¿Por qué los trabajadores de Silicon Valley limitan el uso de la tecnología de sus hijos?

En Silicon Valley se apuesta por un uso controlado de dispositivos electrónicos como tabletas y smartphones. También reconocen sus beneficios cuando se utilizan con fines educativos.

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Tecnología Silicon Valley

Hace algo más de un año Bill Gates sorprendió cuando en una entrevista desveló que a sus hijos no les había permitido tener teléfono hasta que no cumplieron los 14 años. Pero no sólo eso: el cofundador de Microsoft también les prohíbe tener cualquier dispositivo en la mesa cuando están comiendo y, además, limita el tiempo que lo usan al día.

No es una excepción. Steve Jobs, fundador de Apple, ya manifestó con ocasión del lanzamiento del primer iPad que sus hijos tenían prohibido usarlo. Más aún: “Limitamos la cantidad de tecnología que usan en casa”, afirmaba. Por su parte, el actual CEO de la firma de la manzana, Tim Cook, declaró hace unos meses que no quiere que su sobrino use las redes sociales.

Niños menos creativos

La postura de Gates, Jobs y Cook está lejos de ser una excepción en Silicon Valley. En el lugar donde tienen su sede la mayoría de las grandes tecnológicas, las familias abogan por un uso limitado de tabletas, smartphones y cualquier otro dispositivo. Por lo general, creen que su utilización es beneficiosa cuando se utiliza con fines educativos en materias como lengua, lectura y escritura; matemáticas; ciencias; arte; estudios sociales; habilidades socioemocionales y creatividad. Pero también les inquieta cómo afectan al desarrollo de otras cualidades.

niñas creativas

Los autores de un informe publicado por el Center of Early Learning (CEL), de Silicon Valley Community Foundation, intentan comprender cuál es la relación de los menores con las nuevas tecnologías dentro de un entorno como este. tanto a la hora de desarrollar habilidades psicomotrices como en las relaciones sociales. Para la investigación se preguntó a padres y educadores. Y los resultados demostraron la creciente preocupación de los progenitores por la excesiva presencia de dispositivos en las vidas de sus hijos.

“Veo que el hijo de un amigo es capaz de usar la tableta con cuatro años mejor que su madre, pero aún no puede sostener un lápiz”, explica uno de ellos. Mientras que otro participante en el estudio sostiene: “Creo que el contacto permanente con la tecnología puede afectar la socialización de muchas maneras. Mi hija siempre está al teléfono, no con sus amigos. Y cuando trato de quitárselo, suele ser un problema”.

Los educadores, por su parte, admiten que está dando lugar a una generación a la que le cuesta concentrarse y se distrae con facilidad. Sin embargo, ven necesario que los estudiantes se familiaricen con estas herramientas, y no solo en el aula. Utilizarlas también en casa puede evitar desigualdades en el aprendizaje.

Un uso más racional

Los trabajadores de las grandes corporaciones de Silicon Valley son conscientes de cómo los desarrollos tecnológicos tratan de seducir a sus usuarios. El objetivo es conseguir fidelidad, retenerles el mayor tiempo posible y que usen sus productos y servicios para capitalizarlos. Y cuanto antes se cree ese hábito, mejor. Por eso tratan de inculcar un uso de la tecnología lo más racional posible a sus hijos.

Esto no solo incluye el tiempo que pasan con sus dispositivos. También tienen un ojo puesto en las redes sociales: el 50% de los menores de 12 años ya tienen perfil al menos en una de ellas, pero es que el 11% se da de alta antes de cumplir los 10 años. Son cifras que recoge el informe ‘Niños y tecnología: la evolución de los nativos digitales de hoy’ de 2016 referido a Estados Unidos.

Este estudio desvela otro dato interesante: las restricciones de los padres sobre los mensajes de texto, plataformas de redes sociales, aplicaciones y horarios en los teléfonos de sus hijos aumentaron del 14% al 34% desde la última encuesta realizada en 2012. Este dato pone en evidencia que no solo se preocupan por el tiempo que utilizan las pantallas, también a qué lo dedican.

Dispositivos Silicon Valley

Sergey Brin, cofundador de Google, ha reconocido que vivir en Silicon Valley le ha llevado a ser bastante estricto con el uso que sus hijos –de nueve y seis años– hacen de la tecnología. Hasta los dos años apenas tuvieron contacto con ella. “Después, les he enseñado a usar los dispositivos con moderación. Es importante que aprendan a controlar su comportamiento por sí solos. No puedes protegerlos de todo, así que debemos enseñarles a tomar buenas decisiones”.

No hay que olvidar que los smartphones, tabletas, aplicaciones y demás herramientas informáticas forman parte de sus vidas, pero hay que evitar que acaparen toda su atención. Al menos es lo que quieren para sus hijos los que convirtieron a Silicon Valley en la cuna de la tecnología.

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