5 consejos para evitar comer más y peor durante el confinamiento

Uno de los mayores retos del confinamiento a causa de la crisis sanitaria es cuidar la alimentación y mantener unas rutinas y hábitos saludables. La tendencia es a comer más y peor, y por ello, el psicólogo y nutricionista, Alejandro Vera, ofrece los siguientes consejos para evitarlo.

0
evitar comer peor durante el confinamiento

Durante este periodo de cuarentena, varios son los pacientes que me han contado las numerosas dificultades que se están encontrando a la hora de mantener una alimentación saludable y evitar comer peor durante el confinamiento.

¿Por qué comemos peor durante el confinamiento?

Existen muchas razones a las que podríamos atribuir que durante estos momentos tan difíciles estemos comiendo peor, desde la ansiedad o malestar que puede estar generándonos la situación, a motivos prácticos como son el aumento de la disponibilidad. Dicho de otro modo, tenemos la nevera muy ‘a mano’ todo el rato.

Sin embargo, a través de lo que me cuentan mis pacientes, he encontrado un detonante que se repite en cada uno de los casos y que les estaba llevando a comer más de lo que quisieran: el aburrimiento.

evitar comer peor durante el confinamiento

El ser humano está inclinado a buscar placer. Y, estar recluidos en casa significa que nuestras experiencias y emociones positivas se ven en cierta medida mermadas: no nos reímos tanto con otras personas, no visitamos sitios interesantes, etc.

Comer es uno de los placeres más primitivos que existen, ya que cuando lo hacemos, se produce una liberación de dopamina (el neurotransmisor del placer) y se produce también la secreción de endorfinas, que son las famosas hormonas de la felicidad.

Como consecuencia de estar recluidos en casa, algunos están creando un mal hábito de alimentación o echando a perder los logros conseguidos hasta el momento, lo cual genera mucho sufrimiento y sentimiento de culpa.

¿Cómo lograr mantener hábitos saludables?

Debemos partir de la base de que la situación es complicada de gestionar a nivel emocional por muchas razones, y tener en cuenta que aunque se quiera comer bien, no debemos obsesionarnos con hacerlo perfectamente. Por ello, ofrezco los siguientes consejos para tratar de llevar la situación lo mejor posible:

Intentar no usar la comida como premio

En el caso de los menores, sobre todo los más inquietos, es posible que no estén llevando esta situación de la mejor manera. Es bastante común caer en el error de premiar el buen comportamiento mediante la alimentación, o hacer acuerdos bajo promesas con comida.

Esto genera a la larga una pauta disfuncional de la relación con la comida. Además, nos lleva a tener cantidades ingentes de alimentos poco recomendados en la despensa de nuestro hogar, a la que finalmente, también acabaremos recurriendo los adultos a modo de capricho. 

evitar comer peor durante el confinamiento

Hacer la compra después de comer

Esto se recomienda principalmente por dos razones: la primera es que tenemos menos ganas de hacer las cosas bien. La segunda es que en algunos supermercados algunos productos están agotados, y ante tener que decidir qué otras alternativas saludables existen, tendemos a comprar los productos ‘fáciles’, es decir, los ya elaborados o ultraprocesados. Ir sin hambre al supermercado hará que la compra sea menos impulsiva. 

Establecer rutinas 

Es muy fácil que dejemos a un lado las rutinas. Cocinar es una de las principales que se descuidan. Recomiendo seguir cocinando de manera saludable tanto para los menores como para los adultos de la casa, sin olvidar la salud de ningún miembro de la familia. 

Hacer varias comidas al día

Si una persona pasa muchas horas sin comer, lo que ocurrirá es que los niveles de glucosa en sangre estarán muy bajos y cuando llegue la hora de comer o cenar, comerá más de lo debido. 

Esta es una cuestión meramente fisiológica, al hacer al menos 5 comidas al día, es mucho más fácil para el cuerpo regular el hambre y la sensación de saciedad.

Colocar la comida en un lugar menos accesible

Durante un día normal, las distracciones del trabajo o el estudio evitan que uno piense en la comida constantemente, sin embargo, al estar en casa, la comida está a simple vista y puede ser una mayor tentación. 

Llevarse parte de la comida al trastero funciona para algunos de mis pacientes. Si no dispone de un trastero, puede colocar los alimentos más tentadores en algún lugar poco accesible de la casa.

Basta con saber que esa comida se encuentra inaccesible para saber que no se debería consumir y sirve de freno.

Somos el medio de comunicación líder en innovación educativa, nuevas tecnologías y metodologías, innovación docente, formación y recursos para profesores.

COMENTARIOS

Por favor, escriba su comentario
Introduzca aquí su nombre