquirimos al formar una familia. Es tan importante encontrar espacios de ocio, de relax, de distensión y horarios relajados, como permanecer en ese lugar interno en el que seguimos ofreciendo cuidado, seguridad y presencia a nuestros hijos.

¿De qué nos sirve perseverar durante todo el año en un tipo de mirada hacia la crianza para, en esas semanas de vacaciones, olvidarnos de todo lo construido? Y a la vez, ¿podemos ser flexibles para comprender que, justamente en estos días, debemos ofrecer un poco más de permisividad en ciertas rutinas y demandas?

El equilibrio, la base principal para aprovechar el tiempo de vacaciones

Ya veis que el equilibrio es la clave de todo proceso saludable, así que lo primero de todo es preguntarte qué tipo de crianza es la que te rige en tu día a día. Si tu forma de ver el acompañamiento es más rígida, sabrás que tu ‘trabajo’ consiste en aprender a relajar las rutinas estrictas, los horarios de comidas, de dormir, en desestructurar tu agenda y aprender a decidir tus planes en función del ambiente que se respire en el mismo día. 

Educar en el sosiego forma parte de la salud emocional de las personas. En una sociedad que sobrevalora el hacer, la productividad y el tiempo ocupado, hacer activismo del descanso y de la respiración pausada como metáfora de una vida más sosegada, es básico. Puedes realizar una pequeña asamblea matutina para poder estructurar, en función de los ánimos de la tribu, la proyección del día, por ejemplo. Eso sí, si quieres cuidar tus energías, acota las posibilidades de elección, ya que las criaturas ¡tienen una imaginación abrumadora!

Las rutinas también son necesarias en verano

Si, por el contrario, tu crianza es más bien caótica y poco estructurada, necesitarás poner atención a que el verano no te tome demasiado y te acabes desconectando de tu rol como adulto acompañante. Acuérdate de que, aunque en verano, los pequeños necesitan un mínimo de estructura, de horarios y de presencia. Sin estos mínimos, puedes sentirte desbordado por los límites duros y fuertes que acabarás poniendo, a menudo con gritos y castigos, por no haber regulado con más tiempo cierto tipo de situaciones. 

Deja activado tu sensor de mirada activa para no tener que exprimir tu energía en momentos de crisis. Tal vez pueda ayudarte el planificar ciertas rutinas como lo que haréis mañana. También será importante destinar pequeños espacios de vida en familia, realizando actividades divertidas para todas, donde las criaturas se sientan miradas y puedan recargar esa parte interna que se sacia con nuestra presencia auténtica.

Y más allá de todo, recuerda mirarte con amor y dulzura en tu proceso de crianza. Comprende que la perfección es una quimera y ser una madre o un padre suficientemente buena y bueno, es mucho más realista y sano. ¡Feliz verano!

COMENTARIOS

Por favor, escriba su comentario

  Acepto la política de privacidad

Introduzca aquí su nombre