Cuando un ordenador comienza a funcionar mal, ya sea por problemas en su disco duro, por alguna infección ocasionada por un virus o malware o por no contar con actualizaciones del sistema, lo más habitual es sustituirlo por otro dispositivo más moderno y potente. Sin embargo, no es siempre necesario: para estos casos Google ha desarrollado ChromeOS Flex, una versión de su sistema operativo que transforma cualquier ordenador antiguo en un Chromebook. 

Se trata de un sistema basado en la nube: los programas y archivos no se guardan de forma local en el disco duro del equipo, por lo que se inicia mucho más rápido (aunque sea antiguo), funciona de forma más fluida, se eliminan las actualizaciones del sistema, no hay que instalar ningún programa antivirus… Y aunque es posible trabajar sin conexión, está pensado especialmente para que se mantenga conectado a Internet. Además, gracias a él, se consigue mejorar la sostenibilidad de los ordenadores, al no generar tantos residuos tecnológicos, y es una opción ideal para ahorrar, sobre todo si se quieren ‘modernizar’ los ordenadores del ámbito escolar. 

Chrome Os Flex

¿Cómo utilizar ChromeOS Flex?

Anuncio

El primer paso para utilizar ChromeOS Flex en un dispositivo de uso particular es instalarlo: está disponible para la mayor parte de ordenadores Windows, Linux y macOS; de hecho, Google ha publicado una lista con cientos de equipos que funcionan perfectamente con este sistema entre los que se encuentran modelos de hace más de 10 años de fabricantes como Apple, Asus, Acer, HP, Lenovo, Toshiba… 

Utiliza un USB de arranque 

Anuncio

Antes de proceder a la instalación es recomendable hacer una copia de seguridad por precaución de los datos almacenados en la nube. Una vez lista, se necesita una unidad USB de arranque (mínimo de 8 GB) con ChromeOS Flex en su interior para probar el sistema operativo antes de instalarlo. Tras comprobar que no hay ningún problema, llega el momento de instalarlo con el ordenador apagado para sustituir el sistema operativo actual. Una vez hecha la prueba, hay que encender el dispositivo  para proceder a la instalación real, pulsando una tecla repetidamente que varía en función del fabricante. Por ejemplo, en dispositivos Intel o Acer es F2, mientras que en los HP es F9 y en los de Apple se mantiene pulsada la tecla Opción.

Inicia sesión en tu cuenta de Google 

Cuando se haya completado la instalación, aparecerá un mensaje en la pantalla y el dispositivo se apagará automáticamente. Después, hay que quitar la unidad USB, encender de nuevo el equipo y empezar a utilizar ChromeOS Flex iniciando sesión en la cuenta de Google. Además, es posible implementarlo en más ordenadores del hogar o del centro escolar mediante la misma unidad USB o a través de la red.

Después, para gestionar dispositivos ChromeOS Flex con la consola de administración de Google, es necesario adquirir una licencia para cada dispositivo que se quiera registrar. Por ejemplo, en el caso de los ordenadores de un centro educativo, hay que conseguir la licencia de gestión de Chrome Education Upgrade que está disponible a través de su partner Google for Education. Si ya se es cliente de Google Workspace for Education, no es necesario registrarse; en caso contrario, hay que comprar una.