Una de las herramientas creativas que emplea Sergio Amorós para dotar a los centros de personalidad educativa es la misma que utilizó el cocinero Ferrán Adriá junto al diseñador industrial Luki Huber para llevar a lo más alto su restaurante El Bulli. ¿Cómo lo hace? En esta entrevista, el presidente de la Fundación Edukar Ahora nos da su opinión acerca de los problemas y las soluciones del actual sistema educativo español y nos explica cómo acerca el proceso creativo a los docentes y estudiantes de todo el país.


Catalizador del aprendizaje

Pregunta: ¿Cuáles considera que son los principales problemas de nuestro actual sistema educativo? ¿Cómo podrían solucionarse?

Respuesta: Un problema es una cuestión a resolver y, tradicionalmente, la cultura española reconoce como valioso aquello que tiene que ver con el método. Según un estudio que venimos desarrollando en nuestra Fundación desde el año 2016 con 2.558 muestras, podemos afirmar que la gestión de la parte relacionada con el ser humano tiene un amplio margen de mejora. Y aunque el método es importante, sin duda, ahora sabemos que también lo son los destinatarios del método en relación a su entorno.

Creatividad

En consecuencia, la solución parte de tener a un profesorado más experto en la gestión de personas. Voy a poner una metáfora de cocina que relaciono con la educación española: nos gusta presentar platos con esferificaciones cuando aún no tenemos claros cuáles son los puntos de cocción y esto provoca un profundo desequilibrio en los mismos.

P: Afirma que muchos centros se dedican a hacer lo mismo, sin adaptarlo a sus necesidades o características particulares. ¿Qué es necesario tener en cuenta para que un proyecto educativo sea exitoso?

R: Lo principal: tener Personalidad Educativa. Este concepto tiene que ver con poner al servicio del proyecto educativo las didácticas del aula (y no al contrario) teniendo en cuenta al estudiante, el entorno, el ideario, los objetivos específicos… El resultado de todo esto es la diferenciación clara del proyecto educativo y, por tanto, una mayor posibilidad de conversión de alumnos, un aumento de la satisfacción del cliente interno, de los usuarios y, por tanto, una mejora en los resultados académicos.

P: ¿En qué capacidades del estudiante se centra más?

R: En realidad nos centramos en que los docentes sean el mejor modelo posible para sus estudiantes. De una manera indirecta, junto a las didácticas del aula, estamos atendiendo las áreas de mejora para la educación española que plantean estudios como el de la consultora Mckinsey, entre otros: visión sistémica, comunicación, espíritu crítico, autoconocimiento y gestión emocional.

P: ¿Qué importancia tiene la creatividad en la educación?

R: La creatividad es un catalizador del aprendizaje y de los resultados del propio centro. Y, como en cualquier fórmula química, los elementos deben estar ajustados a diferentes parámetros para que sea efectiva y cumpla su propósito.

P: En el último congreso Braining, dio una ponencia explicando cómo desarrollar distintos procesos creativos en clase tomando como modelo el desarrollado por Ferrán Adriá y el diseñador industrial Luki Huber en El Bulli. ¿Podría contarnos cómo es posible unir ambos mundos?

R: En realidad, un modelo de éxito se puede transferir, adaptándolo de manera conveniente, a cualquier ámbito. Sólo hay que saber cual es el propósito del catalizador y su objetivo.

Ideas

La herramienta para Ferrán Adriá se llama Manual Thinking y sirve para gestionar el proceso creativo en equipo. Ésta fue desarrollada por el diseñador industrial Luki Huber, con el que la Fundación colabora intensamente desde finales de 2016, y nos ha permitido desarrollar modelos que impulsan de manera muy rápida los resultados en los centros a los que acompañamos para que desarrollen su Personalidad Educativa.