Las piscinas naturales, que suelen situarse en bosques y montañas, permiten huir del calor y del ruido de las ciudades y pasar el día en zonas recreativas pensadas para las familias. Además, se caracterizan también por depurarse sin necesidad de utilizar productos químicos: las plantas oxigenan y eliminan los elementos que darían lugar a la propagación de determinados organismos. En España hay centenares de pozas a las que, además, se puede acceder de forma gratuita. Te proponemos varias para hacer una excursión en familia.   

Piscinas Naturales

Chorro de Navafría (Segovia)

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Esta zona recreativa se encuentra en la Sierra de Guadarrama, en pleno pinar junto al río Cega. Una de ellas es especialmente adecuada para los pequeños, pues cubre apenas un palmo por encima de la cintura. Además de las piscinas naturales, dispone de mesas para comer, un restaurante con terraza, baños y un parque infantil. A medio kilómetro de las piscinas se encuentra el Chorro, una cascada de más de 20 metros de altura. Por su cercanía a la capital (se encuentran a una hora y media en coche), estas piscinas son una de las salidas favoritas de los madrileños en los días más calurosos.

Las pozas de las Charcas Verdes (Cáceres)

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En el Valle de Ambroz, situado a una hora de Cáceres y de Salamanca y cerca de Hervás, se encuentran las piscinas naturales de las Charcas Verdes. Se distribuyen a lo largo del cauce del río Ambroz y tienen distintos tamaños. Cerca de ellas se encuentra también La Chorrera, un salto de agua de 15 metros. 

Nacimiento del río San Juan (Jaén)

Afluente del río Guadajoz y perteneciente a la cuenca del Guadalquivir, el río San Juan se encuentra en el municipio jienense Castillo de Locubín, al sur de la provincia y a menos de una hora de su capital. La reserva natural contiene pozas naturales en las que brota el agua subterránea, por lo que pueden verse las columnas de burbujas. También tiene pequeñas cascadas y canales. El área recreativa de estas piscinas también dispone de bar, zona de juegos para los más pequeños, bancos y mesas y parking. 

El Caletón (Tenerife)

Fruto de la actividad volcánica, en el siglo XVIII surgieron estas piscinas naturales en Garachico, en el norte de Tenerife. Se nutren directamente del agua del mar, por lo que el estado de sus aguas depende de la marea y del oleaje. Por eso, en este caso, además de restaurante, soláriums o aparcamiento, cuentan con socorrista. También las diferencia de otras piscinas naturales el hecho de encontrarse cerca de un casco urbano.

Pozas de Mougás (Pontevedra)

Esta área recreativa se encuentra en la Sierra de A Groba, por la que discurren pequeños ríos que descienden hacia el mar. Las piscinas naturales se nutren de cascadas y riachuelos; la más famosa es la Poza Grande. Una particularidad de este enclave es que hay disponibles rutas a caballo para llegar a las pozas.