Estos son los mejores simuladores de robótica gratuitos para enseñar programación
Con ellos es posible explorar las características de un robot y aprender a programarlo sin disponer de uno físico. Solo hace falta un ordenador.
Con ellos es posible explorar las características de un robot y aprender a programarlo sin disponer de uno físico. Solo hace falta un ordenador.
Para que el alumnado se inicie en la programación no siempre es necesario utilizar kits de robótica; también es posible emplear simuladores a los que se accede desde el navegador del ordenador y recrean virtualmente robots que pueden programar por medio de diferentes lenguajes. Hemos recopilado una selección de los mejores simuladores de robótica gratuitos dirigidos a todas las etapas educativas. Gracias a ellos, los estudiantes fomentan su creatividad, trabajan el aprendizaje basado en el ensayo y el error, y desarrollan su orientación espacial y pensamiento lógico.
Índice de contenido:
Los estudiantes programan robots virtuales en Python y observan cómo el código que escriben se convierte en movimientos y acciones dentro del entorno de simulación. Esto les permite experimentar con algoritmos, estructuras de control y estrategias de resolución de problemas complejas. Por todo ello, es una opción interesante para quienes ya dominan los fundamentos de esta disciplina y desean dar el salto a un nivel más avanzado.
Este entorno incluye un simulador para que los estudiantes programen en bloques visuales o C++ para Arduino y observen cómo el código ‘afecta’ al comportamiento del circuito o robot simulado. De este modo, aprenden conceptos clave como bucles, condicionales, variables y entradas/salidas digitales o analógicas. Ofrece, además, plantillas y proyectos guiados, desde semáforos y luces intermitentes hasta control de motores y pequeños robots para que el aprendizaje sea progresivo. La posibilidad de programar en C++ abre el camino a niveles más avanzados de robótica y desarrollo de hardware.
Diseñado para enseñar los conceptos básicos de la programación de forma divertida, incluye juegos que aumentan progresivamente su dificultad y que se resuelven mediante bloques de código que se arrastran y encajan. Estos juegos, como Maze, Puzzle, Bird, Turtle, Movie, Music, Pond y Pond Tutor, permiten practicar secuencias de acciones, bucles, condicionales, variables y funciones, habilidades esenciales para cualquier proyecto de robótica.
Es un simulador de robótica y electrónica que funciona como un laboratorio virtual donde el alumnado coloca LEDs, botones, motores, sensores y otros componentes, para luego conectarlos y visualizar cómo interactúan. La programación de microcontroladores, es decir, el cerebro de los robots, permite observar cómo sus instrucciones afectan a motores, sensores y el resto de elementos del sistema. Entre los más utilizados se encuentran Arduino, ESP32, STM32 y Raspberry Pi Pico, que se programan en C++ o MicroPython, ofreciendo así una experiencia próxima a la robótica real.
El alumnado programa pequeños tanques, para que se muevan, detecten a otros robots y reaccionen según las instrucciones que escriban en el código. Para lograrlo, deben planificar cómo navegarán por el entorno, evitarán choques y tomarán decisiones estratégicas, lo que fomenta el desarrollo del pensamiento lógico, la programación y el control de sistemas.
Con una interfaz gráfica amigable y una amplia biblioteca de modelos de robots, esta plataforma de código abierto permite programar en lenguajes como C++, Python y Java, y se utiliza tanto en entornos educativos como en investigación. El alumnado aprende a programar y controlar el comportamiento de un robot virtual e interactúa con él mediante comandos de movimiento o implementando sistemas de visión artificial, navegación autónoma… Quienes posean conocimientos más avanzados también tienen a su disposición una herramienta para evaluar y comparar diferentes algoritmos y estrategias: permite crear escenarios de prueba y realizar experimentos para medir el rendimiento a través de métricas como tiempo, consumo de energía, eficiencia o precisión.
Concebido como un entorno de programación visual basado en bloques, controla un robot virtual que se llama Linkbot. La plataforma cuenta con un área de bloques que incluye una barra lateral organizada en categorías: sensores, acción, movimiento, bucles, lógica, matemáticas… Cada una lleva a cabo una acción relacionada con el control de robot, como girarlo o hacer que se desplace hacia delante y hacia atrás. También dispone de una zona de trabajo para mover los bloques y encajarlos; y un área de simulación representado por un tablero con diversas cuadrículas que simula el entorno por el que se mueve el robot virtual programado. Otro aspecto interesante es que incluye un apartado específico para el profesorado denominado ‘My Classes’, desde donde es posible organizar y asignar tareas y proyectos a los estudiantes, además de hacer un seguimiento de su progreso.
Se caracteriza por su sencillez, por lo que es adecuado para los estudiantes de Primaria que den sus primeros pasos en programación; aunque también ofrece herramientas de mayor dificultad para el alumnado de Secundaria. Incluye todas las acciones básicas para gestionar un robot como moverse hacia adelante, girar a la izquierda o derecha o recoger objetos. Contribuye, además, al desarrollo de aptitudes como la lecto-escritura, ya que el robot procesa solamente instrucciones precisas sin tolerar faltas de ortografía; o la capacidad aritmética, necesaria para resolver los ejercicios. Sus creadores han desarrollado un plan educativo específico para estudiantes de entre 9 y 12 años, así como proyectos, ejercicios y mapas destinados a usuarios de otros niveles educativos.
En forma de abeja, Bee-Bot se ha convertido en uno de los robots educativos más utilizados para iniciar al alumnado de Infantil en la programación, ayudándoles a aprender qué es el lenguaje direccional (derecha, izquierda, atrás, adelante…) y otros conceptos espaciales básicos relacionados con los giros y la lateralidad. Este conocido robot cuenta también con su versión simulada, que se caracteriza por su sencillo entorno gráfico: el objetivo es que los estudiantes guíen a su robot a través de un tablero virtual (hay diferentes modelos entre los que elegir) usando distintas secuencias de movimientos. Cada uno de estos tableros virtuales incluye, a su vez, varias propuestas didácticas para trabajar con los estudiantes.

La compañía Coppelia Robotics es la desarrolladora de este simulador de robótica 3D disponible en varias versiones, una de ellas específica para educación. Recomendado para estudiantes con conocimientos avanzados (Java, Python, Matlab, Octave…), la plataforma permite crear robots y controlar sus movimientos al interactuar en entornos virtuales. Simula, asimismo, actuadores y sensores de visión y proximidad. Dentro de la interfaz de usuario destaca la ‘ventana de la aplicación’ o ventana principal: este espacio se emplea (entre otras tareas) para interactuar con la escena e incluye una barra de herramientas y otra de menú desde la que se accede a las principales funcionalidades.

Para programar un modelo simulado del robot LEGO Mindstorms EV3. En este caso, la programación se realiza de dos maneras: a través de un lenguaje orientado a objetos (JavaScript) o por bloques de colores. El robot reúne cuatro motores (aparecen representados con las letras A, B, C y D) personalizables y sensores (números 1, 2, 3 y 4) con los que trabajar. Se han incluido pequeños tutoriales que resuelven diferentes dudas en el caso de no haberlo utilizado antes.

Además de programar distintos robots educativos como los modelos Inventor, Edison, mBot2 y WeDo, es adecuado para trabajar con las placas Calliope Mini y Bot´n Roll. Para ello, este simulador de robótica de código abierto incorpora una interfaz gráfica basada en bloques de colores y disponible en español que recuerda a Scratch. Si es la primera vez que va a usar, es recomendable dedicarle unos minutos al tutorial interactivo que hay disponible en su página de inicio: en él, se explica de manera detallada cómo funciona y las posibilidades que ofrece.

Basado en el entorno de programación VEXcode y compatible con los principales navegadores de escritorio, permite que los estudiantes programen un robot virtual a través de proyectos donde se utiliza Python o proyectos basados en la programación mediante bloques; en este último caso, aprenden, por ejemplo, a programar un rastreador de formas, un laberinto de discos o de paredes, un mapa de cuadrículas, un detector de líneas… Para sacarle el máximo partido, su página web incluye tutoriales en los que se explica cómo empezar a usarlo, aplicar la función de giro, los bucles o cómo utilizar la ventana desde la que se lleva a cabo el proyecto. Además, los docentes tienen a su disposición un apartado que incluye actividades y recursos para el alumnado.

3 Comentarios
Me parece excelente que compartan esta información ya que a veces nos limitamos en unos pocos simuladores y de circuitos como tinkercad.
Muchísimas gracias por compartir este tipo de material educativo, es bastante útil, especialmente para los colegios públicos donde no tenemos recursos para comprar un kit de robótica.
Estupendo muchas gracias